1. Actitud
En tu cabeza tienes la imagen del cuerpo ideal para el verano. Pero las temperaturas ya están subiendo y esa imagen “ideal” puede estar lejos de la realidad. No hay razón para que cunda el pánico. Estar preparado para el verano no tiene nada que ver con tu figura. Ya estás preparado, tienes un cuerpo fantástico, el problema lo tienes en la cabeza.
2. Muévete
A la hora de tener una imagen positiva de sí mismo el movimiento es muy importante. No pienses: “Es demasiado tarde para cambiar el aspecto físico”. No, ponte ya a trabajar en el gimnasio o empieza a correr. Los deportes no sólo mejoran el cuerpo sino que mejoran la imagen que se tiene de uno mismo. Al realizar ejercicio físico te sentirás más en forma, más saludable y estarás orgulloso de ti mismo.
3. Vence a la hinchazón
Cada cuerpo reacciona de una manera a la comida. Intenta de averiguar qué es lo que te hace feliz (y qué te hace infeliz). ¿Sabías que las manzanas y las alubias te pueden dar enseguida sensación de hinchazón? Estos alimentos sin duda son buenos pero quizá no son los más apropiados para la playa.
4. Luce tus mejores galas
Busca un bikini o un bañador que te haga sentir bien. Moléstate en probar diferentes diseños y estructuras. Sí, esto también va para los lectores masculinos. La longitud de tu bañador o la altura donde se ajusta a la cintura puede marcar una gran diferencia en lo que a la estética se refiere. Y recuerda que nadie se ha sentido a gusto con lo que ve bajo la luz fluorescente de un probador.
Estos consejos te pueden ayudar en el verano pero, ¿sabes lo que es lo más importante? ¡Que disfrutes! Disfruta del buen tiempo y de la compañía de tus amigos. Siéntete orgulloso de tu cuerpo. ¡Recuerda que todo está en la mente!