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Jack Miller habla sobre Ducati y la nueva temporada

© Alma Pramac Racing
Por Matthew Clayton
El australiano tiene un importante año por delante y si tenemos en cuenta su actuación en los entrenamientos va por buen camino.
Los entrenamientos de MotoGP en Sepang fueron del 28 al 30 de enero de 2018.
Miller tuvo muchas razones para sonreír en Sepang
Si la constancia es el camino al éxito, entonces Jack Miller va por la buena senda.
El piloto de 23 años de Townsville, junto con el resto de la parrilla de MotoGP, estuvo en Malasia para realizar el primero de tres test que se harán antes del comienzo de la temporada. Las expectativas en el caso de Miller no eran muy elevadas, pues el australiano tenía que adaptarse a su nuevo equipo, el Alma Pramac Racing, y a la Ducati GP17, después de haber estado tres años pilotando la Honda. La mayoría de los titulares se los llevó Marc Márquez (Honda), además de los pilotos de Yamaha, Valentino Rossi y Maverick Viñales, pero ello no quita que muchos quedasen gratamente sorprendidos por la actuación de Miller en el Sepang International Circuit.
El australiano acabó quinto en la lista de tiempos y su mejor vuelta quedó por debajo de la barrera de los dos minutos (1:59.346). El nuevo piloto de Ducati dio 123 vueltas (más de seis veces la distancia de un Gran Premio) y el resultado lleva a enfrentarse a la temporada 2018 con optimismo. Sepang fue un buen comienzo, pero todavía hay mucho por mejorar. Lo que deberá ir sucediendo a medida que vaya conociendo la moto italiana.
“La mayor diferencia es que siento que controlo más esta moto que la Honda, en la moto japonesa sentía que siempre iba sobre el filo de la navaja”, dice mientras descansa unos días en la casa familiar a las afueras de Townsville.
“En los dos últimos años la mayor parte del tiempo con la Honda sentía que no tenía mucho margen para luego utilizarlo como algo extra a la hora de marcar el tiempo por vuelta. En esta moto se podría decir que estoy más en control. Me da la impresión de que ahora puedo bajar esas últimas décimas de segundo. Los mejores tiempos por vuelta me están saliendo de forma más fácil. No tengo la necesidad de salir a lo loco y sobrepasar el límite, lo que es algo muy positivo”.
Los entrenamientos de MotoGP en Sepang fueron del 28 al 30 de enero de 2018.
Miller dio más de 120 vueltas en tres días
“La Honda era muy buena cambiando de dirección, pero siempre tenía tendencia a levantar la rueda delantera en la salida de las curvas lentas. La Ducati parece más fácil. Tengo que cambiar mi manera de pilotar, lo que es algo positivo”.
Después de tres años con dos equipos Honda, Miller ha dado el salto a Ducati. Tendrá a Danilo Petrucci como compañero de equipo, quien el año pasado consiguió cuatro podios a los mandos de la GP17 con la que el australiano correrá esta temporada. Petrucci pilotará una GP18 para ayudar en el desarrollo de la moto, un trabajo del que se deberán beneficiar los pilotos oficiales, Jorge Lorenzo y Andrea Dovizioso. Miller ya tenía buena relación con Petrucci, lo que ha ayudado a la hora de adaptarse a su nuevo equipo.
“Llevo poco tiempo con el nuevo equipo, pero ya me siento bastante cómodo”, dijo Miller de la escuadra satélite de Ducati.
“Estoy trabajando con el equipo, entendiendo cómo quieren funcionar. Por otro lado, ellos me van entendiendo a mí un poco más cada día. Todo está yendo muy bien en este aspecto. Me siento bienvenido y han hecho todo lo que está en sus manos para que tenga lo que necesito. Es un equipo de auténticos pilotos que quiere alcanzar buenos resultados. Así que la adaptación ha sido bastante fácil”.
Cristhian Pupulin (el ingeniero de carreras) lleva mucho tiempo trabajando para Ducati y me está ayudando una barbaridad. Además, el equipo ha tenido a otros australianos antes, lo que también favorece la comunicación”.
Después de pasar las Navidades en Australia, Miller fue a California en enero donde estuvo trabajando en su forma física. El piloto se ha tenido que preparar para no sólo Sepang, sino la temporada de 19 carreras que cada vez está más cerca.
La pierna derecha de Miller todavía tiene una gran cicatriz recuerdo de la rotura de tibia que sufrió mientras entrenaba en Andorra (donde vive durante la temporada). Competirá durante todo 2018 con ocho tornillos y una placa en la pierna, y luego se lo quitarán en diciembre. El australiano está contento con el trabajo realizado en Sepang “bajo un calor asfixiante”. Ahora llega el entrenamiento en Tailandia, donde seguro que volverá a hacer gala de su gran preparación física. Este año MotoGP tendrá un Gran Premio en octubre en el Chang International Circuit de Tailandia.
Este año será crucial para Miller y para otros muchos pilotos. Con 23 años y sin contrato para 2019, el australiano es consciente de que esta temporada tendrá que amarrar su futuro en el campeonato.
Los entrenamientos de MotoGP en Sepang fueron del 28 al 30 de enero de 2018.
El australiano sabe que 2018 será crucial para su futuro
“Este año no tengo ninguna excusa”, dice.
“Esta es mi cuarta temporada así que nada es nuevo. Estoy en un equipo distinto con una moto diferente. En la parrilla hay muchos pilotos a los que se les acaba el contrato a final de año, igual que a mí. Así que tengo que hacerlo bien. Creo que el año ha empezado de forma positiva pues me he acostumbrado con rapidez a la moto nueva. Hasta el momento las cosas van de maravilla”.
“El año pasado mi objetivo era terminar entre los 10 primeros y no lo logré. No es fácil saber qué influencia han tenido las lesiones en el resultado. Cuando me partí la pierna tuve que perderme una carrera y luego durante un par de GG.PP. no estuve al 100 por cien”.
“Así que el primer objetivo es no lesionarme, además quiero sumar más de 100 puntos. Lo que venga después de lograr eso será bienvenido”.