El mundo del fútbol está lleno de rivalidades y grandes clásicos. En España todos disfrutamos del Real Madrid-Barcelona, en Italia de Inter-Milan y en Argentina Boca Juniors-River Plate, por nombrar algunos casos. La rivalidad en cada país es parte del folclore de la actividad y sin esa competencia el fútbol perdería esa emoción que lo hace ser el deporte más hermoso del planeta.
En Chile también disfrutamos con nuestros partidos especiales. En esta parte del mundo hay tres duelos que suelen catalogarse como las grandes clásicos del fútbol chileno estos son Universidad de Chile ante Universidad Católica, la UC frente a Colo Colo y la U ante los albos.
Los tres equipos mencionados lideran los derbis de nuestro país, y como era de esperarse también concentran las grandes rivalidades que provoca esa pasión extra en los hinchas que asisten al estadio cada fin de semana para desahogar la ira en algún jugador insigne que represente ese archirrival.
Marcelo Salas en la U, Alberto Acosta en la UC y Marcelo Espina en Colo Colo, son tres emblemáticos jugadores que protagonizaron esta rivalidad y que además le dieron categoría al fútbol nacional por allá en la década de los 90.
Hoy en día, algunos de los jugadores que despiertan rivalidad entres los hinchas por identificarse con una camiseta en particular son Arturo Vidal por Colo Colo, Marcelo Díaz en la U, y Gary Medel por Universidad Católica. Sin embargo, con Medel ocurre un caso excepcional capaz de derribar la frontera del fanatismo por los clubes. El 'Pitbull' se ganó el cariño de todos los hinchas chilenos gracias a sus actuaciones por La Roja y a su especial carisma a la hora de enfrentar los micrófonos y mostrarse tal como es fuera de las canchas.
¿QUÉ SUCEDE?
En el año 2007, Chile Sub-20 se alistaba para disputar el Mundial de fútbol de la categoría en Canadá, donde La Roja presentaba un gran equipo que daba para ilusionarse. En plena preparación, Gary Medel se vio envuelto en un confuso incidente dentro de un club nocturno y por el cual estuvo a punto de ser marginado del equipo que dirigía José Sulantay.
Unos días después de aquel hecho, Gary Medel dio su versión a lo medios de comunicación en Juan Pinto Durán, una declaración que quedó grabada para siempre en todos los hinchas y que hasta el día de hoy muchos repiten y hasta utilizan en los memes.
“Me tiran un combo porque estaban discutiendo otras personas, y yo me meto ahí y digo '¿Qué sucede?'. Ojalá aprender de esto, tratar de no cometer más errores y pedir disculpas por lo sucedido”, comentó en ese entonces un joven Gary Medel.
Fue ahí cuando Medel comenzó a entrar en el corazón de todos los chilenos. El 'Pitbull', reconocido por ser hincha de Universidad Católica donde incluso ha tocado el bombo junto a la barra, rompió las fronteras de la rivalidad y generó simpatía entre los fanáticos luego de aquel inocente “Qué sucede”.
Su figura fue en aumento tras el tercer lugar obtenido por la Selección Sub-20 en el Mundial de Canadá y pese a su expulsión ante Argentina, los hinchas lo perdonaron rápidamente luego de su simpática conferencia de prensa. “Me arrepiento de esa patada que le tiré al argentino, tratar de no mandarme ninguna cagada más. Salir a la cancha es muy emocionante, dan ganas de llorar pero no pude llorar en el himno porque de ahí decían que era el 'Pitbull Gay'”, comentó entre risas en una concurrida sala de prensa.
UNA LESIÓN QUE LO ACERCÓ AL CORAZÓN DE LOS CHILENOS
En la Selección adulta Medel siguió encantando. La garra y esfuerzo por defender al equipo nacional generó un cariño especial que lo identificó con todos los hinchas. La imagen del 'Pitbull' jugando el Mundial de Brasil lesionado, dando todo por el equipo, llegó al corazón de todos, incluso de los que no vibran con el fútbol. Y ese cariño es recíproco, así lo ha demostrado agradeciendo cuando corresponde, como aquella vez que obligó al plantel a despedirse de la “Marea Roja” tras el agónico empate con México en Copa América 2015: “Vamos a saludar a la gente cu...”, gritó una vez finalizado el partido.
Es Gary Medel, un jugador con carácter dentro del campo de juego, pero con un carisma que lo convierten en un ídolo y uno de los más queridos por los chilenos. Un 'Pitbull' que muerde en la cancha, pero que fuera de ella, con los suyos, supo enamorar a todo un país.