La mira del rifle se fija en la cabeza de un alienígena en Destiny 2. Una breve pausa. Apretamos el gatillo e inmediatamente apreciamos un inesperado ruido (chirrido).
No, ese no es el sonido de un nuevo enemigo desarrollado por el creador del juego, Bungie. Viene del controlador de Google Stadia. Cada vez que apretábamos el gatillo derecho, gemía como un ratón torturado, lo cual es poco alentador dado que esta demostración práctica se llevó a cabo incluso antes de que el dispositivo fuera lanzado. Este mando, presumiblemente, solo ha sido utilizado en eventos de prensa, y, sin embargo, ya está mostrando signos de desgaste.
Problemas de control
Fue un caso excepcional, ya que los demás controladores de la exposición funcionan perfectamente bien. El mando se siente sólido en la mano, y si tienes una buena conexión de Internet en casa, entonces no tendrás problemas para jugar con los juegos en Stadia; los sentirás tan sensibles como en cualquier otra plataforma. Pero ese ruidito molesto es un recordatorio de que algo no está bien y que es mejor jugar en una consola o en un PC. Por ahora, al menos.
Es difícil juzgar la funcionalidad de Stadia en este evento que tan solo duró una hora, ya que se lleva a cabo en un entorno muy controlado, conectado a la red de Google en su oficina central de Londres. Destiny 2, el juego más destacado del programa, se ve fantástico en el televisor de 4K; no se para, ni tampoco hay retraso en el control de entrada, pero eso es lo que cabría esperar cuando se ejecuta en una conexión de 200 MB/s (reales), que está fuera del alcance de la mayoría de los mortales.
Incluso con esta conexión, durante 10 segundos se perdió algo de definición al jugar en múltiples plataformas: un teléfono, un ordenador portátil y el televisor de 4K. Todo seguía funcionando sin problemas durante ese tiempo, pero a los elementos visuales les costó unos segundos para ponerse al día con los frames por segundo. Los controladores también se confundieron al cambiar de pantalla y se reiniciaron aparentemente al azar, por lo que hay que cambiar de pads para seguir jugando.
Kombat impecable
Los juegos expuestos fueron Destiny 2, Mortal Kombat 11 –de nuevo, sin desaceleración ni retraso de entrada, teniendo en cuenta que los luchadores a menudo lamentan ese problema en las partidas en línea con las actuales consolas, pero volvemos a recordar que jugábamos bajo unas circunstancias inmejorables-, y Gylt, un lanzamiento exclusivo de Stadia. Incluso si Stadia funcionara sin problemas en cualquier conexión doméstica, su limitado catálogo de juegos te haría pensar en dar el paso.
Después de los tres primeros meses de prueba a Stadia Pro para los que compran el paquete Premiere Edition antes del 6 de junio de 2020, debes pagar una suscripción de 9,99 euros al mes para jugar a los juegos gratuitos publicados regularmente o la opción de comprar otros a precio completo (algunos juegos tendrán descuento). El grupo de los gratuitos incluye éxitos de taquilla como Red Dead Redemption 2 junto a juegos más antiguos como Rise of the Tomb Raider: compáralo con la plataforma Xbox Games Pass, en el que tienes acceso ilimitado a 100 juegos sin costes adicionales, y el catálogo de Stadia te parecerá una ridiculez. El año que viene se lanzará una versión Stadia Base sin suscripción, pero no se podrá reproducir en un televisor, y está limitada a 1080p y sonido estéreo.
¿Para qué molestarse?
El precio podría ser suficiente para desanimarte. Por 129€ tienes Stadia, un importe bastante más económico que una consola, y recibirás el mando y el adaptador Chromecast Ultra. Sin embargo, la suscripción mensual más el precio por los nuevos juegos significa que tu factura engordará rápidamente. Una vez que el catálogo se amplíe, puede ser útil para cualquier usuario que aún no posea una consola o PC de juegos, o para cualquiera que realmente quiera jugar en 4K pero no tenga el hardware para hacerlo (y, por supuesto, tenga Internet de banda ancha). Pero ese es un grupo bastante reducido. Si puedes jugar todo lo que quieras con una calidad con la que estés contento, y puedes permitirte algunos servicios de suscripción económicos con un buen puñado de juegos, ¿qué sentido tiene comprar Stadia?
La parte más tentadora de Stadia es cómo se conecta con tu teléfono. Desde la aplicación Stadia puedes abrir cualquier juego, siempre que tengas un Pixel 2, 3a, 3 o 4 (Google dice que se añadirán otros dispositivos en el futuro). El soporte del teléfono de la propia marca Stadia, que se envuelve alrededor del controlador, se siente robusto y sólido, y a pesar del peso añadido, el pad todavía se siente cómodo. Destiny 2 se ve nítido en Pixel 4, y la interfaz de usuario se adapta bien a la pantalla más pequeña, sin necesidad de acercártelo a los ojos para poder leer el texto. Queda por ver si funcionará cuando estés fuera de casa, en tus trayectos cotidianos, por ejemplo; pero aún está por ver.
En el móvil marca un nuevo nivel de experiencia
Sea como fuere, Stadia de la sensación de ser un verdadero paso al frente. Lo mejor que puedes decir acerca de jugar a Stadia en un televisor es que no se puede distinguir de otras plataformas, pero en tu teléfono marca un nuevo estándar.
Quizás cuando la próxima generación de consolas esté en nuestras manos, Stadia nos parecerá más fresco. Para entonces, Google debería haber aumentado su biblioteca de juegos y reforzado su tecnología, y si puede ofrecer gráficos de alta calidad en conexiones moderadas a Internet, la tarifa de entrada más baja lo convertirá en un verdadero competidor para la PS5 y para lo que sea que haga Xbox a continuación. También es más barato que un PC de gama alta para juegos.
Pero ahora mismo, por muy impresionante que Destiny 2 se vea en tu teléfono o en tu televisor 4K, Stadia no es lo bastante bueno -y carece de un catálogo de juegos lo suficientemente grande-, para abrirse un hueco en tu sala de estar.