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Conoce a Kílian Jornet
Te presentamos a Kílian Jornet, uno de los runners más increíbles del mundo.
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Con solo 30 años Kílian Jornet ha batido ya un buen número de récords en la montaña. No hace mucho pulverizó el récord de velocidad Bob Graham Round (que estaba en pie desde cinco años antes de que naciera el atleta).
Ha ascendido y descendido a velocidad récord por algunas de las montañas más famosas del mundo: Cervino, Mont Blanc y Denali. Además de haber realizado dos intentos de velocidad en el Everest, sin oxígeno, de cinco días de duración. Está claro que estamos antes un hombre especial.
Todo empezó cuando tenía tres años y sus padres lo llevaban a la montaña. Hablamos con el atleta cuando estaba a punto de tomar parte en el Ultra-Trail du Mont-Blanc.
¿Qué es lo que más recuerdas de tu niñez?
Para mí ir a la montaña era algo normal. Mi madre nos sacaba por la noche descalzos, por lo que empezamos a acostumbrarnos a la noche y a sus sonidos. Estábamos sobre todo en los Pirineos. Vivíamos en una cabaña en Cap del Rec, también íbamos a Tossa Plana y a Cadí, donde empecé a correr.
¿Cuándo tu amor por la montaña se convirtió en amor por el running?
El running de velocidad es una excusa para hacer lo que me gusta, que es explorar nuevos lugares y conocer gente. Cuanto más rápido corras, más lugares vas a descubrir.
¿Dónde vives y qué es lo que te gusta de ese lugar?
Vivimos en Noruega a las puertas de los Alpes noruegos. Me gusta porque las montañas son salvajes, no han sido exploradas. Me apasiona descubrir nuevos sitios cada día. Cada lugar en el que he vivido me ha ayudado a crecer de alguna manera.
Entrenas 1.200 horas al año, casi 24 horas por semana. ¿Qué entrenamiento te gusta más y cuál menos?
Me gusta simplemente estar en la montaña, para mí es el mejor entrenamiento. Lo que no hago, a menos que esté lesionado, es entrenar a cubierto o en un gimnasio.
Parece que no tienes miedo a nada. La muerte de Ueli Steck tuvo que impactarte (el gran especialista en ascensión de velocidad perdió la vida en el Everest cuando Jornet estaba preparando su intento). ¿En qué te cambió esta tragedia?
Tengo miedo y es muy importante que así sea. El miedo es el que te lleva a detenerte cuando ves que es demasiado peligroso.
Por desgracia personas cercanas a mí han muerto en accidentes de montaña. Aunque todos sabemos que es parte del juego, cuando ocurre es duro. Cuando Ueli falleció nosotros estábamos en el campo base de Cho Oyu, antes de ir al Everest. Cuando llegué al Everest decidí ir por la ruta tradicional y no por una mucho más difícil, que era lo que había pensado en un principio. No quise correr riesgos innecesarios.
¿Cuál para correr y ascender tan deprisa?
Al descender es importante relajarse, perder el miedo y moverse, ¡como si estuvieses bailando! Tienes que conocer la montaña y saber cómo interactuar con ella. Yo nací y me crie allí. He pasado muchos años de mi vida en la montaña. Quizá por ello tengo algo más de experiencia.
Hace poco ganaste el Marathon du Mont-Blanc y batiste el récord Bob Graham Round. ¿Cuál es el secreto?
He tenido un año extraño. En octubre me operaron los dos hombros y empecé a competir en febrero pero nada más comenzar me rompí el peroné. La recuperación ha ido bien, he hecho muchos ejercicios para ello. Creo que mi cuerpo está acostumbrado a estos trotes. Me sentí muy bien en el maratón del Mont Blanc por eso intenté ir a por el Bob Graham.
Mezclas el running con la ascensión de velocidad y el esquí. ¿Qué es lo que más te atrae de cada especialidad?
Me gusta hacer muchas cosas diferentes. Empecé con el esquí de montaña, me gusta porque es algo divertido y técnico. ¡Cuando no puedo esquiar me pongo a correr!
¿Cuál ha sido tu mayor reto?
El año pasado, que fue la época que más he entrenado en mi vida, antes de ir al Everest. Me arriesgué mucho en la montaña porque quería sentirme cómodo una vez que llegase al Himalaya.
Tu doblete en el Everest fue increíble. ¿Cómo lo viviste?
Fue apasionante antes de que comenzara. Luego sientes la fatiga una vez alcanzas la cima y te das cuenta de que todavía te queda toda la bajada. Y alivio cuando me perdí para luego volver a encontrar el camino.
No conseguiste el récord de velocidad pero tu amigo Seb Montaz dice que podrías ir un 30 o un 40 por ciento más deprisa. ¿Estás de acuerdo? ¿Lo volverías a intentar?
No lo sé. Realmente depende de las condiciones y de cómo te sientas el día del intento. No sé si podría ir más deprisa. De momento no tengo planeado volver a intentarlo porque hay una gran cantidad de montañas por explorar.
¿Qué es lo que te queda por lograr? ¿Qué proyectos tienes en cartera?
Cada vez que llego a la cima de una montaña, ¡veo otras que quiero explorar! Esto es lo que me falta: un montón de montañas…