Carlos Torija en Noruega: ¡a por el récord!

Conoce al hombre que batió el récord mundial de rope jump

© Carlos Torija

¿571 metros de salto en caída libre entre acantilados atado a una cuerda suena a locura?

Lanzarse al vacío con una cuerda elástica como freno. En eso consiste básicamente el rope jump. Cuanto más complicado sea el salto, mejor. Y cuanto más larga sea la caída libre, todavía más.

De todo esto sabe mucho el madrileño Carlos Torija. Instructor de esquí y consagrado adicto a la adrenalina, el saltador español batió el pasado 6 de julio el récord mundial de caída libre en salto con cuerda. Fue en Kjerag (Noruega), después de completar un salto de 571 metros de caída total, de los que 424'8 metros fueron en caída libre, pulverizando la marca anterior de 392 metros.

¡El vídeo del salto lo dice todo!

Para conocer un poco más sobre el madrileño, sobre su salto de récord y sobre el rope jump, el propio Carlos nos concede la siguiente entrevista.

¿De qué va esto del rope jump?

El rope jump es una modalidad de salto encordado inventada por Dan Osman en los años 90, famoso por sus escaladas en solo integral y pionero en el rope jump, que desgraciadamente murió intentando batir su propia marca de más de 300 metros en Yosemite (EE.UU.).

Aunque no lo parezca, el rope jump es un deporte de equipo. La actividad se puede dividir en dos partes: el montaje de los sistemas y los saltos en sí, en los que puedes sentir sensaciones iguales al salto BASE (de hecho, es un buen entrenamiento para elllo).

Suena a que la seguridad es una pieza muy importante...

Sí, necesitas un gran equipo de gente muy experimentada. El montaje no es fácil, depende de las características de cada zona, y hay muchos pequeños detalles a tener en cuenta. Se requiere un plan perfecto de organización y mucha confianza en el equipo, ya que tu vida está en sus manos. 

En cuanto a la seguridad, todos los sistemas de seguridad están duplicados, desde los anillos de las cintas que te conectan con las cuerdas hasta la base del sistema formado por cuerdas estáticas que está triplicado... ¡Nada se queda al azar!

¿Cuánto tiempo llevas saltando y cómo empezaste?

Siempre he sido muy inquieto y deportista, esto unido a mi interés por experimentar nuevas sensaciones me ha llevado a practicar todo tipo de deportes: escalada, esquí, slackline-highline, buceo, paracaidismo, salto BASE, rope jump... La escalada, el slackline y el highline, con los que comencé, han sido la base de mi entrenamiento mental. Digamos que he recorrido un largo camino hasta terminar en el rope jump.

Hace más de 4 años me surgió la oportunidad de ir a una expedición de Dream Walker al Cañon del Verdon, en Francia, para probar un salto de rope jump. Ese salto fue un antes y un después en mi vida, a raíz del cual entré en el equipo. A los 20 saltos, me saqué el curso de paracaidismo para poder entrenar y me lo empecé a tomar mucho más en serio.

Llevo más de 4 años haciendo rope jump con Dream Walker. Empecé con saltos pequeños y, poco a poco, entrenando y haciendo paracaidismo, fui aumentando la altura y haciendo saltos más grandes...

Háblanos del famoso salto de récord de Noruega, ¿cómo fue la preparación del salto? 

Un salto de estas características requiere mucho tiempo de preparación y entrenamiento. A esta dificultad hay que añadirle los muchos metros de cuerda que vuelan contigo. En este caso en concreto eran dos cuerdas dinámicas de más de 350 metros a 180 kilómetros por hora. Las cuerdas se mueven mucho y tienes que estar corrigiendo constantemente para no perder la línea o la posición.

Preparativos milimétricos
Preparativos milimétricos

¿Por qué en Noruega y no en otro lugar del mundo?

Noruega era el sitio idóneo para intentar batir el récord debido a las características de la pared y la altura. No es fácil encontrar un sitio para poder hacer esas distancias y Noruega ya lo teníamos estudiado. La primera expedición del proyecto fue en este mismo lugar y también para batir el récord del mundo. Yo todavía no estaba en el equipo, lo batió mi compañero Lukasz Miluch haciendo un salto de 310 metros de caída libre.

Noruega es alucinante, las condiciones climatológicas son muy complicadas. Hubo sólo cinco días de buen tiempo en todo un mes que estuvimos viviendo en el fiordo en campamento base. Vientos de locura, nieve y mucha agua... El montaje del sistema no fue fácil dadas las condiciones climatológicas. En cuanto al salto, incertidumbre constante, ya que necesitábamos buen tiempo para poder realizarlo y pasaban los días y la climatología seguí poniéndolo difícil.

Técnicamente, el salto parecía imposible dada la proximidad de la pared con el sistema, pero tuvimos tres días consecutivos de buen tiempo y, salto a salto, fuimos afinando. Al final, en el salto número 20 conseguí lo que parecía imposible. ¡Fueron tres días increíbles!

¡Cuéntanos alguna curiosidad del salto!

Como digo, para batir el récord, hice 20 saltos de testeo en tres días sin saber a ciencia cierta si realmente sería posible llegar a la marca que llegamos. Los últimos cuatro saltos fuimos añadiendo más metros después de cada salto. Se analizaban los salientes y posibles dificultades y la viabilidad hasta conseguir el récord. Los saltos más increíbles y potentes mentalmente son los de test, ya que son los primeros que se prueba, ¡es la primera vez! Es bastante psicológico, pero son los mejores. Cada salto de los cuatro últimos que hice hasta el récord era un salto nuevo con más metros de cuerda. Saltaba, me subían y se sumaban más metros para el siguiente... Cuando me quería dar cuenta ya estaba preparado otra vez para saltar.

