Estas skaters de Nueva York luchan contra el sistema

© Nick Martini
Por Theo Kirkham-Lewitt
Las BRUJAS no son sólo un grupo de skaters de la ciudad de Nueva York, sino que también practican el activismo social.
7 minutos
Conoce a las BRUJAS de la ciudad de Nueva York
El sol se pone en Manhattan y los visitantes del 181 Hamilton Bridge Skatepark se van retirando. Un grupo de skaters agotados se reúne bajo el puente, bromeando mientras por encima se oye el ruido de los camiones. El sonido de las ruedas da paso al silbido de las latas de aerosol con las que se escriben letras audaces y agresivas sobre el hormigón. A medida que se escapa la última luz, los rezagados recogen sus pertenencias y se retiran.
Entre todos los skaters nos llama la atención un grupo con unas sudaderas en las que se puede leer la siguiente palabra: BRUJAS.
Arianna Gil y DeeDee Walden, miembros de las Brujas, hacen skate en la ciudad de Nueva York.
Arianna Gil y DeeDee Walden a primeras horas de la mañana
Una hora más tarde las componentes de las BRUJAS celebran una fiesta. Las conversaciones versan sobre skate y también se habla de unos talleres y clases que se imparten en la comunidad. El tiempo se divide entre el deporte y el activismo político.
Puede que hayas oído hablar antes de las BRUJAS, un grupo de chicas, jóvenes activistas de Nueva York, en una ciudad donde los skaters en su gran mayoría son chicos. Las BRUJAS son mucho más que un extraño grupo de skate femenino.
Las BRUJAS se definen a sí mismas como: “una organización autónoma, urbana, libre y creativa que busca construir una coalición política radical a través de la cultura juvenil. El grupo se expresa por medio del skate, el arte y la organización política”.
Arianna Gil, cofundadora de las BRUJAS, es una de las líderes en las conversaciones. La joven activista habla a toda velocidad y cada palabra está llena de pasión.
Sus descripciones no son ni dóciles ni concisas. Al oír a Arianna queda claro que las BRUJAS son más que un proyecto. Se trata de un movimiento que representa de alguna manera la cultura, el arte y el activismo de la ciudad de Nueva York.
Arianna Gil, cofundadora de las BRUJAS, posa en la ciudad de Nueva York.
Arianna Gil, cofundadora de las BRUJAS
Arianna dice que las BRUJAS están cambiando de manera constante, muchas chicas nuevas pasan a formar parte del grupo mientras que otras lo abandonan. No es fácil definir algo que, de alguna manera, tiene una naturaleza un poco indefinida. Las BRUJAS se ven a sí mismas como un movimiento influido por las comunidades de la ciudad de Nueva York.
“Cuando empezamos a definir qué significaba formar parte de las BRUJAS, lo que averiguamos es que queríamos ser algo a medio camino entre los Quartersnacks (la cultura underground de skate en la ciudad de Nueva York) y los Young Lords (un partido revolucionario y nacionalista puertorriqueño de Chicago)”, explica Arianna.
Así que el movimiento cuenta con influencias muy variadas. Dicho lo cual, hay dos cosas que son primordiales para el grupo: el skate y la acción política.
Las raíces del grupo son complejas y personales. “Crecimos en la calle, y tomamos parte en muchas actividades culturales y movimientos políticos desde muy temprana edad. Íbamos a shows punk en el Lower East Side”, nos cuenta Arianna.
Las BRUJAS reponen fuerzas en el Lower East Side de la ciudad de Nueva York.
Las BRUJAS toman un bocado
Influidas por Letter Racer y por el Smart Girl Club de Princess Nokia, Arianna y su amiga Sheyla Grullon decidieron fundar las BRUJAS. “Fue algo así como: ‘tú tienes a tu equipo y nosotros al nuestro’. Así nació las BRUJAS. Necesitábamos un espacio para hacer lo que queríamos hacer”.
Las BRUJAS, grupo de skate femenino, fotografiado en la ciudad de Nueva York.
BRUJAS, NYC
Al principio las BRUJAS no era sólo para mujeres, pues un concepto exclusivo como ese iba en contra de la filosofía del grupo.
“Teíamos algunos grandes skaters masculinos que también formaban parte de las BRUJAS. Hacían fiestas con nosotras y practicábamos el skate juntos, pero para mí y para Sheyla estaba claro que nosotras dos éramos las líderes. Se trataba de nuestros derechos y de nuestra política”, explica Arianna.
Las BRUJAS no sólo concentran sus esfuerzos en el 181 skatepark. Además, realizan talleres de defensa personal y recaudan dinero para causas como la reforma de las prisiones y ayudan a aquellos que necesitan apoyo legal
Las BRUJAS tienen una marca de ropa: 1971 Project.
Las BRUJAS presentan el proyecto de ropa 1971
“El 1971 Project (nombre de los disturbios que se sucedieron en la prisión de Attica en 1971) es lo que más me gusta en este momento. Es una línea de ropa de calle, con ella recaudamos dinero para las personas que están en prisión. Hasta ahora hemos reunido 23.000 dólares (19.400 euros). Estamos poniendo mucha energía en este proyecto”, dice Arianna.
Las BRUJAS están muy preocupadas por todos los temas que tengan que ver con la justicia social. En 2016 se les otorgó un lugar en Recess, una galería pública en Soho. Allí realizaron durante dos meses unos talleres que denominan Brouhaha. “Ha sido una educación política para la gente, cómo organizarse de forma radical. Así ayudamos a nuestras comunidades”, explica Arianna.
Joscelyn Fuentes, Sam Olivieri y Ashley Luciano son miembros del grupo de skate las BRUJAS de la ciudad de Nueva York.
Joscelyn Fuentes, Sam Olivieri y Ashley Luciano
Regresamos a 181 skatepark, son las 7 de la mañana y el sol acaba de salir. El grafiti que se pintó anoche en las paredes apenas se ha secado. Una skater con una sudadera que pone BRUJAS le está enseñado a otra cómo hacer un Ollie. Están allí una hora hasta que recogen sus pertenencias y se marchan. Tienen que tomar el tren para ir a clase, para luego visitar una galería y preparar un taller.
Las BRUJAS practican el skate bajo un puente en la ciudad de Nueva York.
Skate con las BRUJAS
Las BRUJAS continúan ayudando a su comunidad. Los barrios de estas jóvenes van cambiando con el paso del tiempo, pero una cosa permanece inalterable. Puedes estar seguro de que estas chicas lo darán todo para defender a su gente, siempre con el progreso como objetivo número uno.