En parapente por el planeta Tierra

Aaron Durogati se tuvo que enfrentar a terribles elementos para filmar a vista de pájaro.
Aaron Durogati surcando los cielos con su parapente en Italia.
Aaron Durogati surcando los cielos © Vitek Ludvik/Red Bull Content Pool
Por Ellie Ross

Aaron Durogati se enfrentó a terribles grietas en la montaña y a unas condiciones meteorológicas infernales para filmar imágenes a vista de águila que serían mostradas en la serie de televisión Planet Earth II de Sir David Attenborough.

Con su parapente voló sobre el Mont Blanc para captar escenas a vista de pájaro que luego serían empleadas en el documental.

Los 10 últimos minutos del episodio “de la montaña” muestran cómo Aaron y el equipo pudieron grabar estas imágenes tan difíciles.

Aaron Durogati volando con su parapente en Suiza.
Aaron Durogati libre como un pájaro © Kelvin Trautman / Red Bull Content Pool

Al principio este atleta usó un ala rápida y una cámara en el casco pero las imágenes resultantes no fueron muy nítidas.

Aaron tuvo la idea de llevar consigo al cámara Jonathan Griffith en un tándem para grabar lo necesario. Durante la aventura no todo fue como estaba previsto pues el atleta italiano quedó varado en la cima de una montaña rodeado de una espesa niebla.

Hemos hablado con él para que nos cuente cómo se filmó la secuencia y qué se siente al volar como un águila.

Retrato de Aaron Durogati con su casco de Red Bull.
Aaron Durogati © Dom Daher/Red Bull Content Pool

Aaron, ¿cómo te llegó esta oportunidad? ¿Cuántos días estuviste filmando?

Me contactó Emma (Emma Brennand, ayudante de producción del show) a través de mi página web en el verano de 2015. Yo no conocía los documentales de Planet Earth así que no respondí sobre la marcha. Al principio pensé que el proyecto era muy grande, ¡que era una broma! Luego me escribieron y dije que sí. Sólo después me di cuenta de la magnitud del show.

Tuve algunas reuniones con los productores donde me mostraron imágenes similares a lo que querían. Me preguntaron si podría hacer algo así con la cámara de mi casco. La idea era utilizar el punto de vista de un águila real.

Al principio las imágenes no salieron tan bien como ellos querían, así que se me ocurrió volar en tándem con Jonathan filmando. Estuvimos grabando durante dos semanas para conseguir el material que necesitábamos.

¿Cómo practicas para un proyecto así?

No tenía que practicar porque vuelo cada día, es lo que yo hago. Volé por primera vez con mi padre cuando tenía seis años y llevo 15 años haciéndolo a tiempo completo.

Ascendiste los 3.000 metros de Chamonix con tu amigo Armin Holtze pero las grietas en los glaciares no ayudaron. ¿Qué fue lo más peligroso de todo?

Las grietas son peligrosas porque no las puedes ver al estar tapadas por la nieve pero sabía que estaban allí. Si pisas una la nieve no podrá soportar tu cuerpo, por lo que empleamos cuerdas y piolets por si acaso.

Otro peligro era usar un ala muy rápida, pues entonces vas más deprisa y hay menos margen para los errores.

Cuando llegamos a la cumbre de la montaña y tocaba volar para filmar el tiempo era horrible. Había mucha niebla y el viento venía de la dirección contraria (nos venía por detrás y es necesario que te llegue de cara). Intentamos despegar un par de veces pero no fuimos capaces. De ninguna manera íbamos a bajar a pie con las grietas escondidas así que tuvimos que dormir en una choza que hay en la cima.

Las grietas eran muy peligrosas y nos se podían ver porque la nieve las había tapado.

Aaron Durogati

Al día siguiente seguía habiendo mucha niebla pero ya no teníamos comida, llevábamos 12 horas sin probar bocado y el ambiente era muy húmedo. Tuvimos que utilizar un encendedor para derretir la nieve y beberla. Estábamos muy cansados, nos pareció más peligroso seguir allí cansados sin agua ni comida que despegar. Así que nos echamos a volar.

El despegue dio mucho miedo, durante un minuto no pudimos ver nada. Estábamos en medio de las nubes volando ciegos. Imagínate conducir un auto a 100 km/h por una carretera comarcal con niebla. ¡No es muy agradable! Fue un gran alivio llegar al valle.

Estábamos en medio de las nubes volando ciegos.

Aaron Durogati

 

Aaron Durogati volando cerca de la nieve con su parapente.
Aaron Durogati volando cerca de la nieve © Jonathan Griffith / Red Bull Content Pool

En el episodio David Attenborough dice que tú crees que para “volar como un pájaro también tienes que pensar como un pájaro”. ¿Cómo se hace eso?

El parapente me ha dado la oportunidad de volar muchas veces con aves. He volado con halcones, águilas y buitres. En España volé con un buitre que estaba a sólo medio metro. Por lo visto tenía curiosidad y voló junto a mí durante mucho tiempo.

Veo lo que las aves hacen en el aire y lo intento imitar; es su medio, no el nuestro. Observando las aves te conviertes en un mejor piloto porque ellas son los mejores pilotos. Mi objetivo es ser tan bueno como ellas.

Hay muchas similitudes entre el vuelo de las aves y hacer parapente. Un pájaro usa una térmica y los otros intentan conseguir la misma línea o incluso mejorarla. Los pilotos de parapente emplean la misma táctica.

Un águila real puede hacer un picado a 200 km/h. ¿Cuál es tu velocidad?

¡No tan deprisa como un águila! Vas más deprisa cuando estás muy alto y el aire es menos denso. A una altitud de 3.000 metros lo máximo son unos 100 km/h pero se pueden alcanzar los 130 km/h.

¿Cómo se lleva a un cámara? Tenéis que tener confianza plena el uno en el otro...

Conozco bien a Jonathan. Trabajamos juntos en 2014 y es un gran tipo. Es un veterano alpinista, que es lo que yo busco. No quería a alguien que simplemente fuese un cámara.

Yo no tenía que fiarme de él, ¡pero él se fió de mí! Estaba feliz de tener a alguien con quien hablar. Un buen cambio después de estar volando solo.

¿Conociste a David Attenborough o tuviste alguna comunicación suya?

No, no he tenido contacto con él pero sé que está contento con el resultado. Si lo conociese le preguntaría si las aves vuelan también para divertirse o sólo por razones prácticas. Creo que lo disfrutan. No se trata de ir sólo de A a B, pero me gustaría saber qué es lo que David Attenborough piensa al respecto.

¿Qué es lo que más te gusta del parapente?

La sencillez de todo. Puedes volar cientos de km con un equipo que te cabe en una pequeña mochila, lo que es increíble. No necesitas estar en un aeropuerto o pedir permiso para despegar. Simplemente voy a las montañas que hay cerca de casa y despego. Es una aventura preciosa.

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