¿Logrará este aladeltista batir un récord mundial?

La aventura de Jonny Durand implica establecer un nuevo récord mundial de distancia en ala delta.
Por Michelle Hurni

El 3 de julio de 2012, el australiano Jonny Durand se enfrentó al estadounidense Dustin Martin para batir el récord mundial de distancia en ala delta. Ambos trataban de romper una plusmarca de 12 años de antigüedad, fijada en 700 kilómetros.

Mira el vuelo de Durand en el vídeo de arriba.

En el suelo los dos son amigos, pero como dijo Durand “estás en el aire para vencer al otro”. Hace cuatro años, el vuelo de Durand terminó casi 5 kilómetros antes que el de Martin, cuando se paró un momento para grabar la puesta del sol. En ese instante, Martin aprovechó una corriente térmica y consiguió establecer un nuevo récord mundial de 475 millas (764 km). Durand asegura que ese día él fue el mejor piloto porque en realidad alcanzó a Martin después de un mal comienzo, pero después de volar 11 horas y ascender un total de 161.000 km, al final Martin fue quien se impuso.

Cada año, los dos pilotos luchan por los títulos del Campeonato del Mundo, así como en los nacionales. "Dustin normalmente es la dama de honor, no la novia", dice Durand. "Desafortunadamente, aquel día él rio el último”.

Durand se eleva por encima de las nubes © Michael Clark

Durand decidió que cuatro años fue un tiempo más que suficiente para que Martin disfrutase de su victoria y en junio de 2016, en Zapata, Texas, volvió a intentar batir la plusmarca. La ciudad fronteriza mexicana es conocida por el tráfico de drogas y la violencia de las bandas, pero Durand la escogió por motivos que a continuación contamos. "No estoy en Zapata porque sea una isla tropical con cocos y agradable agua clara, eso seguro", afirmaba. "No hay ninguna otra razón para estar aquí".

Jonny Durand © Michael Clark

Y es que, la determinación y la capacidad atlética pasan a un segundo plano cuando se persigue a las térmicas, y Zapata cuenta con las mejores condiciones meteorológicas para vuelos largos: sol, convergencias de masas de aire, y el aire húmedo y seco que crean elevación. El aire caliente del desierto se mezcla con la humedad del Golfo de México, y los vientos que soplan hacia el norte crean una corriente de aire caliente perfecta para la aparición de térmicas.

Aún así y pese a contar con unas condiciones climatológicas perfectas, volar 700 km no es poca cosa. "Es un récord mundial por una razón", señalaba Durand. "No es fácil batirlo". Para poner las cosas en perspectiva, un vuelo comercial de una hora y media entre su ciudad natal, Brisbane, y Sydney es similar a la distancia que se propuso romper en 2012. Durante años miró por la ventana del avión, contemplando la cantidad de tierra que debería cubrir para establecer una nueva plusmarca.

Es necesario volar 11 horas para batir el récord © Michael Clark

Superar esa distancia en el año 2012 fue un punto de inflexión. "Wow, realmente hice ese vuelo". "Obviamente, en un área diferente, en un continente diferente, pero fue increíble darse cuenta de que un ala delta sin motor puede volar una distancia tan grande. La gente pasa 12 horas en un coche para conducir esos kilómetros, no podía imaginar que podía estar en un ala delta todo ese tiempo".

Durand emprende el vuelo © Michael Clark

Pero cubrir esa distancia implica riesgos. Si bien los cielos de Texas pueden ser ideales para el vuelo, el suelo no es perfecto para el aterrizaje. El duro entorno presenta peligros como aventurarse en México sin pasaporte, o aterrizar encima de un cactus pera o en un terreno privado y quedarse encerrado.

Siempre optimista, Durand esperaba lo mejor, pero también estaba preparado para lo peor. "Puedo pulsar unos botones en mi dispositivo de localización que pueden llamar a un helicóptero", decía. "Es agradable contar con esto."

Sólo un puñado de pilotos de ala delta estrían dispuestos a intentar un reto así. "No todo el mundo quiere estar en el aire durante 11 horas", cuenta Durand. "Es un día agotador tanto mental como físicamente. Es lo que hay que hacer para batir una plusmarca mundial".

El tiempo le jugó una mala pasada a Durand © Michael Clark

Cuando Durand realizó su intento, Texas se estaba recuperando de unas inundaciones que previamente habían mataron a 16 personas. La lluvia provocó que las térmicas perfectas no se produjeran, y frustraron su vuelo. Con poco que hacer, Durand y su pandilla se dedicaron a beber margaritas.

"El día que tuvimos no fue un día increíble, pero hubo una gran cantidad de elementos que nos permitían volar esa distancia", dice Durand sobre la tentativa de 2012. "No tengo dudas de que si tenemos un día muy bueno con todos esos elementos alcanzaremos los 800 kilómetros -y tal vez más-. A decir verdad, estoy como loco porque llegue ese día. No quiero batir el récord por un kilómetro, quiero hacerlo por 80".

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