Liga Bazooka volvió a tomar el Teatro Broadway el domingo 5 de noviembre, esta vez con una edición nacional que quedó muy por encima de las expectativas, ya que Dtoke consiguió otro evento viral sin necesidad de poner en el cartel a Chili Parker, Brillante, Stuart, Markitos ni Replik –las principales estrellas de la liga. Con una carta que incluía tres fichajes de desconocidos, un debutante (Zaina), un par de battlecats en desarrollo y el resto freestylers, esta “Jornada 6” de Bazooka coló dos batallas en lo más alto de las Tendencias de YouTube y dejó varios momentos para los libros.
“Todos se juegan mucho”, comentaba Dto antes del evento. El CEO de la liga tenía razón. Empezando por la estelar, Klan venía en busca de un lugar en la próxima internacional de Bazooka; Mecha, por su parte, luego de estrellarse contra el formato en su batalla con Markitos el año pasado, quería el reconocimiento de las escritas y lo quería ahora. En la coestelar, Sony necesitaba dar un gran papel contra Facu HDR para aspirar a una estelar, mientras que su rival llegaba confiado por el cariño que había despertado en la gente la espontaneidad que mostró contra Wolf.
En la parte baja del flyer, Big Soul y Arceniko enfrentaban a dos fichajes nuevos de los que se sabía poco y nada: Gustavo Ramos y el uruguayo Wasok. La quinta batalla –la encargada de abrir el evento– completaba el matchmaking con Zaina contra Giro, un chico de 12 años (faltó a la escuela para grabar el face-off) que emergió este año del circuito de escritas callejero: el “Efecto Niño” del freestyle vs. el “Efecto Niño” de las escritas. O “Zaina vs. Zainita”, como dijo alguien en las redes.
Durante la previa se percibía que había cosas en juego. Ya los face-offs, grabados un par de semanas antes del evento, se habían puesto picantes de verdad. En especial dos de ellos: Arceniko vs. Wasok, que apostaron sus cachets en cámara; y Big Soul vs. Gustavo Ramos. “¡Yo quiero hacerlos mierda a todos!”, gritaba Ramos. Y también: “¡¿Te denunció o no te denunció?!” (por un escrache que Soul tuvo en redes hace un tiempo). Los gritos se escuchaban desde la vereda de Enter (el bar de Dto, donde se graba ese contenido).
Esta fue la primer edición de Bazooka que requirió personal de Seguridad sobre el escenario, lo cual no fue por una cuestión estética (aunque quedó bueno) ni tampoco una exageración, porque después de esos face-offs nadie sabía lo que podía pasar. El evento empezó media hora antes del streaming y Dto le pidió a Chili Parker que diera comienzo a la jornada con su cábala. “Para que todo salga como tiene que ser y la pasemos bien…”, dijo Chili a modo de intro, “¡Pugliese! ¡Pugliese! ¡Pugliese!”.
El Zaina vs. Giro, que no se vio en la transmisión, fue una nueva muestra de la proyección de Bazooka y de las escritas al Sur del continente. “Ojalá la Bazooka sepa que acaban de lograr que toda la familia se siente en la sala a ver una escrita”, escribió el mexicano Toñogro (alias de Antonio Caiceros), organizador de Batallas Cannábicas, en un grupo de discusión conocido de Facebook (Battlerap en Español Grupo de Discusión) donde se mezclan referentes y fans.
Giro soltó wordplays criminales (por ejemplo: “Después de esto, van a decir: ‘Zaina estuvo en Bazooka, ¡ído!’/Pero Giro vino y con unos tiros le dejó el bazo caído…”) pisando el escenario con un aplomo alucinante, pero aparte con una calidad superior para la escritura, y digo esto dejando el tema de su edad completamente de lado. La escritura de Giro en la plataforma Bazooka consiguió impresionar incluso a tops de la disciplina.
