2009 fue un año diferente por el cambio de normativa técnica -con la limitación de la aerodinámica y el uso de los difusores soplados-, y el cambio de protagonistas que hubo en las carreras, con los sorprendentes Brawn (sorprendentes, aunque todo tiene una explicación), Red Bull por fin dando con la tecla adecuada, y los Toyota y Williams, beneficiados también por el buen uso del mencionado difusor.
En 2010, hubo algunas sorpresas: el flamante campeón, Jenson Button, dejó un asiento en el recién regresado equipo Mercedes por otro en McLaren; Fernando Alonso aterrizó, por fin, en Ferrari, tras un año de retraso; Michael Schumacher volvía a competir (por placer), pero con Mercedes; España tenía, por vez primera, un equipo español en la parrilla…
La temporada empezó con dominio de los Red Bull en Baréin, hasta que el coche de Sebastian Vettel tuvo problemas de cambio, cediendo la victoria a Fernando Alonso; e igualmente con los de Milton Keynes mandando en Australia, hasta que de nuevo problemas mecánicos obligaron a Seb a retirarse, propiciando la victoria de Button.
Malasia era la tercera ronda, y el clima fue el protagonista en la jornada de clasificación. Ferrari y McLaren (en el caso de Lewis Hamilton) erraron espectacularmente en sus estrategias, al dejar a sus coches en el box, mientras el resto de equipos sacaba a pista a sus pilotos, con la esperanza de marcar un crono suficientemente bueno, antes de que cayese el chubasco previsto para esa franja horaria. La lluvia cayó y tres de esos cuatro coches acabaron eliminados en la Q1 (Button pasó el corte, pero se quedó tirado en la grava, por lo que tampoco salió en la Q2).
La Q2 y la Q3 se disputaron con mucha agua, pero en los últimos instantes de la tanda definitiva, Mark Webber y su equipo decidieron hacer un último intento con gomas intermedias, al ver que la pista había evacuado la suficiente agua como para marcar un tiempo considerablemente mejor. Y el caso es que acertaron de lleno, al sacarle un segundo y tres décimas a Nico Rosberg y una décima más a Vettel.
En la salida, y con el piso seco, Webber perdió su posición al derraparle demasiado las gomas, dejándole indefenso para cubrir el interior de la curva 1. Vettel, quien ya había dado cuenta de Rosberg desde el arranque, se metió sin problemas y tomó el liderato. “Mark salió mejor de las curvas 2 y 3, pero el asfalto deslizaba mucho y aunque también intentó cogerme el interior en la curva 4, pude mantener la posición”, comentó posteriormente el alemán.
Por una vez, los Red Bull parecieron no tener problema mecánico alguno en sus monoplazas y pudieron abrir un hueco, aunque los McLaren respondieron marcando varias vueltas rápidas.
Los líderes tardaron bastante en entrar a cambiar gomas -Vettel lo hizo en la vuelta 24 y Webber en la 25-. Sebastian salió justo por delante de un Hamilton completamente al ataque, al tener que compensar el salir desde la vigésima posición, mientras Webber sufrió un ligero retraso y volvió a pista por detrás del británico, quien, pese a su gran ritmo de carrera, aún tenía que parar a cambiar gomas, al igual que Felipe Massa y Fernando Alonso, los tres que habían salido con gomas duras.
Estos tres empezaron a rodar considerablemente más rápido que los demás, con las gomas blandas, pero Hamilton se encontró con un muro en la persona de Nico Hulkenberg, sólido quinto con su Williams; Massa prefirió asegurar la sexta plaza, al dar cuenta de Button y dejarle lejos; y Fernando fue el que peor parte se llevó, ya que sufrió problemas de cambio durante toda la prueba, y cuando por fin tuvo una oportunidad clara de superar a Button, el motor dijo basta, a dos giros del final.
Por otro lado, mención especial para el joven Jaime Alguersuari, quien terminó noveno tras dos magníficos duelos con Vitaly Petrov (Renault) y Hulkenberg, este último resuelto con un escalofriante adelantamiento por el exterior de las eses de mitad del trazado, por parte del catalán.
"Lograr este resultado, en un trazado que no conocía, ha sido increíble", aseguró Alguersuari. "En mis luchas, tanto Petrov como Hulkenberg han sido limpios. En el caso de Nico, él ha acabado levantando un poco el pie, porque de lo contrario nos habríamos tocado y a saber cómo hubiésemos acabado". Jaime fue, entonces, el segundo piloto más joven de la historia en puntuar, solo por detrás de Vettel.
Así las cosas, los Red Bull lograron su primer doblete del año, con Vettel como ganador, Rosberg consiguiendo el primer podio de la renacida Mercedes, Kubica cuarto y Hulk quinto.
Se dio la circunstancia de que esa victoria de Vettel empezó una tendencia, ese año, en la que ningún piloto que ganaba una prueba era el líder la general, en ese momento. Y ese GP también confirmó otra tendencia que se repitió intermitentemente durante todo el año: el hecho de que los tres equipos que se jugaron los títulos tuvieron/cometieron/sufrieron contratiempos notables -ya fuese de estrategia en clasificación, en la fiabilidad mecánica o por fallos de sus pilotos-, en distintos momentos de la temporada.
A final de año, en Abu Dabi, dio la sensación de que el que cometió menos fallos, acabó siendo campeón.