En el mundo hay leyendas y mitos, que muchas veces parecieran ser solamente un voz a voz, parte de la magia o, simplemente, una muestra de las tradiciones orales. Por eso, cuando Jaan Roose, atleta de Estonia, llegó al cerro de Monserrate, a más de 3100 metros de altura sobre el nivel del mar, y se paró en el campanario del templo con la vista clara en el horizonte de otro santuario, el de Guadalupe, se sabía que algo que parecía fantasía, iba a suceder.
Jaan conquista el límite: El récord de slackline más largo
Con su equipo de compatriotas, Oskar, Sergei y Veiko, se tardaron varias horas, con la ayuda de drones, en tender una cuerda de pesca para poder empezar a desplegar luego unas cuerdas más fuertes que les permitieran colgar el 'slackline' de una pulgada de ancho sobre la cual Jaan cruzaría caminando 1.5 k.m de distancia, la más larga que ha atravesado en una cuerda en toda su carrera.
El jueves 8 de junio, a las 9:06 a.m. hora local, mientas cientos de deportistas llegaban por el sendero de Monserrate, Jaan emprendió la caminata, balanceando los brazos con fuerza para mantener el equilibrio y poder concentrarse en cada paso.
1.525 metros, para ser más exactos, tenía la línea. Incrédulos, los transeúntes, veían a lo lejos una pequeña silueta. Parecía imposible revivir el mito de aquella foto que recibe a los visitantes a la entrada del teleférico que los sube al templo, donde se veía, tenuemente, al deportista canadiense Harry Warner, cruzando 900 metros en un punto desconocido de los dos cerros.
Desafiando los elementos: Un épico cruce de cerros desafía la naturaleza y hace historia
Dos horas, doce minutos y nueve segundos le tomó a Jaan más que atravesar, unir, los cerros que se miran coquetamente a lo lejos. Con los pies descalzos y batallando en momentos contra ráfagas de viento, la lluvia, y la tensión de estar en medio del bosque con la vista de la ciudad de colofón ante la hazaña.
Agotado, pero con el rostro mostrando la satisfacción de saberse parte de la historia de una ciudad y un país, Jaan supo que el sólo hecho de llegar al otro lado convirtió este cruce en un hito. La leyenda cobró vida gracias a Jaan Roose, quien demostró que los mitos pueden trascender y escribirse en letras de hazaña y valentía.
@insta360