Bike
La joven ucraniana dominó con mano de hierro y se llevó el título de la Copa del Mundo en 2017, después de alcanzar la victoria en tres carreras: Albstadt, Vallnord y Mont Sainte-Anne, y subir al podio en otros tres eventos de la temporada. Además, ese año también se coronó como Campeona de Europa.
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A partir de ahí las lesiones no le dieron tregua y tantos problemas físicos empezaron a afectar a su salud mental.
“Tuve mucho éxito en la temporada 2017 pero a partir de ahí mi carrera deportiva estuvo lastrada por golpes de mala suerte. Primero, sufrí una caída en el Campeonato del Mundo de 2017 que se saldó con una conmoción cerebral. Tras regresar a Ucrania, me caí mientras entrenaba con la bici. No fue un percance serio pero enseguida noté que no me podía levantar. El resultado de aquel accidente fue una rotura de cadera”.
“Los médicos me dijeron que no iba a poder a subir a la bici en seis meses pero yo no quería creerles, pues hacía solo un día mis piernas eran las más rápidas del mundo. No solo me dijeron que no iba a poder rodar durante seis meses, sino que los médicos no estaban seguros de si iba a poder recuperar mi mejor estado de forma”, recuerda Yana Belomoina.
Yana Belomoina comenzó un largo proceso de recuperación antes del comienzo de la temporada 2018. Durante el invierno no pudo entrenar con la bici, pero lo más duro estaba por llegar.
“Recuperarme de la fractura de cadera fue muy difícil y doloroso. Tuve que moverme con la ayuda de muletas durante mucho tiempo. A pesar de las dificultades, quería regresar a la competición lo antes posible. Iba al gimnasio, a la piscina y entrenaba con la bici estática”.
“Volver a la competición y a entrenar de verdad fue todavía más duro. No había podido entrenar durante el invierno, algo que es esencial para preparar la temporada. Además, había perdido fuerza y tono muscular en una pierna. Con el tiempo esto me creó problemas en la espalda y en las rodillas, porque en el cuerpo todo está interconectado. A medida que aumentaba la carga de trabajo, mi falta de forma física se hacía más evidente”.
“Aunque no había recuperado la fuerza y el tono muscular en la pierna, las habilidades que había desarrollado a lo largo de los años me permitieron regresar pronto. Y no solo eso, sino además subir al podio en mi primera Copa del Mundo de la temporada 2018".
A pesar de que su rendimiento había sido excelente, había una barrera psicológica: miedo a no sacar el máximo partido a sus posibilidades, miedo a sufrir una caída, miedo al dolor…
“Tenía miedo de volver a caerme. Había estado dolorida todo el año, hasta que me quitaron la placa que tenía en la cadera. Estaba siempre pensando: ‘¿Qué pasará si me vuelvo a caer?’ ‘Me estoy arriesgando con la bici pese a que los médicos me dijeron que tendría que estar inactiva medio año’”.
“Intentaba quitarme esos pensamientos de la cabeza. Intentaba tener solo pensamientos positivos pero de vez en cuando me venían ideas negativas. En esa época fue fundamental el apoyo de mi familia y mis amigos. Maksym, mi marido, estuvo siempre a mi lado. No dejó que dudara de mí misma. Su apoyo me permitió recuperar la autoconfianza y dejar atrás mis miedos”.
“Cada lesión es un reto que te hace más fuerte”.
Para competir con la élite del mountain bike, Yana Belomoina tendría que superar sus miedos.
“Me di cuenta de una cosa: o continuaba hacia delante o me retiraba. Puede que te tengas que enfrentar a muchas dificultades, pero lo más importante es ser capaz de superarlas. Cada lesión es un reto que te hace más fuerte”.
“Uno de los mayores problemas que tienen las mujeres es el miedo. Algo que es obvio en MTB, un deporte en el que necesitas tener unas ciertas habilidades y que además es bastante peligroso. La única solución es mejorar tu técnica y superar el miedo”.
Belomoina sabe que vendrán más lesiones pero ahora tiene la capacidad de lidiar con la presión psicológica que un accidente trae consigo.
“En una carrera me volví a caer y me rompí el brazo. Me tuvieron que poner una placa en el hueso. Pero ahora puedo decir que para mí esta vez fue mucho más fácil enfrentarme al trauma emocional”.
En 2019, Yana Belomoina regresó al podio del Campeonato de Europa, donde acabó segunda, y en dos ocasiones subió al podio en la Copa del Mundo. En cambio, no pudo tomar parte en el Campeonato del Mundo, una prueba en la que participó por última vez en 2016.
La atleta ucraniana está dispuesta a no rendirse nunca y seguirá persiguiendo sus objetivos. En 2020 se había preparado para las Olimpiadas de Tokio (que han sido pospuestas un año) y para las carreras de la Copa del Mundo, las cuales se han cancelado con la excepción de Nové Město. Belomoina continúa entrenando duro y cuando se reanuden las competiciones estará lista.