GP1 Ayrton Senna
© GP
F1

La primera estrella de Ayrton Senna

Hace 30 años el brasileño logró el primer de sus tres títulos en la Fórmula 1 con un espectacular triunfo en el GP de Japón.
Por Diego Durruty
3 minutosPublished on
El 30 de octubre de 1988 el brasileño Ayrton Senna logró el primero de sus tres títulos en la Fórmula 1. La consagración llegó en el Gran Premio de Japón, en el circuito de Suzuka, y de una manera espectacular.
Aquella temporada fue la primera de Senna en McLaren luego de su debut en Toleman, en 1984; y los tres años siguientes en Lotus, escudería con la que demostró que había llegado a la categoría para lograr grandes cosas.
Senna en Japón

Senna en Japón

© GP

El certamen de 1988 aún se recuerda como uno de los más reñidos en la historia de la especialidad por el duelo entre Senna y el francés Alain Prost, su compañero de equipo. El galo ya había sido monarca de la categoría en 1985 y 1986 y era palabra autorizada en el team de Woking. De hecho, su decisión fue la que le permitió a Ayrton llegar a la escudería ingresa en desmedro de su compatriota Nelson Piquet.
La lucha entre ambos fue tremenda gracias a la supremacía del McLaren MP4/4-Honda, que para muchos es el mejor F.1 jamás construido. Con esa máquina -y con esos dos bravos corredores- la escudería fundada por Bruce McLaren ganó 15 de los 16 GP’s del calendario. La competencia restante quedó en manos del austríaco Gerhard Berger con un Benetton.
Prost llegó a aquel GP de Japón al frente de las posiciones con 84 puntos contra los 79 de Senna. El tercero en la tabla era Berger con 38 unidades…
El brasileño se aseguró la pole y se convirtió en favorito a ganar la corona de manera anticipada (aún faltaba el GP de Australia). Sin embargo, el motor Honda lo traicionó en la partida y fue superado por varios de sus rivales. Afortunadamente, la recta de la pista nipona es en bajada y eso le permitió arrancar su vehículo e ir en busca de la gloria.
Allí se inició una remontada épica. Pasó 14º la primera curva, pero en la segunda vuelta ya estaba sexto. En la tercera, quinto; en la cuarta, cuarto y en la undécima, tercero. Ahí fue cuando apareció la lluvia, su gran aliada. Con la pista mojada fue por el triunfo y lo alcanzó después de superar a Prost en el 28º giro.
Pese a que el francés terminó segundo no pudo evitar la consagración de Ayrton, que se benefició por el sistema de descarte de puntos que se utilizaba en ese momento (se contabilizaban los once mejores resultados).
La clave del éxito de Senna estuvo en su efectividad. La de Japón fue la octava victoria de ese año y eso contrarrestó los seis éxitos que tenía Prost hasta ese momento (luego ganó en Adelaida). Con el sistema de descarte el galo se deshizo de tres de sus siete segundos puestos -también tuvo dos abandonos- y le dejó en bandeja la corona a su coequipier de 28 años.
Senna y Prost siguieron luchando por el título de la F.1 durante el siguiente lustro. Esa batalla, incluso, terminó en toques polémicos que también tuvieron a Suzuka como escenario. Pero esa es otra historia…