Triatlón con un árbol a cuestas

Ross Edgley: "No es fácil ir en bici con un árbol a cuestas".
© Ross Edgley
Por Pip Stewart

Ross Edgley, un experto en fitness, ha terminado un triatlón llevando a cuestas un árbol de 45 kg. Era la primera vez que participaba en un triatlón pero Ross está acostumbrado a retos imposibles. Ya había hecho un maratón arrastrando un MINI, ascendido por una cuerda la altura del Everest y practicado deporte durante 24 horas. Su última aventura lo llevó a la isla caribeña de Nevis para recaudar dinero que será empleado en obras de caridad. Además de llamar la atención sobre el objetivo de Nevis de convertirse en 2020 en la primera isla realmente ecológica.

Hablamos con Ross después de que terminase este triatlón tan especial.

Ross, ¿cómo fue todo?

Increíble. Toda la isla se volcó. Por lo visto estuvo hasta el príncipe Harry quien preguntó: “¿Es verdad que estuvo por aquí un loco corriendo con un árbol a la espalda?”.

¿Cómo surgió la idea?

Fue porque mi amiga (Jane Hanson, campeona del Ironman) me habló de Nevis y de los objetivos ecológicos de la isla. Ella sabe que he trabajado mucho por el medio ambiente y que nunca había hecho un triatlón. Me dijo que lo podía hacer llevando algo pesado. Al final nos decidimos por un árbol.

Nevis quiere convertirse en la isla más ecológica del mundo y creo que si lo consigue tendrá una gran influencia en todo el mundo. Quería mostrar la capacidad de adaptación del cuerpo humano. Me gusta la idea de que puedes crear un deporte extraño y entrenar para ello. El cuerpo encontrará la manera de lograrlo.

¿Cómo entrenaste?

Ross Edgley echándose agua durante un triatlón en Nevis.
Hacía mucho calor © James Appleton

Me ayudó el ejército, la marina real, así que estoy muy agradecido. No es fácil hacer un maratón con un árbol a la espalda, así que estaba dispuesto a recibir sus consejos.

He estado entrenando para poner el árbol junto a mis pantalones y en mi cabeza.
Los marines están acostumbrados a llevar misiles y equipo, así que son expertos en esto. Ellos usan una mochila y ponen el misil en horizontal. Así lo llevan a la espalda.

Nadar no iba a ser tan problemático porque el árbol flota pero en la bici cuesta abajo iba a 40 km/h. Si se hubiese movido el árbol me habrían encontrado al final de la carretera junto a la bici. Gracias a los marines aprendí cómo ir en bici con un árbol en mi espalda.

¿Cómo mantenías el equilibrio en la bici?

Ross Edgley llevando un árbol de 45 kg durante un triatlón.
No es el típico ejercicio de fin de semana © James Appleton

Fue horrible. La bici fue lo más difícil. En la isla hay una colina que se llama la Anaconda de 5 km con un desnivel del 12 por ciento. La había hecho un par de veces sin el árbol y ya era difícil. Normalmente puedes usar el manillar para empujarte en una subida. Pero con el árbol era imposible, no podía emplear la parte superior de mi cuerpo. Mi cuerpo me estaba diciendo: ‘¿Qué demonios haces?’. El peso me hacía daño en los hombros y el sol me quemaba, pero es impresionante la capacidad que tiene el cuerpo para adaptarse. Ahora cuando voy en bici sin árbol me siento muy ligero.

¿Cómo elegiste el árbol?

Nevis es tan pequeño que se corrió la voz de que había un inglés loco en la isla que necesitaba un árbol para un triatlón. ¡Todo el mundo vino a ayudar! La gente me ofrecía árboles de sus jardines y de la playa. En la playa encontré uno perfecto, era ancho pero no demasiado. Pesaba mucho así que lo tuvimos que dejar en 45 kg. ¡Cuando lo saqué del agua había absorbido mucha y estoy seguro que no pesaba 45 kg! Era como llevar un árbol diferente.

¿Cómo pudiste hacer los cambios de postura?

Con dificultad y muy lentamente. Salí del agua en buena posición y pude pasar a unos cuantos rivales. Una parte de mí quería ir a por todas pero mi equipo me dijo que aflojara el ritmo para asegurarme de que el árbol estaba bien atado. En esos momentos me pasó mucha gente.

Nadar no supuso una gran dificultad. Llevaba una cuerda atada al tronco y éste flotaba detrás de mí. Pero no podía batir las piernas porque chocaban con la cuerda. En el agua tuve una dura batalla con uno de los triatletas locales. Al final lo pasé y podía oír que decía: ‘Noooo, me ha superado un hombre con un árbol’. Pero luego me ganó con la bici.

¿Cómo reaccionaron tus competidores cuando apareciste en la salida?

Ross Edgley en el agua con un árbol de 45 kg a cuestas.
El tronco, por fortuna, flota © Ross Edgley

Algunos no sabían que yo iba a tomar parte en el triatlón. Fue increíble el buen ambiente que hay en los triatlones. Es algo durísimo y tengo un enorme respeto por la gente que lo hace. Mucha gente llegó antes que yo a la meta, pero esperó bajo un sol de justicia a aplaudirme cuando por fin aparecí al final. En la bici pinché muchas veces debido a todo el peso que llevaba. La gente paraba y me preguntaba si necesitaba ayuda. Fue increíble.

¿Qué tiempo hiciste?

Todavía no sé el tiempo exacto pero fue muy lento.

La gente del lugar quería hacerse selfies conmigo, incluso la policía.

Cuando estaba en el agua pensaba que podría conseguir un tiempo decente pero luego me di cuenta de que no iba a ser así. Pensé que lo más importante era que llegara mi mensaje, así que me paraba cada vez que alguien quería una foto.

¿Te ocurrió algo inesperado?

Ross y su árbol en Nevis.
Ross y su árbol en Nevis © James Appleton

Sí, sufrí más pinchazos de los que esperaba. Hacía un calor horrible y en Nevis no hay sombra. La bebida parecía sopa caliente.

Estaba deshidratado y el peso en la espalda lo hacía todo peor.

Cuando tenía que correr estaba exhausto y el sol estaba saliendo. Tenía que decidir si quería intentar acabar tan pronto como fuese posible o ir más tranquilo y terminar cuando el sol castigaba más. Fue un dilema. Cada vez que paraba no sabía si beber o echarme el agua por encima.

¿Cómo comparas esto con tus otros retos?

Con el maratón con el MINI estaba arrastrando el peso detrás de mí. Cuando subí la cuerda la fatiga estaba muy localizada, en mis bíceps y tendones sobre todo. Aquí la fatiga era por todo el cuerpo, así que ha sido lo más duro.

¿Harás otro triatlón?

Ross Edgley en bici con un árbol de 45 kg a su espalda.
La bici fue lo más duro © James Appleton

A la media hora de terminar un amigo me propuso hacer el Ironman el año próximo. Ha sido increíble cómo la gente ha apoyado este proyecto. Un inglés loco corriendo por la isla con un árbol a la espalda. Si he ayudado a popularizar el gran trabajo ecológico que están haciendo en esta isla me doy por satisfecho. Llevaré con orgullo mí título de inglés loco.

Ross Edgley es un atleta, aventurero, y jefe de deporte científico en THE PROTEIN WORKS™ . Se le considera uno de los mayores expertos del mundo en fitness.

Ross Edgley entrenando con un árbol antes del triatlón.
Ross Edgley entrenando con un árbol © Ross Edgley
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