Parappa The Rapper Remastered esta de regreso

Un Kick, punch directo a la nostalgia. It`s all in your mind.
Parappa The Rapper Remastered
Parappa The Rapper Remastered
Por Densho

"Kick, punch, is all in your mind." Ésta frase, junto con "I gotta believe!", pegan fuerte en la nostalgia. El año era 1997 y los videojugadores estábamos fascinados con la transición de los cartuchos al CD. Aunque el PlayStation ya llevaba casi dos años en el mercado, los desarrolladores apenas empezaban a descubrir el potencial del nuevo formato. La inclusión de voces en los juegos fue una de las características más impactantes para nosotros en esos años, así como las bandas sonoras y los cinemas narrativos CGI; era tan abrumadora la experiencia que muchas veces pasábamos por alto la calidad gráfica o el sistema de juego, que en varios juegos de esos días tales deficiencias eran su verdadero talón de Aquiles.


Entre todos esos juegos sorprendentes, hubo uno, pequeño, que no sólo destacó sino que inventó un nuevo subgénero. La primera vez que jugué Parappa the Rapper, quedé realmente impresionante y, por supuesto, no lo pude soltar en una semana entera. El corazón de este juego de ritmo está en la originalidad y simplicidad, tanto en el aspecto gráfico como en la narrativa de la historia y el sistema de juego. Todo aquí es sencillo, y es como si todas las características positivas de este juego se condensaran en la personalidad del protagonista.


La historia que este juego nos cuenta es una comedia del subgénero 'slice of life', es decir, echamos un vistazó a la vida de estos personajes que viven en un mundo de fantasía, como un cuentito para niños, lleno de prosopopeyas encantadoras y coloridas, con gráficos cuya falta de detalle hacen que ése sea realmente el detalle. Nuestro héroe es Parappa, un perrito hip-hopero, ingenuo, que evidentemente se enfrenta a las dificultades de la adolescencia; él no es el centro de atención, quizá sea un poco tímido, y tiene una imaginación muy activa respecto a lo que ocurre a su alrededor y las cosas que quisiera realizar. Y aunque tiene un poco de mala suerte, Parappa enfrenta las vicisitudes del día a día con optimismo.


Los amigos de Parappa son PJ Berri, un oso perezoso y un poco pesimista, que prefiere evitar riesgos, pero que siempre es cómplice de Parappa a la hora de aventurarse. Katy Kat, una gatita que le encanta ser el centro de atención; tiene un caracter impulsivo, es enojona, pero realmente es el alma de la fiesta y es quien le marca el paso al grupo de amigos. Y Sunny Funny, una margarita que es la bonita del equipo, siempre contenta y optimista, y, claro, es el interés romántico de Parappa. El chicho malo y rival de amores de Parappa es Joe Chin, un perro fornido, adinerado y fanfarrón, que siempre trata de impresionar a Sunny Funny con regalos caros y, acompañado de sus secuaces bullies, no pierde oportunidad alguna de meterle el pie a Parappa, literal y metafóricamente.

Parappa The Rapper Remastered
Parappa The Rapper Remastered

Lo que amo de Parappa es que no es necesario consultar las biografías de los personajes en ningún instructivo ni en wikipedia para conocerlos. Todo lo que se necesita saber de ellos está en el juego, y se percibe a la perfección gracias al estupendo guión, storyboard, las secuencias narrativas y las actuaciones de voz; cada diálogo está en su lugar y es suficiente para encariñarse con todos los personajes desde el primer segundo. Esto es extraordinario, ya que en la historia de los videojuegos, pocos, muy pocos, logran proyectar la personalidad de los personajes en tan poco tiempo. Y la historia es simple también: Parappa está enamorado de Sunny Funny y no sabe qué hacer para hacerle saber sus sentimientos. Debido a varias situaciones, Parappa decide tomar clases de karate, aprender a manejar, le ayuda a una rana a vender cosas en un mercado para ganar dinero y aprende a hacer un pastel, a fin de tener una cita con la chica de sus sueños. Cada actividad la realiza con miedo, pero con optimismo, pues sabe que si cree en sí mismo, puede lograrlo. Y cada suceso es una canción que él tiene que rapear. Lo que nos lleva al sistema de juego.


Masaya Matsuura, músico de corazón nacido en Osaka, fundó junto con la artista Mami Yasunori un grupo llamado Psy•S, en 1983. Durante 13 años, Matsuura exploró mucho las herramientas electrónicas y digitales para crear música. Lanzó 14 discos con Psy•S en Japón y alcanzó cierto nivel de fama; Matsuura fue el primer artista en Japón en poner a la venta un disco interactivo, The Seven Colors, por el que recibió el premio 'Multimedia Grand Prix', en 1993. En 1996 decidió ponerle fin al proyecto Psy•S y fundó su propia compañía, llamada Nana On-Sha, para hacer un videojuego musical, idea que ya tenía en mente desde años atrás, pero que al fin vio factible tras la aparición de nueva tecnología. Matsuura tenía la idea de un juego donde el jugador siguiera el ritmo de la música al presionar los botones del control en el orden indicado. Sólo le hacía falta darle forma, y de inmediato pensó en el artista gráfico estadounidense Rodney Greenblat, cuyo trabajo abarcaba ilustraciones de discos –como la portada del disco They Might Be Giants, de la banda de rock neoyorquina del mismo nombre– y diseños publicitarios. Greenblat era muy conocido entre el gremio de artistas gráficos de Tokio, y tras ver su trabajo, Matsuura lo contactó inmediatamente para diseñar el mundo de Parappa The Rapper.


