Embarcando con estilo

Cuando eres un freerunner como Jason Paul, tomar el avión puede ser toda una aventura.
Por Henner Thies

Todos hemos corrido alguna vez para llegar a tiempo al avión, normalmente porque el tráfico nos ha hecho llegar tarde al aeropuerto. No hay nada peor que pensar que nuestras vacaciones podrían empezar con un retraso de 24 horas o más. Una experiencia que quizá nunca vivirá Jason Paul.

Saltos mortales sobre los carritos del aeropuerto, giros en el aire encima de las escaleras mecánicas... Paul lo intenta todo en su nuevo vídeo “Last Call For Mr Paul” con tal de no perder su vuelo a Ibiza.

“Nada más escuchar el mensaje: ‘esta es la última llamada para Mr Paul’, me imaginé que estaba en un videojuego. Es mi versión personal de ‘Misión Imposible’”, dijo Paul.

Quisimos saber qué fue lo que hizo falta para llegar al avión.

Aeropuertos – paraísos prohibidos para un freerunner.

Jason Paul freeruning en el aeropuerto de Múnich para su vídeo Last Call For Mr Paul.
Jason Paul en el aeropuerto de Múnich © Jaanus Ree/Red Bull Content Pool

“Lo más apasionante es que está prohibido practicar el freerunnig en un aeropuerto. Lo que es una pena porque un lugar como el aeropuerto de Múnich es un paraíso para cualquier freerunner. En cada aeropuerto al que he viajado he visto al menos un sitio increíble. Ya lo habíamos intentado hacer antes en otros aeropuertos pero el resultado era siempre el mismo. ¡No!”.

Sueña a lo grande y puede que tengas tu oportunidad.

Jason Paul convierte al auto con el equipaje en un obstáculo de freerunning en el aeropuerto de Múnich.
Paul salta el auto con el equipaje © Jaanus Ree/Red Bull Content Pool

“A pesar de filmar algunos días durante 18 horas, disfruté muchísimo haciendo el vídeo. Ha sido una experiencia única. ¿Cuándo voy a tener otra vez la oportunidad de emplear un aeropuerto como el de Múnich para practicar el freerunning? Ha sido un sueño”, dijo Paul.

Lo más difícil no fue el último salto...

Jason Paul realiza un salto gigantesco a un avión en el aeropuerto de Múnich.
Jason Paul salta al avión © Jaanus Ree/Red Bull Content Pool

“Lo más difícil fue correr y saltar por encima del autobús con éste en movimiento. La sincronización tenía que ser perfecta. Hizo falta intentarlo varias veces hasta que nos salió bien. No sabíamos si realmente lo íbamos a lograr. Era una fantasía que al final convertimos en realidad, a pesar de tener poco tiempo porque estaba anocheciendo”.

Inspirado por la grandeza.

El freerunner Jason Paul salta la cinta de equipaje en el aeropuerto de Múnich, durante la filmación de su vídeo Last Call For Mr Paul.
Saltando la cinta de equipaje © Jaanus Ree/Red Bull Content Pool

“Otro reto enorme fue unir todos los trucos y que saliera una historia coherente, con un hilo conductor. En las escenas de persecución y en las de acción me inspiré en Jackie Chan. Antes del vídeo vi todas sus películas, ¡cada una de ellas!”.

Un experiencia para todos.

Jason Paul pasa el control de seguridad en el aeropuerto de Múnich durante la filmación del vídeo Last Call for Mr. Paul.
Jason Paul pasa el control de seguridad © Jaanus Ree/ Red Bull Content Pool

“El equipo de filmación realizó un trabajo increíble. Se trataba de encontrar el equilibrio entre nuestra fantasía e imaginación, pero al mismo tiempo manteniendo las reglas de seguridad que rigen en un aeropuerto internacional. Los hombres y mujeres a cargo del aeropuerto de Múnich tuvieron que trabajar duro para que nosotros pudiésemos filmar el vídeo”, dijo Paul.

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