Basek juega como local en esta Final Internacional. Con 34 años, no sólo es un referente en el freestyle chileno por ser bicampeón de Red Bull, sino también por ser el MC que ha logrado el campeonato nacional con más años de diferencia: 2008 y 2021, una muestra de su perseverancia y adaptación a los cambios. Siempre fiel a su estilo, el boom bap, el sanantonino sabe qué en las batallas de la Final podría toparse con exponentes que vienen de otras escuelas, donde los juegos de palabras han ido desplazado al flow.
-¿De qué manera has entrenado para esta Final Internacional?
-Quede al debe con el entrenamiento físico, quería complementar lo físico más que nada con lo del free. Por tiempo no me dio, pero sí en los freestyle puros. Entrené bastante lo que es estímulos, conceptos, palabras; el doble tempo lo mejoré un cien por ciento. También afilar como los hilos argumentales de las batallas, que creo que eso se está dejando un poco de lado. Más que nada afirmar mi postura frente a la del rival. Uno puede tener menos cualidades tal vez que un rival, pero si tu postura está más firme que la de él, creo que la batalla es tuya.
-Eso fue algo que demostraste en la Nacional.
-Sí, donde se dio eso dije: “Por acá va”. Y lo afirmé.
-¿Y las temáticas cómo las entrenaste? ¿Con alguna app?
-Datos súper básicos: uno en Google pone “palabras aleatorias”, y puede elegir de una a diez. También están en YouTube los formatos FMS, también uno pone un en vivo en Instagram o estás con los amigos y te van diciendo; hay un montón de formas.
-¿Incorporaste una estrategia para batallar con freestylers de una generación distinta a los que tuviste en 2008? Desde competidores que tiran dos o tres sentidos en una barra, como Gazir, a otros más métricos.
-Practiqué todo. Los doble sentido creo que también los entrené harto, y las métricas siempre han sido lo mio. No es que yo sea un métrico-métrico, no me gusta separar tanto por multisilábicas; para Red Bull no sirve, porque es un formato muy corto, entonces al hacer multisilábicas, debilita el golpe. Y en Red Bull necesitas pegar. Yo tengo una métrica como intrínseca en mí, que es como abrir un A, meto dos o tres B y vuelvo con la A, y eso suena bien con el punchline [se refiere a como estructura las rimas en estrofas de cuatro versos: A B B A. Esto significa que coincide la rima de los versos primero con el cuarto y segundo con el tercero].
Tienes influencias del rap noventero, de New York, como Wu-Tang Clan, y eso lo aplicas a tu estilo de free.
-Sí, porque hoy en día la gente es muy inteligente en lo que dice [en el contenido], pero siento que en su forma son carentes. No rapean tan bien, pero dicen cosas contundentes.
-Desde el regreso de la Red Bull [luego del parón] surgieron freestylers que son de gritar los punchlines en la cara de los rivales, más que entregarlos con flow, con ritmo, que es la esencia del rap en sí [lo que hace pocos años sí está presente en freestylers como Bnet o Bnack].
-Exacto. Están todos improvisando súper bien, pero rapeando regular.
-¿A qué crees que se debe esto? ¿Será porque ha surgido una generación de freestylers que viene de las batallas y no del rap?
-Sí, es netamente eso. Es generacional. La mayoría de los freestylers está influenciado por otros freestylers; y yo estoy influenciado por músicos.
-El formato de las batallas ha cambiado harto. Por ejemplo, desde hace unos años se improvisa con temáticas o los competidores que atacarse rimando con palabras que van apareciendo en una pantalla. Y en ocasiones, como le pasó al argentino Tata con la palabra filantropía en la Internacional de 2020, el batallero no conoce la palabra o no sabe información sobre el concepto.
-En conceptos nunca me ha pasado, porque yo estudié Pedagogía en Castellano; he estudiado hartas palabras, he leído hartos libros, entonces nunca me ha pasado que me he quedado corto con un concepto. Tal vez alguna vez me pase.
-¿Podrías recomendar un libro, para las nuevas generaciones de jóvenes que quieran entrar a las batallas freestyle, que les ayude a desarrollar su creatividad?
-Sí, pero no les recomendaría un libro de literatura. Les recomendaría “La inteligencia emocional” de Daniel Goleman. Creo que se lo recomiendan a los muchachos como en Tercero Medio, en electivo. Es súper bueno, básicamente te explica cómo tener control mental en situaciones extremas, que es muy parecido a una competencia de free.
-Además de ser el anfitrión chileno, eres de la región, del puerto de San Antonio. ¿Cómo ves la nueva escena de freestylers?
-Me he sorprendido, porque apareció como una camada hace poco. Por ejemplo te nombro a Nait [Cristian Vera], que también estuvo en la Nacional. Ahí hay esperanza de que el hip-hop siga vivo.
¿En qué te diferencia del Basek que compitió en la Internacional de 2008, en México, al de ahora?
-Que estoy entrenado, que estoy más maduro, porque la otra vez fui solamente a ver qué pasa. Pero ahora tengo todo entrenado, todo estudiado, todo pensado, todo cuadriculado.