A sus 29 años, Danny León lleva más de media vida yendo a O Marisquiño. Que se dice rápido pero que no es tan fácil de cumplir. Otros compromisos o las lesiones, por citar dos posibles razones, podrían haberlo impedido. Hemos hablado con él para que nos explique qué supone haber crecido junto al principal festival de deportes de acción y cultura urbana de España y del sur de Europa.
Danny, ¿cómo es eso de que no te has perdido ni un solo año de O Marisquiño?
Pues que vine con 12 años (2007) por primera vez y no he fallado desde entonces. Es como una tradición. Es que me lo paso genial.
Patinar, amigos, fiesta, público, comida (que no falten las zamburiñas). Si lo mezclas todo… eso es O Marisquiño.
¿Por qué?
Porque lo mezcla todo: patinar, amigos, fiesta, público, comida (que no falten las zamburiñas). Si lo mezclas todo… eso es O Marisquiño.
Con lo que te gusta comer, normal que hables de ello como un gran aliciente. ¿Las zamburiñas son tu debilidad?
De aquí sí, junto al arroz y el marisco en general. La comida fresca de aquí es increíble.
Cuando dices el público, ¿a qué te refieres?
El público siempre engorila y anima. Yo empiezo las competiciones muy nervioso pero aquí en Vigo, la gente se viene arriba a la primera y con eso ya empiezo a disfrutar.
Me quedo sin duda con 2016, cuando gané tanto Street como Miniramp
¿Cuál es tu mejor recuerdo en todos estos años?
Me gustó mucho el año que montaron el Chimpo do Carallo (2012), nos lo pasamos todos genial. Pero el mejor, sin duda, fue 2016, cuando gané tanto Street como Miniramp. No me lo esperaba y lo disfruté mucho. Y luego lo celebramos, claro…
¿Y el más divertido (que se pueda contar)?
Un año que estábamos en la cuarta planta, por la noche nos descolgamos con sábanas hasta la terraza VIP de la tercera y cogimos algunas cosas para pasar la noche. Pero al día siguiente nos pillaron. Había cámaras.
Justamente viniste por primera vez el año que se trasladó el evento al Náutico. Pero ahora, el skate ha vuelto a Samil. ¿Qué te parece?
Solo hace falta ver la playa que tenemos aquí para saber que es un acierto. Y para mí un orgullo. Porque el primer año que vine lo hice por los vídeos que había visto de Diego Doural, Iván Rivado o Alain Goikoetxea en Samil. Y obviamente patiné en el mítico halfpipe. Pensaba que ya no volvería pero sí. Me gusta el cambio. Y creo que lo suyo sería traerlo todo aquí, a lo Huntington Beach pero versión Vigo.
¿Qué te ha aportado O Marisquiño a tu carrera?
Me ha hecho crecer como skater y como persona. Más allá de la competición me ha enseñado a viajar solo, a hacer contactos, he hecho muchas amistades, he aprendido de otros deportes, de gente de otros países…
El palmarés de Danny León en O Marisquiño
El día que dejes de competir, ¿será el primer OM que te perderás?
Pues creo que no. Porque el día de mañana, si no puedo patinar, me gustaría estar en algo de la organización. Creo que este evento puede llegar muy lejos y puedo ser muy útil para llegar a más gente, llegar a gente de fuera y hacerlo más grande, convertirlo en EL evento. Que lo conseguirá.