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FMX

Tom Pagès hace el primer salto BASE mortal en moto

El piloto combina un doble frontflip con un salto BASE desde un acantilado. Tom Pagès ha clavado la gesta del año.
Por Paul Keith
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Le ha supuesto un viaje de dos años, desde el Golfo de Arabia hasta el Océano Índico, desde el puente más alto del mundo hasta los acantilados de Avoriaz en los Alpes franceses. Para llevar a cabo este proyecto, Tom Pagès ha trabajado con algunas leyendas del salto BASE.
Hay quien se dedica al motocross, mientras que otros están especializados en el salto BASE, pero hay pocas personas que sean capaces de juntar las dos especialidades. Más difícil todavía es mezclar los trucos de FMX con los saltos BASE… Quizá por eso a Tom Pagès le llaman “El Inventor”.
Tom Pagès fotografiado antes de hacer un doble frontflip y un salto BASE en Avoriaz, Francia.
Tom Pagès une el FMX y el salto BASE
Pagès, uno de los mejores pilotos de FMX de todos los tiempos, viajó hasta la estación de esquí en Avoriaz, situada en el corazón de Portes du Soleil, Francia, para arrojarse desde un precipicio… A esta gesta el campeón del Red Bull X-Fighters le llama “el proyecto de una vida”.
“La idea nació en el verano de 2019 con la ayuda del ya desaparecido Vince Reffet, el famoso miembro de los Soul Flyers. Era una locura. Sabíamos que ya se había hecho una salto BASE con moto pero sin realizar ninguna cabriola”, explica Tom Pagès.
Tom Pagès clava un doble frontflip tras realizar un salto BASE en Avoriaz, Francia.
El único camino es… hacia abajo

Primeros saltos en Dubái

“Al principio del proyecto ya había hecho 200 saltos en paracaídas pero Vince quería que hiciera al menos 300 antes de intentar el salto BASE. Así que a principios de 2020 fui a Dubái para unirme a los Soul Flyers y poder entrenar en su campamento. Tuve la oportunidad de saltar y entrenar con Vince”, continúa Pagès.
No necesito competir para ser feliz, lo que quiero es hacer nuevos proyectos como este.
Tom Pagès
Fred Fugen, de los Soul Flyers, comprueba la preparación de Tom Pagès, mientras este entrena para hacer saltos BASE.
Fred Fugen ha sido uno de los entrenadores de Pagès

Saltos BASE en la Isla Reunión

“Después de Dubái volamos a la Isla Reunión para visitar a Loïc Jean-Albert, que es uno de los fundadores de los Soul Flyers, de hecho fue quien le enseñó todo a Vince y Fred Fugen. Pasé 10 días en la isla mejorando mi técnica con él y haciendo mis primeros saltos BASE".
El piloto de FMX, Tom Pagés, se congratula después de aterrizar tras un salto BASE en Avoriaz, Francia.
Tom Pagès vuelve a tocar tierra
“Para realizar un salto BASE lo mejor es un puente porque no hay paredes o acantilados contra los que estrellarte, sobre todo cuando estás haciendo un giro al abrir el paracaídas. Aprendí a doblar el paracaídas para ser lo más independiente posible a la hora de entrenar”.

Salto desde el puente más alto del mundo

“Empecé a entrenar con Bras Noir (Aurélien Chatard) que es uno de los pioneros del salto BASE en Francia. Salta a cada momento con Fred, quien también me estuvo ayudando. Hice un salto BASE desde el puente más alto del mundo, el Millau Viaduct en el sur de Francia”.
Tom Pagès hace una cabriola de FMX y un salto BASE desde un acantilado de los Alpes franceses.
¡Esto es lo que se llama un salto!
La idea fue aprender a hacer un salto BASE porque no podía entrenar con la moto.
Tom Pagès
“Eso fue solo los fundamentos, todavía no estaba preparado. Necesitaba aprender saltando desde lugares diferentes porque en aquel momento no sabía dónde iba a hacer el último salto y dónde iba a aterrizar”.
“Cuando saltas desde un paracaídas aterrizas en lugares llanos pero a veces en los saltos BASE tienes que aterrizar en sitios complicados. Debía entrenar en el mayor número posible de situaciones y en el más corto periodo de tiempo. ¡Y eso fue lo que hice!”.