En el salto número 19 hice el primer récord con 50 metros más de cuerda, pero la batería del GPS se agotó con el frío y no registró los parámetros. En este salto, que era el noveno y último del día, me desvié un poco de la línea y, al finalizar la caída libre con el péndulo, me fui contra un saliente de la pared y toqué el acantilado con los pies. Ha sido el salto más técnico y complicado que he hecho hasta la fecha. ¡Mucha tensión! ¡Me llevé un buen susto! El salto número 20 fue con 25 metros más de caída que el anterior. Fueron unos segundos muy largos en los que tuve que estar muy atento a la pared y a las cuerdas. Finalmente, al ver que no me iba contra la pared, fue toda una explosión de tensión y felicidad.

Salto número 20: ¡a por ello!
Salto número 20: ¡a por ello!

¿Cuáles han sido tus saltos anteriores antes de batir el récord en Noruega?

Han sido muchos, pero estos son los más destacables. He saltado en el Cañón del Verdon (Francia), en la paradisíaca Navagio Beach o Shipwreck Beach en Zakynthos (Grecia), en el acantilado de Matera Basilicata (Italia), en el proyecto más difícil y grande del mundo junto a Red Bull y Skydive Dubai en la Princess Tower de Dubái, un rascacielos de 414 metros de altura en el que utilizamos más de 13 kilómetros de cuerda. También en el Hotel Bali (Benidorm) y en la Dream Tower (Polonia) de 222 metros, un punto fijo de saltos y uno de mis lugares habituales de entrenamiento.

También, fui parte del equipo técnico en el récord del mundo de rope jump en Montrebei con los equipos Pyrénaline (France), Rock'n'Rope (Ukraine) y High Jump (Spain), donde Alex Bokoch batió el récord del mundo con un salto de 331 metros de caída libre.

Pero, sin duda, el de Kjerag en Noruega ha sido el salto más grande y difícil que he hecho, y el 10º del proyecto de Dream Walker.

¿Cuáles han sido los lugares más inverosímiles en los que has saltado?

Hay varios y es difícil escoger pero, si tengo que elegir, el primero sería la Princess Tower de Dubái, el edificio residencial más grande del mundo, una torre preciosa de 414 metros y uno de los eventos más grandes y complejos que se han hecho nunca; Dream Walker, junto con los mejores saltadores BASE del equipo Red Bull y Skydive Dubái, con dos tirolinas de más de 1 kilómetro para los saltadores BASE y dos sistemas de rope jump.

Otro sería el que realizamos en la paradisíaca Navagio Beach o Shipwreck Beach en Zakynthos (Grecia) en una pared vertical de unos 200 metros donde estuvimos casi dos meses saltando y disfrutando de la isla.

También el que completamos en la región de la Basilicata, en el sur de Italia, en un pequeño pueblo llamado Matera, donde las casas son en realidad cuevas, Patrimonio Mundial de la UNESCO, un sitio increíble y un salto muy especial.

En Grecia
En Grecia

¿Cuál es tu localización española favorita para saltar?

Hace unos años estuvimos en el Hotel Bali de Benidorm, en la 7ª edición de Dream Walker, un salto que siempre he querido hacer. Es el hotel más grande de Europa... Aunque, la verdad, es que no salto mucho en España con cuerdas. El proyecto del que formo parte en Dream Walker es un proyecto cuyo objetivo es dar la vuelta al mundo en 80 puntos de salto. Llevamos diez ya, con los cual todavía quedan bastantes expediciones.

En general, ¿en qué consiste tu preparación técnica? ¿Dónde entrenas?

Hago varios deportes y todos en conjunto son mi entrenamiento físico y mental. Escalada, highline-slackline, esquí, paracaidismo, rope jump y estoy empezando en el salto BASE. En invierno soy profesor de esquí en Baqueira Beret, así que en invierno no salto. Esquío todos los días y entreno por las tardes en el rocódromo y la piscina para mantenerme en forma. A partir de primavera empiezo con los entrenamientos intensivos de avión, rope jump y salto BASE.

Entreno mucho paracaidismo, que es donde realmente aprendes a volar bien, ya que tienes muchos segundos por delante. También túnel de viento para afinar más la técnica.

En Polonia es donde hago los entrenamientos de rope jump. Hay varios puntos fijos de salto desde 40 metros, hasta varias chimeneas que van de los 100 metros a los 250, ideal para entrenar. ¡Es un paraíso del rope jump!

Carlos se mantiene muy en forma
Carlos se mantiene muy en forma

¿Algún consejo para alguien que quiere iniciarse en el rope jump?

Como todos los deportes de este tipo, nunca te saltes la progresión y ponte en manos de los mejores. Hay muchas opciones seguras para probar sin correr ningún riesgo. Los saltos grandes son para gente con mucha experiencia. Antes de correr hay que aprender andar y, en este caso, a volar. Lo más importante es disfrutar de cada paso que damos, ya que la primera vez nunca se repite.

¿Algún proyecto interesante en mente? ¿Algún otro récord a la vista?

A día de hoy hemos realizado diez expediciones, con lo que nos quedan muchos proyectos increíbles, cada vez más ambiciosos. No puedo parar de imaginar proyectos y pensar ideas. Al final, la imaginación es la que pone los límites y cada día tengo más imaginación. Siempre intentamos superarnos e ir más allá. Tenemos varios proyectos en mente de cara al año que viene.

Respecto al récord, cada vez va a ser más arriesgado y complicado descubrir nuevas distancias. Queda un largo camino por descubrir, cada vez más extremo. Hay varios equipos en el mundo de rope jump, así que seguramente veremos un nuevo récord y ese será el momento de plantear volver a explorar lo inexplorado.

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