El riesgo es un concepto relativo. Solo así se explica que, a las puertas del vacío, donde el común de los mortales decidiría sensatamente emprender el camino de regreso, él opte por saltar. Hablamos de Jonathan Paredes, vigente ganador del Red Bull Cliff Diving. Un saltador de gran calibre. Un clavadista. Hombre valiente que en tan escueto lapso de tiempo es capaz de discernir los nimios detalles que separan el éxito del fracaso. Y el fracaso, en este oficio, trae consigo mucho dolor.
Mortales en cadena, tirabuzones, movimientos sincronizados con precisión de maestro relojero… Y después el impacto. Romper el agua a 90 kilómetros por hora y esperar que los jueces traduzcan al sistema numérico el fruto de tus destreza. ¿Cómo se llega a dominar este arte? ¿De qué manera se adiestra al organismo para alcanzar tales cuotas de plasticidad? ¿Cuál es la fórmula para convertir la fuerza en elegancia? La exigencia física que requiere ejecutar estos movimientos implica sesiones de trabajo tan agotadoras como la que vas a ver a continuación.
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El exigente circuito con el que Jonathan Paredes se pone en forma
Así entrena Jonathan Paredes, campeón mundial de clavados.
Este compendio de flexibilidad, potencia, elasticidad, fortaleza muscular y resistencia es uno de los circuitos básicos ejecutados por Paredes en su búsqueda constante de la perfección (está diseñado en colaboración con su entrenador, el ex saltador profesional venezolano Ramón Fumadó).
Atléticamente las virtudes de Jonathan son muchas, pero en lo que más destaca es en la técnica; es excelente porque tiene una buena base de saltador de trampolín y de plataforma de 10 metros.
Incluye el trabajo en la zona abdominal, clave para mantener la postura correcta durante los saltos; las elevaciones verticales, fundamentales para el despegue de la plataforma; el equilibrio, puesto a prueba durante los instantes previos al impulso; el reforzamiento de la musculatura de piernas y brazos para proteger el cuerpo en las entradas al agua a velocidades tan elevadas; y la práctica de movimientos gimnásticos fuera del entorno de competición, como el mortal, con el que mantener un movimiento específico de la especialidad dentro de la rutina.
¿Cuántas veces lo repite?
Ramón nos cuenta que el número de repeticiones depende del periodo de la temporada en el que se encuentren: “En época de carga podemos repetirlo hasta 10 veces, pero en épocas más tranquilas basta con 3-5. A menudo lo implementamos con elementos adaptados a los saltos, sobre todo mortales. En el vídeo solo sale un mortal atrás, pero también lo incluimos hacia adelante. Solemos introducir este circuito en su rutina dos veces a la semana".
¿Cuándo podemos ver a Jonathan en acción?
No tendremos que esperar mucho, pues la segunda de las siete paradas de Red Bull Cliff Diving 2018 tendrá lugar en Bilbao (España), el próximo sábado 30 de junio (la competición se puso en marcha el 2 de junio en Texas y llegará a su fin el 23 de septiembre en Polignano a Mare, Italia). Es la tercera vez que el puente de La Salve recibirá a los mejores clavadistas del mundo; las anteriores experiencias tuvieron lugar en 2014 (victoria del ruso Artem Silchenko) y 2015 (triunfó el estadounidense Steven LoBue). ¿Será Jonathan el siguiente en saborear el mamitako del éxito a la vera del Museo Guggenheim?