Fue una carrera apretada, táctica y decidida por milésimas. Largó desde la segunda posición, tomó la punta, la perdió y la recuperó en una maniobra decisiva que le permitió cruzar la meta por delante de sus compatriotas Nico Rojas y Miguel Ángel Idro.
“Sabía que tenía que cuidar las gomas al principio, pero decidí atacar desde el comienzo. Me metí por un espacio justo, me volvieron a pasar y volví a adelantar. Fue una carrera muy peleada”, contó Clemente.
Soñé que iba a ser campeón… y se dio
El Sudamericano de Karting FIA, disputado en el circuito del Club de Aeromodelos de Chile, no solo confirmó su gran momento, también le sirvió como preparación para la cuarta fecha del Campeonato de Fórmula 4 de Estados Unidos, que corre esta semana en el Parque Motor de Nueva Jersey. Pero su historia no empezó ahí.
Tirado por una cuerda
“Yo empecé a andar en karting a los cinco años. Mi primer recuerdo es cuando me llevaban a los circuitos de Lampa, Rancagua o Melipilla. Siempre me llevaba mi papá, iba con mis dos mecánicos y me tiraban de una cuerda para que me aprendiera el circuito”, recuerda entre risas. “Todo partió por él, porque corría en moto, autos, rally, motocross… siempre estuve metido en ese mundo”.
El momento en que se convenció de que esto podía ser algo serio fue en Italia: “Hice un test en Fórmula Renault 2000 en Cremona, Italia y marqué mejor tiempo que el campeón italiano con su propio auto. Ahí dije: ya, esto va en serio”.
Sudamericanos, mundiales y lluvia
Desde 2017 compite en torneos sudamericanos y mundiales de karting, enfrentando estilos de manejo muy distintos. “Cada país tiene lo suyo. Algunos manejan más agresivo, otros más limpio. Pero no puedes confiarte de nadie. Hay que estudiar bien a cada piloto para no equivocarse ni terminar último”, reflexiona. “Latinoamérica tiene alto nivel. Y en los mundiales hemos demostrado que podemos competir”.
Si hay algo que lo distingue, es su confianza en condiciones difíciles: “En lluvia me siento superhéroe. Siempre me pasa. Me recuerda el manejo que tengo y que soy superior”.
El salto a la F4 y una apuesta estratégica
Su paso a la Fórmula 4 United States Championship fue el siguiente paso natural. “Marco Ambiado lo estaba empezando a hacer y yo también quería. Me metí a su equipo de karting, "Dreams", y me empezó a ir bien. Terminé ganando el Nacional 2024 y ya veníamos preparándonos. Incluso compramos un fórmula en Chile para empezar a entrenar”, cuenta.
¿Por qué Estados Unidos? “Porque ahora Liberty Media es dueña de la F1 y están construyendo más pistas allá. Europa ya está copado, en cambio en América se está expandiendo. La mitad del campeonato es acá”.
La adaptación al monoplaza no ha sido menor. “Aunque el kart también es monoplaza, esto es distinto. Los cambios, los frenos, la vista. En el kart vas encima de todo, acá estás encerrado. Es otro tipo de manejo, pero se ha disfrutado el proceso”.
Vida doble y mente firme
Hoy combina el colegio, los entrenamientos, las competencias y las entrevistas. “Es como una doble vida. Llego de los viajes y tengo que ir al tiro a clases. Me hago las mismas pruebas y trabajos que mis compañeros. Lo único que me cambian es que no repito por inasistencia”, explica.
Aunque no trabaja con psicólogo deportivo, tiene clara la importancia del aspecto mental. “Puedes ser el más rápido, pero si no manejas bien tus emociones no terminas la carrera. Me ha pasado. Pero uno va madurando y conociéndose mejor. Hay que usar las emociones como ayuda, no como carga”.
Fórmula 1 en el horizonte
Clemente no esconde su meta: “Después de esta temporada quiero seguir la escala: Fórmula Regional, F3, F2… y F1. Obvio que eso es a lo que estoy apuntando”
No tiene ídolos fijos, aunque le gusta lo que hace Lando Norris. Y si no estuviera en el automovilismo, se ve en otro mundo igual de exigente: “Me gustan las peleas, así que probablemente estaría en artes marciales mixtas”.
A la hora de hablar del automovilismo chileno, va al grano: “Falta visibilidad. Los medios no transmiten nada y se pierde mucho talento. Si eso cambia, más pilotos van a poder salir”.
Finalmente, Clemente deja un mensaje para todos aquellos jóvenes pilotos que están buscando el sueño de la F1.
Entrenen harto, pero que no dejen los estudios. Que busquen mostrarse, hablar con medios, moverse. Si te quedas esperando, no pasa nada