En Arica, el carnaval no empieza cuando suena la primera banda. Empieza mucho antes, en un estacionamiento, una cancha de colegio, un estadio, incluso en la playa. Un parlante al medio, un grupo enorme de personas alineado y una voz que ordena: “¡Base!, uno, dos, tres…”.
Ahí está Luis Gerald Chacón, quien no llega de visita, siempre ha sido parte de una comparsa afrodescendiente. Antes fue guía y hoy integra el grupo de montaje, el equipo que sostiene la puesta en escena para que cuando llegue el momento, todo se vea impresionante. Y ese momento ya tiene fecha: 30, 31 de enero y 1 de febrero, cuando Arica vuelva con el Carnaval.
Luis nos cuenta que lo más potente no es solo lo que pasa frente al público, sino lo que se construye detrás y la energía que hay en el ambiente. “Hay muchas personas trabajando detrás de las comparsas, es inspirador de ver”, cuenta.
Un carnaval que mueve a una ciudad completa
El Carnaval Andino con la Fuerza del Sol se realiza una vez al año y, por tradición, tiene lugar durante tres días durante el verano, 30,31 de enero y 1 de febrero.
Arica reúne a muchas personas, de hecho, en ediciones recientes se ha hablado de más de 16 mil bailarines y músicos en escena, con comparsas de la zona y también algunas que llegan desde países vecinos.
Abril: el comienzo de las preparaciones
Mientras que para el público el carnaval “aparece”, para las comparsas el calendario es otro. En abril arrancan las preparaciones y se abren las inscripciones para quienes quieran sumarse. Ahí entra lo serio, compromiso con ensayos, asistencia, constancia y coordinación.
Dentro de cada comparsa hay una estructura. Según relatan desde la organización interna, pueden estar compuestas por 300 integrantes, ordenados por bloques etarios. Cada bloque tiene su guía, y esos guías se coordinan entre sí para que todo avance como una sola máquina.
Septiembre: agujas y telas
Cuando la coreografía el vestuario y la estética toman forma, empieza a comerse el tiempo. Vestuarios, bordados y brillos. En varios casos, las costureras trabajan por bloque y arrancan meses antes (hay equipos que parten desde septiembre). Es un trabajo minucioso, y no es solo ropa. Las comparsas suman escenografía y puesta en escena, un montaje completo que requiere manos extra, logística y ensayo.
Luis Gerald, quien ha participado en múltiples versiones del carnaval y es actualmente montajista de una comparsa, lo resume desde adentro: “Lo que más he aprendido ha sido el trabajo en equipo”. Y suena simple… hasta que ves a cientos de personas moverse como si fueran una sola.
El día a día del carnaval
Cuando por fin llega la fecha del carnaval, Arica festeja. Las jornadas comienzan cerca del mediodía y terminan alrededor de las 6 de la mañana. Cada comparsa representa algo único, mostrando una estética propia, vestimenta, música e identidad.
El circuito se realiza en el corazón de la ciudad y termina donde todo se vuelve prueba final, el escenario principal, al que se llega después de recorrer calles y sostener la energía por kilómetros.
Para llegar al escenario principal donde se muestra lo que se ha practicado por meses, las comparsas realizan pasos base, alrededor de doce, una y otra vez, hasta llegar al epicentro y soltar la coreografía única y completa.
Y ahí pasa lo que hace único a este carnaval, no es sólo espectáculo, es encuentro, es identidad en movimiento. Es una fiesta que integra a diferentes países en un mismo lugar, a través del baile.
No es solo baile
El carnaval también se vive fuera del circuito: puestos, carritos de comida, puntos de encuentro. Te instalas, miras una comparsa, caminas unas cuadras y vuelves a encontrar otra estética completamente distinta.
Cómo vivir el carnaval como se debe
- Llega temprano si quieres conseguir un buen lugar.
- Lleva bloqueador, agua y zapatos cómodos.
- Muévete por el circuito: cada tramo se siente diferente, y la puesta en escena del escenario principal es de otro nivel.
- Déjate sorprender: verás danzas andinas, expresiones afrodescendientes y tradiciones del norte en un mismo viaje.
¿Quieres mirar o ser parte?
Si alguna vez te dieron ganas de entrar a una comparsa, las inscripciones comienzan en abril y luego cumplir con asistir a los ensayos. Y ojo, que se practica donde se pueda, espacios públicos, colegios, estadios, estacionamientos.
Porque al final, eso es lo que sostiene la esencia del carnaval, lo que produce en la gente. “Es una experiencia única, se trata de disfrutar, todas las personas están disfrutando, es sorprendente”, dice Luis Gerald.