La base del juego de Parappa es muy simple: en la parte superior de la pantalla aparece una barra, como si se tratara de una línea de un pentagrama, y sobre ella, los íconos que representan los botones de los controles, agrupados de tal forma que se han de presionar con ritmo similar a la melodía de la música –como si se trataran de notas musicales–. La mecánica es que en cada escena, un personaje –considerado 'maestro del rap'–, le enseñará a Parappa cómo hacer algo mediante una canción. La primera línea de la letra es cantada por el maestro a manera de ejemplo, para que el jugador lo imite, siguiendo su ritmo. Y eso es todo. Si se presionan los botones en el momento preciso y se termina la canción con una calificación de 'Good', el jugador avanzará al siguiente nivel.


En total son seis niveles, sin embargo, al terminar por primera vez el juego en la dificultad normal, se podrá intentar dar la segunda vuelta en modo experto, con una diferencia: Parappa ya podrá improvisar y presionar los botones al gusto, pero siguiendo cierto ritmo. En esta modalidad, se podrá alcanzar la calificación de 'Cool', y si se termina el juego con todos los niveles en 'Cool', se desbloqueará una escena adicional.


 

Parappa The Rapper Remastered
Parappa The Rapper Remastered

El éxito instantáneo de Parappa, en 1996, se debió a su originalidad. En realidad no existía ningún juego como éste en ese entonces y, claro, gracias a las canciones estupendas y a los gráficos peculiares –que hacían parecer a los personajes recortes de un libro para niños– se convirtió en un clásico instantáneo. Y no sólo eso, sino que inspiró a muchos programadores de aquella época y se creó el subgénero de los videojuegos de ritmo musicales: primero apareció Guitar Freak, juego de ritmo japonés que usó por primera vez una guitarra de plástico para jugar; Dance Dance Revolution, juego de baile, apareció casi al mismo tiempo, en 1998; y en 2001 apareció Frequency, de Harmonix, empresa que después pulió su tecnología para que en 2005 trajera Guitar Hero, título que revolucionó la industria de los videojuegos.


Parappa the Rapper fue influencia para todo este subgénero y es probable que si Sony no hubiera creído en él, no habríamos terminado con el armario lleno de instrumentos de plástico que ya no usamos. Pero creyó en su potencial y, aunque el subgénero de juegos de ritmo ha dejado de ser popular en estos días, a 20 años del lanzamiento de Parappa the Rapper, la esencia aún se conserva en minijuegos de otros géneros o en juegos de ritmo de aplicaciones para iOS y Android.


Llegó Parappa the Rapper Remastered para el PlayStation 4 en forma de descarga digital, pagando 15 dólares por él. Después de leer todo el currículum de este perrito rapero, de seguro ya estás pagando la descarga con tu tarjeta de crédito. Antes de que lo hagas, tengo que ser franco: Parappa the Rapper Remastered es muy valioso como pieza de museo y, para los fans, tal vez los gráficos renovados y en HD sean un incentivo de compra. Sin embargo, tengo que advertirles que Parappa envejeció mal y muy rápido. De hecho, el sistema de juego ya se sentía obsoleto cuando Parappa the Rapper 2 salió para el PlayStation 2 en 2001. Aún recuerdo cuando jugué el relanzamiento de este título para PSP en 2007 y desde entonces pude sentir que Parappa ya no rapeaba como en un principio. Creo que el impacto de haberlo jugado por primera vez, cuando no existía nada como eso, ayudó a la gran impresión que nos dejó. Pero tras la aparición de varios juegos de ritmo con mejores mecánicas, hizo que esta piedra angular de los juegos de ritmo se convirtiera en un jueguito de dos horas de diversión y nada más. Y hablo sólo de las mecánicas de juego, ya que el estilo visual y la música siguen tan vigentes como antes. Además, siento que la conversión a HD afectó la detección del presionar de los botones, lo que hace impreciso seguir el ritmo y hacen que canciones como la de la gallina sean realmente frustrantes y provoquen que te preguntes constantemente qué rayos hiciste mal. Evidentemente se usó el código original del juego y sólo se usaron filtros para mejorar los gráficos en tiempo real; el trabajo de adaptación es tan pastrano que incluso en la pantalla del menú principal, se alcanza a ver cómo el video original, de calidad baja, hace una transición al menú en HD, lo que me hizo enojar un poco, ya que un título tan trascendente como éste merecía un trabajo más meticuloso para relanzarlo por su vigésimo aniversario; incluso, pienso, que debió lanzarse con un video documental sobre su desarrollo y hasta debieron reprogramarlo desde cero. Es más, en el video de introducción, donde se presentan a los personajes mientras ordenan en la hamburguesería, se censuró la palabra 'frosty' –algo que pide Katy Kat–, debido a que es un producto registrado por la cadena de comida rápida Wendy's... ¡y no fueron capaces de regrabar ese diálogo con una palabra nueva! Simplemente borraron la frase y dejaron el 'mute'.


Parappa the Rapper es un juego único, irrepetible y realmente importante en la historia de los videojuegos. Su estética y canciones forman parte de la cultura del videojuego. Todo eso es pretexto suficiente para volver a jugar Parappa the Rapper, aunque sea en esta versión HD. Sin embargo, Parappa the Rapper Remastered deja mucho que desear... tanto, que tal vez el 'kick, punch' deba quedarse sólo en nuestra mente.
 

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