Motocross

MXGP: la importancia de las suspensiones

© KTM Images
Por Abel Cruz
Los suministradores del Mundial de MXGP explican su labor al lado de pilotos y marcas.
No hace mucho hablamos de esas cinco cosas que los aficionados al motocross deben saber sobre los neumáticos de competición, en parte, porque hay muchas cosas que acaban pasando a los de serie. Lo tenéis aquí abajo:
Ahora nos centramos en ese otro gran factor, el que muchos consideran aún más importante que las gomas, porque es el que ayuda a que esas superficies de caucho tenga un buen contacto con el suelo, sea del tipo que sea: las suspensiones.
Las suspensiones usadas en el MXGP son de aire comprimido, una tecnología que no es nueva pero que ha tenido una evolución continuada desde hace años, en especial si hablamos de la zona delantera y su horquilla.
Trabajo codo con codo, literalmente, entre KTM y WP
Trabajo codo con codo, literalmente, entre KTM y WP
Las suspensiones de competición se han testado hasta la extenuación, una vez se montan en las respectivas motos, pero eso no impide seguir trabajando con ellas, adaptarlas, afinarlas y ajustarlas para que pilotos como Tony Cairoli, Tim Gajser, Jorge Prado o Romain Febvre puedan darlo todo con garantías en la pista.
Para los tres principales suministradores del MXGP -Showa, WP y KYB- la preparación para un mundial dura meses. En el caso de KYB, comentan que “nuestro plan de trabajo comienza a finales de octubre o principios de noviembre, con una primera versión de lo que serán las suspensiones finales. Cuando la primera parte del programa acaba -en enero-, entonces iniciamos la segunda, desde enero hasta final de febrero, en la que acudimos a algunas pruebas de pretemporada con los equipos a los que suministramos para acabar de perfilar los ajustes necesarios”.
Detalles, detalles...
Detalles, detalles...
Lo que está claro es que, cuanta más preparación se haga en pretemporada, mejor le van a ir las cosas a los equipos y menos cosas habrá que corregir. Es, básicamente, el viejo dicho de “ir a competir con los deberes hechos”. De todos modos, los tests no sólo se hacen en pretemporada, sino que como explican desde Showa, “nos reservamos algunas fechas para hacer modificaciones a nuestras piezas, a petición de los equipos y teniendo en cuenta su agenda”.
Para afrontar los tests de pretemporada, se tienen en cuenta toda la información recopilada durante el año anterior, en las distintas pruebas, porque no siempre se compite sobre el mismo tipo de superficie, por lo que esos cuatro o cinco meses de preparación son vitales para afrontar un calendario de 18 pruebas y 36 mangas puntuables, a los que se deben añadir sesiones libres, clasificatorias y entrenamientos entre carreras.
Buena vista del amortiguador central y la horquilla trasera
Buena vista del amortiguador central y la horquilla trasera
Si hacemos nuestros deberes, entonces durante la temporada solamente tendremos que hacer algunos ajustes a las presiones de las horquillas. Y eso, habitualmente, es algo que tendemos a hacer más al principio del año”, apuntan desde KYB. “Para entendernos, solamente en 5 de las 18 pruebas mundialistas -más el MX de las Naciones y alguna prueba adicional- hacemos cambios”.
Lo que sí se cambia son otros reglajes para equilibrar la moto, como la compresión de los muelles. Lo que se busca, sobre todo, es que el comportamiento de las suspensiones sea lo más predecible posible, independientemente de las condiciones de la pista. A este respecto, en WP explican que “lo más importante es que el piloto se sienta cómodo lo más rápidamente posible, contando asimismo con los cambios que pueda sufrir la pista durante un evento. La suspensión es como un guante: debe ajustarse al milímetro, en cada momento de la temporada”.
Los ajustes son constantes
Los ajustes son constantes
Las tres compañías coinciden en el hecho de que su mayor reto de un fin de semana de carreras es encontrar el reglaje adecuado para el piloto lo más rápido posible, para que entonces solamente se tenga que concentrar en pilotar. Para ello, todas establecen un reglaje básico de acuerdo con exigencias previas del piloto, que luego perfilan a partir de las indicaciones sobre el estado del piso, si hay alguna rotura tras un salto, etc.
En el plano organizativo, las suspensiones que se van a usar en un Gran Premio en concreto empiezan a prepararse, al menos, una semana antes. En KYB explican que “nuestro camión se revisa a fondo para no dejarnos ningún recambio y que de los que llevemos haya cantidad suficiente. En la mayoría de pruebas, salimos el miércoles hacia el trazado para llegar el jueves a media mañana. Entonces, montamos nuestra carpa, y nos informamos de lo que necesitan nuestros equipos -ya sea con el jefe de mecánicos o, a veces, con los mismos pilotos-, para tenerlo todo preparado el viernes a primera hora. A partir de ahí, revisamos cada moto concienzudamente, cambiamos todo lo que sea necesario y dejamos las motos listas para los entrenamientos del sábado”.
Diferentes superficies...
Diferentes superficies...
Los entrenos libres del sábado sirven para acabar de perfilar durezas, recorridos y demás detalles de muelles y amortiguadores para las mangas dominicales. El sábado es un constante ir y venir de técnicos a las carpas de todos sus equipos buscando datos e impresiones para no dejar nada al azar para el domingo, ya sea en cuanto a reglajes o por si hay posibles fugas de aceite o roturas.
El domingo por la mañana, la actividad empieza muy temprano, y las idas y venidas se vuelven a suceder, porque esa jornada es la de carreras y nada puede fallar.
... requieren diferentes reglajes
... requieren diferentes reglajes
Una vez el GP ha terminado, se hace una nueva ronda de reuniones para ver qué ha funcionado y qué no, para hacer las correcciones necesarias de cara a la próxima cita del calendario. Después toca recoger, limpiar y viajar hasta la central de la marca, trayecto que se completa habitualmente el lunes siguiente a la carrera.
El resultado de todo este esfuerzo no es sólo mejores suspensiones de carreras, sino que la constante atención por los detalles de los mejores pilotos del mundial ayuda a las respectivas marcas a mejorar sus productos para motos de serie. “Trabajar codo con codo con nuestros equipos ayuda a profundizar nuestra relación con nuestros suministradores y eso nos lleva a mejorar nuestros productos y nuestra imagen de marca”, concluyen en Showa.