El psicobloc es una modalidad de escalada en auge. Sobre todo cuando se acerca el buen tiempo... Y es que, ¿a quién no le apetece un buen chapuzón en el mar después de escalar un acantilado o un puente sobre el río? Y quien dice DESPUÉS, también dice DURANTE. Es lo que tiene el psicobloc: que el agua hace de red.
Aun así, para practicarlo con totales garantías de diversión y seguridad, aquí van algunas recomendaciones:
01
Elige bien tu vestuario
Lo primero que debes tener en cuenta será el calzado. Lo ideal es agenciarnos unos pies de gato gastados, ya que las rocas los van a hacer puré en pocas sesiones. Por otro lado, el agua del mar y el sol harán que se queden bastante rígidos. Al terminar el día, es importante enjuagarlos bien con agua dulce y colgarlos a la sombra.
En cuanto a la ropa, las prendas ceñidas siempre son más recomendables en las caídas al agua y proporcionarán una mejor entrada en el agua que las prendas más holgadas que pueden generar bolsas de aire. Mejor un pantalón largo ceñido o un bañador no demasiado corto que mallas de licra o pantalón de chándal.
02
Controla las mareas
Aunque previamente ya habremos comprobado la profundidad (se recomienda que sea de unos 5 metros, como mínimo), revisa bien el horario de mareas de la zona. Principalmente, para intentar evitar las horas de bajamar. Si la marea es grande, el caudal de agua podría reducirse en gran medida. Y a nadie nos gustaría tener un agujero en la red de seguridad, ¿verdad?
¿Un consejo? Cuando chequees la zona previamente, hazlo siempre en marea baja y con un día de coeficiente de marea similar al que vas a escalar. Así evitarás sorpresas...
03
Que no falte la hidratación
Hidratarse es fundamental en cualquier deporte, y más cuando vamos a escalar, que hay mucho desgaste. Sobre todo, cuando vamos a hacerlo a pleno sol colgados muchas horas en un acantilado o en un sitio alejado de la civilización como suelen ser las paredes de psicobloc. Y si aparte de la botella de agua, echamos en la mochila algo de comida, mejor que mejor.
04
Siempre acompañados
Nunca debemos ir solos. Éste es un consejo común a la escalada deportiva, el barranquismo, o el alpinismo y, en definitiva, a todas las prácticas deportivas en montaña.
05
Aprende a caer
Las caídas están a la orden del día en el psicobloc (de hecho, son uno de sus distintivos específicos). Y aunque, a priori, parece divertido (que lo es), es necesario tener presente una buena técnica de entrada al agua: debemos hacerla de forma vertical con las piernas juntas, los brazos rectos y pegados al cuerpo y las palmas de las manos dirigidas hacia el cuerpo (nunca hacia el agua). Recuerda: cuanto más alto subamos, más brusco será el choque contra el agua. Una buena técnica minimizará este impacto.
Si estás iniciándote en el psicobloc, es recomendable elegir sectores con vías fáciles y con alturas relativamente pequeñas, así iremos acostumbrándonos a la sensación de altura (sin la protección de una cuerda) y podremos buscar puntos estratégicos donde saltar para practicar las caídas y entradas al agua.
06
Lancha hinchable, polvo de magnesio y otros
El polvo de magnesio viajará contigo pero, ¿qué pasa si nos caemos al agua? Llévate una magnesera que evite que se moje. En el mercado hay algunas que repelen el agua. Si no, también puedes fabricarte una con una botella de agua vacía y colgártela del cinturón. También hay gente que usa magnesio líquido...
Para acceder mejor a algunos sectores y así descubrir nuevas oportunidades de escalada, es aconsejable llevar una pequeña lancha hinchable.
Por último, se recomienda llevar una bolsa estanca en la que llevar el móvil que, más que para inmortalizar el momento con un selfie, puede venir de bien en caso de emergencia.
