Will Gadd investiga el glaciar Athabasca

Los glaciares están en peligro debido al calentamiento global.
Will Gadd en el glaciar Athabasca en una misión para ver si el glaciar se está derritiendo.
Escalando el glaciar Athabasca © Christian Pondella/Red Bull Content Pool
Por Will Gadd

Mi mundo se está derritiendo. Cuando fui a escalar el Kilimanjaro el mapa de la capa de hielo estaba mal. Han pasado 20 años desde que se hizo el mapa y la mitad de los glaciares han desaparecido. Lo mismo se puede decir del glaciar Athabasca en Canadá. Un glaciar que había visitado con mi padre.

Todavía recuerdo salir del auto con él y caminar sólo unos minutos hasta llegar al pie del misterioso glaciar azul. Un día me fijé en la distancia entre el glaciar y el auto, me acordé de lo cerca que estaba cuando era niño. Luego eché un vistazo al mapa. Las marcas azules mostraban lo que había retrocedido desde que yo era niño. En 20 años el mapa había quedado completamente inservible.

Will Gadd y el equipo en el glaciar Athabasca para ver si se está derritiendo por el cambio climático.
El glaciar está retrocediendo © Christian Pondella/Red Bull Content Pool

Estos glaciares (Kilimanjaro y Athabasca) han sobrevivido a milenios pero ya no. Mi curiosidad me llevó a contactar con el profesor Martin Sharp, un científico de la universidad de Alberta. Junto con la ayuda del Museo Nacional de Ciencia y Energía de Canadá organicé una serie de viajes al glaciar Athabasca.

Durante los últimos años he utilizado mis habilidades como escalador y guía para ayudar a que los científicos lleguen a lugares inaccesibles, como el interior del glaciar. El objetivo con el profesor Sharp era entender cómo el agua se estaba moviendo bajo el glaciar para medir mejor el retroceso.

Dentro del glaciar

Will Gadd entra en una cueva en el glaciar Athabasca en Canmore, Canadá, el 3 de junio de 2017.
Los últimos rayos de luz © Christian Pondella/Red Bull Content Pool

Nuestras voces se oían con eco mientras me dedicaba a asegurar las cuerdas en la cueva de hielo durante nuestra primera descensión al glaciar. El profesor Sharp no parecía muy convencido de poder hacer rappel pero una vez que lo había conseguido me regaló un gran sonrisa.

“Habíamos hecho una predicción de lo que nos íbamos a encontrar” dijo Sharp con pasión después de que lográsemos unas fotos que ningún científico había podido conseguir hasta ahora.

Descubrimientos alarmantes

Will Gadd escala por el glaciar Athabasca.
Sólo con luz artificial © Christian Pondella/Red Bull Content Pool

Lo que más sorprendió es que, pese a que la temperatura del aire fuera del glaciar era de -40° C, había sólo -1° C dentro del glaciar.

“Este glaciar está a -1° C la mayor parte del tiempo. Si la temperatura global sube sólo un grado las cambios en el glaciar serán enormes”, explicó Sharp.

Las manchas amarillas en la pared no son de las rocas. Es una capa de bacterias que nunca se ha visto antes en un glaciar.

Profesor Martin Sharp

Este tipo de capa de bacterias se forman de manera natural pero no podrían sobrevivir dentro de un glaciar con poca luz. Espero encontrar algunas respuestas. El profesor Ashley Dubnic, de la universidad de Bristol, está realizando varios análisis.

El profesor Sharpe examina el hielo en el glaciar Athabasca.
El profesor Sharpe examina el hielo © Christian Pondella/Red Bull Content Pool

Intentamos medir la profundidad del glaciar. Queríamos ver dónde el glaciar se unía a la superficie de la tierra. De esta manera Sharp y otros científicos podrían entender mejor la pérdida de nieve en profundidad que es mucho mayor que la visible desde el exterior.

Will Gadd en el glaciar Athabasca en una misión para ver si el glaciar se está derritiendo.
Gadd y Sharpe hacia lo desconocido © Christian Pondella/Red Bull Content Pool

A 30 metros bajo la superficie teníamos que usar linternas. A 100 metros de profundidad las cosas se pusieron interesantes pues comenzamos a ver grietas en las paredes. Este descubrimiento dejó muy sorprendido al profesor Sharp porque debido a la presión el interior de los glaciares es muy fluido.

Sentía que estaba ante lo desconocido, en un ambiente que no controlaba. En este punto, aunque pensábamos que ya estábamos cerca del final, decidimos dejarlo. La primera regla en una aventura es no correr riesgos estúpidos.

Will Gadd posa para un retrato durante la exploración al glaciar Athabasca.
La gran incertidumbre del clima © Christian Pondella/Red Bull Content Pool

Cuando les mostré a mis hijos las fotos del viaje quedaron entusiasmados con las formas y colores. Luego me di cuenta de que no estaba ayudándoles a prepararse para un mundo más caliente. Para un cambio más radical de lo que podamos imaginar.

No se trata de que haya menos hielo. Se trata de que mi vida como escalador y guía me está llevando a lo desconocido. Algo que encuentro terrorífico.

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