En bici por el mundo con 3 dólares diarios

Ya lleva dos años dando vueltas en bici por el planeta.
En un descanso.
En un descanso © Ben Page
Por Oliver Pelling

La mayoría de la gente acaba la universidad y se pone a trabajar. En 2014 Ben Page, tras graduarse, se subió en su bici para empezar a dar una vuelta por el mundo gastando sólo tres dólares diarios.

A lo largo de su camino va filmando y sacando fotos. Hace poco publicó un vídeo titulado “The Frozen Road” durante su tiempo por el Ártico canadiense. El vídeo muestra a Ben en uno de sus peores momentos, teniendo que hacer frente a la soledad.

En lo que respecta a la aventura el vídeo es fantástico. La gente no suele hablar de las dudas que le asaltan durante sus aventuras, sino que es algo que mantienen dentro sin compartirlo con nadie o casi nadie.

Ben nos ha fascinado por su honestidad. Hablamos con él cuando llevaba dos años de viaje y todavía le quedaba uno por delante. Así tuvimos la oportunidad de conocer algo más de su aventura, de los buenos y malos momentos.

"¿Necesitas ayuda?".
"¿Necesitas ayuda?" © Ben Page

Ben, estás embarcado en un viaje del demonio, ¿dónde te encuentras en estos momentos?

Acabo de llegar a Estambul (Turquía), después de seis meses increíbles a través de Asia desde Pekín. ¡Este es el final de mi tercer continente! Comencé hace dos años en Tierra del Fuego (Argentina), en la parte más al sur de América. Desde entonces he recorrido toda América y Asia. Han sido muchos km pero en realidad no sé el número exacto. Calculo que unos 30.000 km quizá.

Ahora voy a Ciudad del Cabo (Sudáfrica) para recorrer toda África y luego Europa hasta llegar a mi hogar en el Reino Unido. Es apasionante llegar a un nuevo continente y pensar en las aventuras que me esperan.

¿Qué fue lo que te empujó a realizar un viaje tan épico?

Simplemente quería ver el mundo e invertir unos cuantos años en ello. Me encanta montar en bici, hacer camping y explorar lugares que no son visitados por los turistas. No tenía dinero para viajar de manera convencional. Así que todo ello me empujó a recorrer el mundo en bici.

Disfrutando de la vista.
Disfrutando de la vista © Ben Page
Cuesta arriba...
Cuesta arriba... © Ben Page

¿Qué equipo llevaste al salir? ¿Cómo ha cambiado tu equipo con el tiempo?

Empecé con una bici hecha con piezas viejas de mountain bike montadas en un chasis que compré en una tienda cerca de mi hogar. La bici era fantástica pero no servía para mi viaje. Enseguida me di cuenta de que quería evitar el asfalto en la manera de lo posible.

“... las cosas se pusieron mal y me vi mucho más vulnerable que antes” 

Después de 10 meses peleando con montañas y desiertos en una bici que no era apropiada pude contactar con Fatback Bikes, una pequeña compañía de Alaska que ahora me patrocina. A través de Canadá y Alaska he estado rodando con una fatbike, que es una bici con unos neumáticos muy anchos que son eficaces sobre terreno en mal estado. Mucha gente que me ve piensa que la bici tiene motor. No sé cuántos niños se han dado una vuelta en ella. La bici al ser tan rara me ha permitido vivir grandes experiencias con la gente.

El noble corcel.
El noble corcel © Ben Page
Bajo la aurora boreal.
Bajo la aurora boreal © Ben Page

En tu vídeo de Frozen Road muestras el lado amargo de una aventura como esta. ¿Te importa hablar un poco de todo ello y de cómo fuiste capaz de superar las dificultades? Parece que estabas en un sitio muy malo.

Todas las aventuras, grandes o pequeñas, tienen malos momentos, lo que ocurre es que los buenos momentos superan a las veces en las que lo pasas realmente mal. Rodar por el Ártico en Canadá el pasado invierno fue algo realmente extremo. Tuve momentos emocionales muy fuertes, tanto positivos como negativos. Hubo momentos en los que todo fue mal y me sentí mucho más expuesto que nunca. Sentí mucho miedo de estar allí.

Luego me di cuenta de que había decidido rodar en invierno por el Ártico de Canadá precisamente por esa razón, para superar retos y pasar miedo. Esta aventura era además una prueba para ver hasta dónde podía llegar mi cuerpo. Pero probablemente lo más importante de todo para mí era comprobar hasta dónde podía llegar mi mente.

Rodando sobre una carretera helada.
Rodando sobre una carretera helada © Ben Page

¿Recuerdas cuándo te sentiste de nuevo optimista? ¿Dónde estabas y qué había ocurrido?

Como he dicho el norte fue una montaña rusa de emociones para mí. Hubo momentos de soledad, de miedo, de pensar que qué demonios estaba haciendo. En otras ocasiones me sentía mejor que en ningún otro sitio. Tras acabar mi viaje en el norte volé a Asia y allí se unieron tres amigos. Rodamos en bici desde Pekín durante tres meses pasando por Mongolia y Asia Central. Fue un momento increíble y muy diferente a rodar solo por el “Gran Norte”. Simplemente rodando con tus amigos, bromeando, compitiendo unos con otros encima de las bicis. Tengo muy buenos recuerdos de aquellos momentos.

“En la era de Trump se dice que el mundo es un mal lugar pero después de haber rodado por el planeta durante dos años, experimentando diferentes lugares y culturas... Pobre, rico, “peligroso”, “seguro”... Mi experiencia ha sido tremendamente positiva”.

¿Qué comías y bebías? Me da que no tenías mucho dinero...
¡Sí, muy poco dinero! Intentaba no gastar más de tres a cinco dólares al día. El viaje lo estoy financiando a través de un préstamo para estudiantes además de algunos ahorros después de haber trabajado. Pero incluso con el apetito de un ciclista, en la mayoría de los países he podido sobrevivir con tres dólares diarios a base de arroz.

¿La mejor puesta de sol?
¿La mejor puesta de sol? © Ben Page
¡Hola!
¡Hola! © Ben Page

¿Qué es lo más importante que has aprendido? Ya sea sobre ti mismo, acerca del mundo, la aventura o la gente.

Creo que ahora tengo la confianza de enfrentarme a situaciones que antes pensaba que me habrían superado. Cuando las cosas van mal y tienes que lidiar con ello solo, esto te ayuda a ser más resolutivo. Te hace pensar que en el futuro podrás enfrentarte a situaciones más duras. Casi cada día que he rodado con la bici he visto o he experimentado algo maravilloso. Algo que me ha hecho pararme y pensar.

En la era de Trump se dice que el mundo es un mal lugar. Parece que hay un cambio en cómo la gente percibe el mundo, no solo la gente en Occidente, sino la gente de todo el planeta. Pero después de haber estado rodando durante dos años, tras experimentar muchas culturas y lugares... Pobre, rico, “peligroso”, “seguro”... Mi experiencia ha sido tremendamente positiva.

¿Qué piensa tu familia y tus amigos de este viaje?

La gente me apoya mucho. Algunos al principio era un poco escépticos y muchos de mis amigos piensan que estoy loco. Cada vez hay más wi-fi por todo el planeta así que puedo estar en contacto con ellos. No es que haya desaparecido completamente. Creo que al compartir fotos y vídeos de lo que estoy haciendo, mis amigos y mi familia se sienten más conectados con el viaje”.

Sigue las aventuras de Ben en su cuenta de Facebook Another Horizon.

 

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