El lugar perfecto

“El salto iba a ser en Francia y al final nos quedamos con dos sitios: Millau y Avoriaz. Escogimos el segundo no solo por su belleza, sino porque se había convertido en un lugar icónico después de que que el stuntman Alain Prieur saltara allí en los años 80”.
Tom Pagès inspecciona la rampa de 7 metros antes de realizar una cabriola de FMX y un salto BASE en Avoriaz, Francia.
Tom Pagès inspecciona la rampa por última vez
“Todavía quedaban algunos obstáculos por resolver. Primero, la caída en el acantilado era de 130 metros y no de 150 como teníamos planeado en un principio, además el aterrizaje iba a ser muy técnico. Necesitábamos una rampa muy grande para poder volar realmente alto. Por lo general trabajamos con rampas de tres metros pero esta vez nos hacía falta una de siete metros, lo que suponía un reto logístico”.
“Tenía una buena idea de cómo se iba a comportar la moto, pero no estoy acostumbrado a ir tan deprisa en una rampa tan grande. Solo teníamos una oportunidad por lo que no nos podíamos equivocar. Si fallaba aquello acababa en desastre”.

Los últimos preparativos

“No sabíamos cómo se iba a comportar la moto en el descenso. Stéphane Zunino, otro miembro fundador de los Soul Flyers, instaló un parapente de reserva en el sillín. Tenía un asa de la que debía tirar para desplegar el paracaídas. Debí ajustar todas las correas para asegurarme de que la moto estaba equilibrada tras el despegue. Tampoco sabíamos a qué velocidad iba a caer”.
“No sabía si primero debía hacer un simple salto, sin ningún truco, para regular la velocidad. En principio mi idea era hacer un frontflip double grab (no un doble) en el que tenía que agarrar el sillín para tirar de la cuerda. Por supuesto, ¡cuando llegamos a Avoriaz nada salió como teníamos planeado!”.

El gran día

“La producción fue enorme y en ella participaron más de 50 personas. Había socorristas en la falda del acantilado y en sitios de difícil acceso. Un equipo encargado de la moto y otro de la parte aérea con Fred, Loïc y más gente. Además del personal de filmación, gente de Avoriaz y los responsables de la instalación de la rampa”.
“Pude hacer un salto sobre la marcha que salió muy bien pero en el segundo intento me di cuenta al salir de la rampa a 80 km/h que la moto estaba girando más rápido de lo esperado. Clavé un doble frontflip. Había que tener claro en qué momento abrir el paracaídas mientras estaba dando vueltas y no tirar de la cuerda cuando estaba bocabajo”.
Tom Pagès, el piloto de FMX, hace un salto en Avoriaz, Francia.
Vuelo en formación: Tom Pagès
“Al día siguiente tuvimos que hacer otro intento pero no tenía muchas ganas porque había pasado miedo. Me concentré en el salto, me calmé y pensé en todo lo que debía hacer”.
“Todo salió según lo planeado durante el segundo día. La moto quedó de una pieza después de cada salto, era como si hubiese estado rondando con ella delante de mi casa”.
Tom Pagès fotografiado después de realizar una cabriola de FMX y un salto BASE en Avoriaz, Francia.
Tom Pagès tras completar el proyecto “Flight Mode”
“Estoy muy orgulloso de haber podido realizar este proyecto. Me gusta innovar pero, a pesar de hacer trucos nuevos, al final es como si siempre hicieses lo mismo, pero este sí que ha sido completamente nuevo. Me he dado cuenta de que no necesito competir para ser feliz, lo que deseo es realizar proyectos como este. Me gustaría dar las gracias a la gente que ha hecho posible el proyecto: Red Bull, los Soul Flyers, la gente de Avoriaz y a otras muchas personas”.