Yoga Fire: Cronista del barrio mexicano

Entrevistamos a uno de los raperos más talentosos de la escena nacional
Yoga Fire
Yoga Fire © Homegrown.mx
Por Melissa Amezcua

En un contexto de violencia, narcotráfico y crimen, es lógico que los músicos mexicanos se inclinen hacia esa dirección. Y si hay alguien que sabe narrar esa cotidianidad es Yoga Fire quien, con su EP “Ciudad del Diablo”, aborda desde la narcoviolencia, el Chapo Guzmán, las fiestas, los problemas económicos, Malverde y el hecho de hacer rap en un mundo en el que la radio sólo programa éxitos de pop.

Hugo Canchola
es Yoga Fire, un rapero de Ecatepec que tiene 17 años en la industria pero cuya fama explotó en el Festival Ceremonia de 2014, cuando se subió al escenario con A$AP Ferg.

“El vato dijo ‘how many MCs out there?’ pero la banda no entendió mucho, se subió un morro que nada más lo quería abrazar y Ferg le dijo ‘nel, rap motherfucher, dale’ y no le dio, yo andaba ahí empujado por la banda, me treparon del público, de fan. Nos pusieron un buen beat y el vato se dio cuenta de que estaba chido y ya ¡se logró el momento Kodak, ahora momento Youtube!”, cuenta Yoga Fire al teléfono, mientras hace ejercicio en un parque.

Este instante combinado con su talento fueron la mezcla ideal para poner a Yoga Fire en el mapa del hip hop mexicano, un género al que llegó desde niño, cuando uno de sus primos le prestó un mixtape que traía canciones de los Fugees, Cypress Hill, LL Cool J, Busta Rhymes y todo el Flipmode Squad.

Ser de Ecatepec para Yoga Fire fue, al principio, un obstáculo que  saltó a través de la música.

“Es difícil porque es una zona marginal, una zona roja donde no hay grandes oportunidades, ni (existe) la manera de que alguien pueda desarrollar algún talento, la verdad. Las necesidades son inmediatas y es muy difícil ser adolescente y tener la inquietud de hacer algo diferente a los demás, va a ser más fácil que te jale lo malo, estuvo cabrón pero hubo una ventanita por donde escaparse”.

Su “etapa street”, como él la define, está plasmada en las 9 canciones de "Ciudad del Diablo", publicado en 2016.

Es darte cuenta de dónde vienes, no es por hacer apología del vicio o la violencia pero es lo que me tocó pasar. Quise ser un cronista de barrio, un reportero de guerra, me gusta abordar de donde vengo, la situación del país que es obvia, yo no descubrí nada, sólo que lo hice de manera desmadrosa y rítmica para que la gente se acercara más al testimonio. En ese EP, es el barrio quien está gritando”.

Una vez concluida la etapa de dicho EP, Yoga Fire quiere demostrar que no es fanático de la violencia y que puede hablar de muchos otros temas a través del trap latino.

“Soy una persona feliz, me gusta el desmadre y la fiesta”.

Este aspecto no está oculto en su música, pues suele rapear al respecto y quiere seguir en ese mood, con beats muy rítmicos e innovadores. De hecho, el set que va a presentar en el Festival NRML son colaboraciones de trap que realizó con FNTXY (se pronuncia Fantasy).

“Viene mucha música para bailar y ‘tuerquear’ y que las chicas se muevan con temas más festivos, el fashion, andar en la onda, el hype; algo muy friendly, conozcan o no el trap, todo el material viene bien chingón”.

© Youtube
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