Sin embargo, hay que decir que Zaina tuvo un muy buen debut en escritas, y –más allá de las técnicas, que sí ocupó– supo cómo hacer un planteo de batalla realmente bueno. Este Zaina ya de vuelta del free competitivo, pasado por el descenso, el hate y el cordón sanitario del under, además de no irse en bolsa del Broadway (lo que esperaba el 99.9%) entendió perfecto el subtexto de este cruce y un poco el ethos de esta edición. “¿Sentís maripositas en el estómago?”, le rapeó a Giro. “Es el hambre por conseguir mi puesto.”
La transmisión exclusiva de Red Bull Batalla comenzó con Arceniko vs. Wasok, el primer uruguayo en la liga. Ahí fue cuando salió a escena la Seguridad, escoltando a Dto. Wasok, conocido por ser extremo con el trash-talk, no paró de asechar a Arceniko. Incluso consiguió hacerle un pocket-check, el segundo de la liga (tipificado como una falta de respeto suprema). Pero Arce mantuvo el temple y –si no lo ves, no lo crees– terminó poniendo de pie al público del Broadway cuando tocó un fragmento de la marcha fúnebre en trompeta para su rival.
Otro momento muy comentado ocurrió durante la tercera batalla. Gustavo Ramos, un total desconocido que había llegado a Bazooka después de enfrentar en Iron Battles a Divine, el hermano de Soul, empezó con barras muy ocurrentes sobre la profesión de Soul (barbero) y tirándole de que era hijo de policía; de hecho, hay quienes le dan el primer round. El problema fue que en el segundo, Soul lo expuso y de pronto todos descubrimos en vivo que Gustavo Ramos en realidad era el suboficial Gustavo Javier Ramos de la policía de Santa Fe.
¡Qué giro de la trama! Esta revelación causó un shock en la sala que traspasó la pantalla. “Es un p*** guión de Netflix”, dijo Piezas en su reacción. “Estamos hablando de alguien que en el primer round vacila de que su rival es hijo de policía y en el segundo, se devela que antes él había sido policía”, continuó, eufórico. “Esto va a ser historia de las escritas.”
Desde el momento en que Soul dice el número de legajo de Ramos (“681113”) en adelante, parafraseando a HDR “se desconfiguró todo”. Los sets del marplatense con éste ángulo terminaron por pulverizar el montaje de Ramos, cayendo sobre él como si de un acto de justicia poética se tratase. Soul se cobró de contado toda la mala sangre que Ramos le había hecho pasar en el face-off, y en medio de esto, como para que no quedaran dudas, la esquina de Soul sacó una pancarta con varias fotos impresas de Ramos posando uniformado, que luego Soul pisoteó y escupió mientras la gente celebraba cada una de sus barras.
Los raperos que estaban arriba del escenario (entre ellos, varios artistas de RKT y jóvenes que lidian constantemente con el abuso policial) empezaron a abuchear a Ramos y corear “¡gorrudo! ¡gorrudo!” (forma despectiva de llamar a un oficial en Argentina).
Ramos –que en el face-off se había jactado de armar barras en un minuto– empeoró todo un poco más cuando los rebuttals brillaron por su ausencia en su segundo y tercer round. Ramos podría haberse presentado como policía de entrada y ahorrase el disgusto, pero creyó que su secreto estaba bien guardado. Por desgracia para él –y para deleite del resto del mundo–, Soul había hecho muy bien su trabajo de investigación (“Navegando por internet ¡pum! llegué a esa joya”, contó en la entrevista post-batalla) y se alzó con su primer bodybag en Bazooka. La moraleja, según opinó Arceniko, fue que “no es bueno saltearse un Draft”.
