¿Te atreves con la Coast to Coast?

La Coast to Coast de Nueva Zelanda es una de las carreras de aventura más duras del mundo.
Por Catherine Pattison y Corinna Halloran

La Kathmandu Coast to Coast de Nueva Zelanda es la carrera aventura en la que se han inspirado el resto de las carreras aventura. Pasan los años pero esta competición sigue fiel a sus raíces.

“La Coast to Coast es una carrera aventura a la antigua usanza. No hay nada que sea cómodo. Hoy en día las grandes competiciones se hacen para que sean accesibles para todas las personas. La Coast to Coast es brutal, cruda”, dijo Courtney Atkinson.

Esta dureza es la que hace que los atletas no pierdan su humildad y que deseen volver a por más.

Atkinson y Branden Currie tuvieron que esprintar durante 3 km, rodar en bici a lo largo de 55 km, correr 33 km a través de la montaña, para volver a usar la bici (15 km), además de 67 km de kayak y para terminar más bici (70 km).

Cuando crees que ya has llegado a la meta todavía quedan unos cientos de metros de arena cuesta arriba.

Más que una competición este evento parece una tortura.

Braden Currie durante la Coast to Coast en South Island, Nueva Zelanda, el 11 de febrero de 2017.
Braden Currie esprintando al final © Miles Holden/Red Bull Content Pool

“La Coast to Coast es un evento icónico en Nueva Zelanda. Empezó como una reunión de unos cuantos tipos para ver si eran capaces de hacerlo. Luego ha evolucionado hasta convertirse en una de las carreras aventura más importantes del planeta”, explicó Currie.

Currie conoce muy bien la Coast to Coast, pues ha ganado esta carrera en 2014 y 2015, pero este año se enfrentó a su mayor reto.

Currie se mantuvo líder durante la mayor parte de la prueba pero fue superado en la última parte en bici por lo que se tuvo que conformar con la segunda plaza, a sólo ocho minutos del vencedor. Estamos hablando de una competición que dura 11 horas, por lo que ocho minutos son como ocho segundos.

Bautismo de fuego

Courtney Atkinson y Braden Currie en la primera etapa de ciclismo durante la Coast to Coast en la South Island, Nueva Zelanda, el 11 de febrero de 2017.
Courtney Atkinson y Braden Currie con las bicis © Miles Holden/Red Bull Content Pool

“Esta carrera estaba en mi lista de ‘cosas por hacer’ desde hace mucho tiempo pero hasta que no tomas parte realmente no sabes lo que vas a encontrar”, dijo Atkinson.

Atkinson explicó que en su Australia natal no tenía ríos con aguas fuertes para entrenar por lo que esta parte supuso un gran reto.

“Nunca había remado durante más de 70 minutos y en la carrera estás durante cuatro o cinco horas. No estaba preparado para que mi trasero me comenzase a doler después de una hora. Entender el río fue algo completamente nuevo para mí. Luego tuve que subirme a la bici para hacer 70 km, con el viento en contra”.

Con hambre para más

Braden Currie con el kayak durante la Coast to Coast en la South Island, Nueva Zelanda, el 11 de febrero de 2017.
Braden Currie con el kayak en la Coast to Coast © Miles Holden/Red Bull Content Pool

Atkinson ya está pensando en el año próximo. “Como atleta y competidor nunca tomo decisiones irracionales. Nunca me apunto a una carrera sin haberlo pensado mucho. Sin embargo, después de una semana descansando, ya estoy pensando en cómo puedo mejorar el año próximo”.

Ello requerirá mucho más entrenamiento. Atkinson es optimista y, lo que es más importante, está dispuesto a hacer lo que haga falta.

Currie también ya piensa en la carrera de 2018: “Esta derrota es agridulce. La próxima vez estaré preparado para sufrir más”, dijo Currie al cruzar la meta.

Con la voluntad que tienen estos atletas, 2018 puede ser inolvidable. Si estás buscando un reto que sea extraordinario, todavía tienes unos 350 días para prepararte. ¡O simplemente puedes volar allí y disfrutar del espectáculo como espectador!

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