Camilla Pedersen, a por tres récords en el Wings for Life World Run
Estás planeando batir tres récords extremos en una sola carrera oficial. ¿Cómo surge esta idea?
Corrí el Wings for Life World Run en 2024 y solo tenía como objetivo completar 42 km, porque nunca había corrido un maratón. Al llegar a esa distancia, la gente empezó a gritarme: “¡Vas cuarta del mundo!”. Entonces pensé: vale, voy a seguir un poco más. Cuando llegué a los 45 km, mentalmente estaba agotada, pero escuché que estaba cerca del tercer puesto. Así que seguí corriendo hasta que el ‘catcher car’ me alcanzó. Llegué a unos 50,2 km.
¡Vaya distancia!
Nunca había corrido tanto. Después supe que había batido el récord danés de 50 km… y ni siquiera sabía que existía. Entonces pensé que podría ser divertido intentar un récord oficial. No pude evitar mirar cuál era el récord danés de 100 km y vi que databa de 1994. Pensé: ¿en serio nadie lo ha superado desde entonces? Eso me hizo planteármelo. Si puedo batir el récord en 50 km, quizá también en 100. Luego descubrí que también existe un récord de seis horas, y de repente la idea de ir a por tres récords en una sola carrera se volvió muy emocionante. La gente me decía que era imposible, que tendría que ir muy rápido en los primeros 50 km y aún me quedarían otros 50… y cuando me dicen eso, algo se activa en mí. Claro que puedo hacerlo.
¿Qué ritmo buscas?
Tengo que correr los primeros 50 km a una media de 4:08 por kilómetro, y aun así necesito llegar con piernas frescas porque me quedan otros 50 km a unos 5 minutos por kilómetro de media. No parece tan rápido, pero después de tanto esfuerzo acumulado, la fatiga se dispara. No es solo correr: hay muchas piezas que tienen que encajar, y eso es lo que me gusta del reto.
¿Cómo es tu preparación en el día a día?
Está yendo bien. Desde noviembre corro unos 100 km semanales. No puedo aumentar mucho más porque tengo osteoporosis tras el accidente, así que debo tener cuidado con el volumen. También tengo un problema discal en la espalda. Desde entonces hay muchas cosas que tengo que gestionar y optimizar. Además de correr, hago mucho ciclismo para potenciar mi resistencia. Corro entre cinco y seis veces por semana, con dos sesiones de calidad. No voy demasiado rápido, porque eso castiga mucho el cuerpo. Sé lo que tengo que hacer para evitar lesiones. Corro un poco por encima del ritmo objetivo en los primeros 50 km, pero también paso mucho tiempo exactamente a ese ritmo para que el cuerpo se acostumbre. Hago una tirada larga semanal de unos 30 km; no creo que supere los 35 km en preparación. También entreno en bici, con una o dos sesiones exigentes y el resto más suaves.
¿Cuánto trabajo de fuerza añades a tu entrenamiento de resistencia?
Tengo que hacer algo de fuerza por los problemas de espalda. También sufro del nervio ciático, así que para mí es sobre todo movilidad, estabilidad y core. Si me salto ese trabajo, lo noto enseguida al correr. Lo hago dos veces por semana, pero sin levantar grandes pesos. Lo ideal habría sido empezar antes con cargas más altas, pero con tan poco margen hasta la carrera no tiene sentido: fatigaría demasiado los músculos y restaría calidad al entrenamiento de carrera. Es un equilibrio delicado, pero la fuerza es tan importante como correr.
¿Por qué intentas completar los 100 km y tres récords daneses en el Wings for Life World Run? ¿Qué significa este reto para ti?
Me encanta hacerlo en el Wings for Life World Run porque corremos por quienes no pueden, y es por una buena causa. Podría haber sido mi propia historia: podría haber acabado en una silla de ruedas. Podría intentar el récord en el campeonato danés de 100 km, pero eso no me motiva igual.
Con sus compañeros ganadores en el Wings For Life World Run
© Esben Zøllner Olesen for Wings for Life World Run
¿Qué hace tan especial el Wings for Life World Run para ti?
No es una carrera normal. Eso es lo que me encanta: no hay una meta fija, no sabes cuándo te va a alcanzar. Y puede participar todo el mundo: puedes caminar, y hay muchísima gente en silla de ruedas compitiendo. Me rompe el corazón, pero en el buen sentido. Cada vez que los veo se me pone la piel de gallina. Siento un respeto enorme por quienes siguen viviendo plenamente pese a estar en una silla de ruedas. Sus vidas han cambiado mucho, pero mantienen una actitud positiva, incluso cuando todo es increíblemente difícil.
El día de la carrera, ¿cómo gestionas la cabeza, el ritmo y la nutrición en un esfuerzo tan largo?
Sé que estaré nerviosa cuanto más se acerque el día. Dudaré de mí misma y pensaré: “¿Qué estás haciendo?”. Pero también sé que si no siento eso, no estoy lista. Necesito esa sensación; es parte de la preparación mental. Si pienso que será fácil o divertido, entonces sé que no he hecho lo suficiente. Y, por supuesto, tengo que tener la nutrición perfectamente controlada, porque correré durante muchas horas y no hay margen para errores. Hay muchos pequeños detalles que deben encajar, y la alimentación es clave para lograrlo.
Pedersen es una fan del formato Wings for Life World Run
© Esben Zøllner Olesen for Wings for Life World Run
¿Qué deberían comer y beber los corredores en los días previos para rendir al máximo y evitar problemas estomacales?
Si piensas en la nutrición del día de carrera, en realidad tienes que empezar antes: uno o dos días previos. Por ejemplo, yo no como carne el día anterior, porque puede tardar entre 24 y 48 horas en digerirse. El día previo me centro en arroz y en evitar la fibra, porque también retiene agua en el cuerpo. Prefiero carbohidratos fáciles. No como verduras ni mucha fruta el día antes. El arroz siempre funciona, también algo de pan blanco con Nutella o similar. Intento evitar lácteos como yogur o leche. En la semana previa, y especialmente en los últimos días, también hay que cuidar los electrolitos y la hidratación. Es clave llegar bien hidratado a la salida. Al final, se paga más caro estar deshidratado que quedarse un poco corto de carbohidratos.