Pero los momentos locos aun no se habían terminado. “Acá nos vamos a cagar de risa”, le advirtió Dto al público antes de presentar la coestelar entre G-Sony y HDR. “Vamos a aflojar un poco la tensión, porque lo de recién fue un bardo…”
En su primer round, HDR hizo proyectar un video breve de G-Sony ridiculizándose en un stream de Markito Navaja. Pero Sony estaba preparado: primero se puso una vincha con una máscara de acrílico para evitar que HDR lo escupiera mientras rapeaba, lo cual para la gente fue un gag en sí mismo. Y luego procedió a despedazar a su rival usando altas dosis de humor, un par de imitaciones (Ysy-A le sale igual), barras, esquemas y hasta el hook de una canción de Maelo Ruiz (“Te va a doler”). Hasta que llegó al tercer round, donde habló de los hermanos presos de HDR y la sonrisa contagiosa de su rival se transformó en un gesto duro. Sony consiguió que su rival se enojara, lo embolsó 3-0 y quedó bien posicionado para una futura estelar.
Por último vimos un Klan vs. Mecha a sangre, diciéndose el tipo de cosas que no se dicen en el freestyle, porque de movida allí no existe este nivel de premeditación. Klan trabajó más desde la agresividad mientras que Mecha apeló a la plasticidad, y ambos –que claramente han estado estudiando el formato– elevaron mucho la pluma respecto de sus participaciones anteriores. Incluso curiosamente organizaron sus rounds con idéntica estructura: el primero enfocado en las técnicas, el segundo orientado al storytelling, y para el final… magia.
En su tercer round, Klan invitó al actor Carlos Portaluppi, que completó un esquema saliendo de la penumbra con la risa característica del Morcilla, un personaje que interpretó en ‘El Marginal’ (serie donde también actuó Dto). Ese fue un momento tétrico a la vez que alucinante de esta edición, el cual Mecha supo contrarrestar bien cuando hizo pasar al escenario a su padre, Gustavo Antonelli, que también es actor (participó de varias novelas como ‘Son de 10’, ‘El sodero de mi vida’ y otras) para que le diera un abrazo Klan, que se crió sin padre. Siguiendo con ese nivel de maldad, en una jugada preparada (Mecha sabía que Klan no iba a aceptar ese abrazo) Gustavo cerró el round imitando a Chili Parker al grito de “¡Round 3, ch*p* p*j*!”
Ese “lore propio” –como dice Mecha– que empieza a tener Bazooka (Chili invocando a Pugliese, Soul preguntando la hora a Dto, las galletitas de HDR, la prima de Wolf…) y que jornada a jornada crece, es una de esas cosas invaluables que la liga ha conseguido desde su regreso. Y el público responde atraído justamente por ese extra que en principio molestó a muchos puristas.
Como suele decir Dto, “a los números me remito”: dos de las últimas cinco batallas llegaron a lo más alto de las Tendencias de YouTube, G-Sony vs. HDR (que alcanzó el puesto 1) y Zaina vs. Giro (puesto 4), y a partir de esta edición, algunos de los streamers más grandes de Argentina, como Markito Navaja o Pimpeano, que están más allá de las llanuras de las batallas, han comenzado a reaccionar ayudando a la liga alcanzar nuevas audiencias y más grandes. La razón por la que reaccionan es, en definitiva, porque en Bazooka están pasando cosas. Cosas como Arceniko sacando una trompeta y tocando la marcha fúnebre. O como Big Soul desenmascarando a su rival, un policía encubierto. En esta edición nacional, con la que la liga cerró el 2023, ¡hasta Zaina trajo algo más! (una resma de papel con una foto impresa que le había pedido Giro hace tiempo).
“Creo que éste ha sido el evento de Liga Bazooka con más momentos en las batallas y podría decir que el más entretenido en su totalidad”, escribió en su cuenta de Twitter el battlecat mexicano Blue One, que también ha elogiado la constancia de la liga y señalado esto como una de las claves de su éxito (el evento de Bazooka anterior fue hace menos de un mes y medio). “Quien dudaba del aporte de Argentina a la disciplina aquí lo tienen”, publicó también Toñogro en su posteo de Facebook. “Un año tardaron en darnos algo que nunca vimos ni imaginamos.”
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