A pesar de que pases la mayor parte de la semana delante de un ordenador, eso no debe ser excusa para dejar de entrenar. Hay un montón de ejercicios que puedes hacer en la oficina que te ayudarán a ser un mejor ciclista.
Ben Roseveare, director de actividades de BSpoke Tours, ha elegido seis de sus ejercicios de oficina favoritos. El especialista nos explica cómo poner a punto tanto el trasero como los tríceps y muchas otras partes del cuerpo.
1. Apretar el culo
Es uno de los ejercicios más fáciles de practicar en la oficina… y nadie se va a dar cuenta. La acción de tensar y luego soltar los glúteos se puede hacer mientras estás trabajando, en el metro o incluso en una reunión.
Un trasero fuerte es fundamental para todo ciclista. Los músculos de los glúteos funcionan como un poderoso extensor de la cadera y ayudan a transmitir la potencia cuando las piernas están completamente extendidas durante una rotación.
2. Sentadillas búlgaras
Sí, para hacer este ejercicio te tienes que levantar de la silla, lo que podría llamar la atención de tus compañeros de oficina. El ciclismo es un ejercicio asimétrico, por lo que es vital poder producir fuerza en una sola pierna. Este tipo de sentadillas partidas te permiten mantener la pelvis estable, poner en movimiento los músculos del abdomen, además de mejorar el equilibrio, la coordinación y la estabilidad en el sillín.
Echa un pierna hacia delante y pon el otro pie en la silla. Asegúrate de que la rodilla delantera está detrás de los dedos de los pies y la trasera debajo de la cadera. Sube y baja, repite con cada pierna hasta que no aguantes más la mirada de tus compañeros de trabajo.
3. Estiramiento del tendón de la corva
Si vas en bici al trabajo este ejercicio tiene una especial importancia para ti. Es esencial tener flexible el tendón de la corva para conseguir una buena técnica de pedaleo. Es importante estirar el tendón antes de una salida larga y también después, así evitaremos las lesiones.
Levántate y apoya un talón en la silla mientras mantienes los dedos de los pies flexionados. Inclínate hacia delante, doblando las caderas hasta que notas cómo se estira un poco la parte trasera del muslo. Aguanta la posición de estiramiento.
4. Bajar los tríceps
No solo se trata de los músculos de las piernas, un buen ciclista debe tener una zona abdominal equilibrada y fuerte. El ejercicio de bajar los tríceps te permitirá desarrollar el pecho, los tríceps y los hombros. Además de mejorar tu coordinación encima de la bici.
Apoya las manos sobre una silla estable a la anchura de los hombros. Da la espalda a la silla y apoya los pies en el suelo. Sube tu cuerpo con la ayuda de los brazos y comprueba a ver si eres capaz de hacer cinco repeticiones. Haz las sesiones que sean necesarias.
5. Pedaleo en la oficina
Por supuesto, la otra opción es invertir en un pedaleador estático. Es silencioso y puedes elegir el nivel de resistencia que se ajuste a tu estado de forma física. Este pequeño aparato convertirá tu puesto de trabajo en una sofisticada estación de fitness para el ciclismo.
6. Levantamientos de pierna
En el ciclismo, estirar las piernas es vital, todos conocemos el malestar producido por el ácido láctico y queremos evitarlo. Desarrolla los músculos durante la semana para que le puedas sacar el máximo rendimiento a tu pedaleo los sábados y domingos.
Siéntate derecho en la silla. Levanta una de tus piernas y ponla en horizontal. Es una buena idea agarrarse a los brazos de la silla. Cuenta hasta cinco y luego sube la pierna otros dos centímetros. Aguanta ahí unos segundos. Alterna este ejercicio con ambas piernas. A medida que te sientas más fuerte, puedes aumentar la dificultad y el número de repeticiones.
