Marc Márquez lleva el 93 porque es el año de su nacimiento; Valentino Rossi lleva el 46 en honor a su padre, Graziano; y Daniel Ricciardo lleva el 3 por eso de que “a mí me daban 3” (es broma, lo lleva por que ese era el dorsal de su héroe de infancia, Dale Earnhardt).
Los números pueden tener una significación muy especial para los pilotos, por diversos motivos, desde los más bonitos hasta los más sencillos, desde los más profundos hasta los más casuales.
¿Queréis saber qué hay tras los dorsales de las estrellas del Mundial de Motocross? Seguid leyendo.
Tony Cairoli - #222
Es el más reconocible del Mundial, porque lo luce un tipo que ha ganado 9 títulos mundiales. Esa es una gran promoción.
Al respecto, Tony explica que “al principio añadí un 2 al #22 de mi compañero de escuadra Claudio Federici. No obstante, tiempo después estaba restaurando mi primera moto y me fijé que el número de chasis era el 222. Me lo tomé como una señal, y he seguido usando este dorsal desde entonces”.
Evgeny Bobryshev - #777
Este ruso duro como el acero y de larga trayectoria -ha logrado tres top 5 absolutos en MX1/MXGP durante esta década, pese a haber ganado solamente un GP- hace bueno el tópico de su nación de confiar en números que tienen una significación mágica o especial.
En su país, como en tantos otros, el 7 es un número que da suerte, pero es que, además, “en Rusia los números de tres dígitos son muestra de poder”, explica. “El 7 fue mi primer dorsal, cuando era pequeño, y luego usé el 77 en Holanda. Al final, decidí añadir un tercer siete por lo que he comentado antes, y la verdad es que me siento muy cómodo con este número, además de que me gusta mucho cómo luce”.
Tommy Searle - #100
Mientras este británico lideraba -y lidera, en el momento de escribir esto- su certamen nacional en 2019, mientras compartía box con Bobryshev en el Mundial -ambos comenzaron la campaña en el BOS GP de Kawasaki-, fue llamado por el equipo oficial de Kawa como consecuencia de una retahíla de lesiones de los pilotos de la marca.
Durante buena parte de su carrera, Searle no ha tenido número fijo, pero eso cambió cuando su compatriota Max Anstie le explicó que el hijo de un amigo, que llevaba el #100 cuando competía, había fallecido: “Max me preguntó si podía llevar el #100 como muestra de apoyo hacia este amigo. Me pareció bien y, como al volver de mi periplo americano no tenía número, recuperé el #100, que me ha acompañado desde entonces”.
Mitchell Evans - #43
Evans fue campeón australiano de MX2, pero renunció a defender su título para subir de categoría (MX1) y poder ir al Motocross de las Naciones. En 2019, ha debutado en el Mundial subiéndose al podio de la prueba inaugural, en Argentina, a bordo de la Honda de 114 Motorsport.
“Llevo el 43 porque fue el año en que nació mi abuelo, a quien no llegué a conocer porque murió en 1990, 9 años antes de que yo naciese. Mi madre siempre me cuenta historias especiales sobre él y llevo el dorsal en su memoria, y también tengo tatuado el número en mi pie izquierdo”.
Arnaud Tonus - #4
Tras un 2018 complicado, el suizo ha realizado una más que digna campaña en 2019, con varias visitas al podio.
El 4 que luce tiene que ver con uno de sus mentores, el belga Georges Jobé, 5 veces campeón del mundo entre 1980 y 1992, en 250 y 500 centímetros cúbicos, y que falleció de leucemia a los 51 años (2012), tras varios años de dura lucha contra una lesión medular.
“Jobé fue mi mentor, en un momento dado de mi carrera, y él había llevado el 4 durante bastante tiempo. Él me ayudó mucho a progresar. Por ejemplo, siempre me decía que yo no era suficientemente agresivoy que debía luchar más. Mi pilotaje actual es consecuencia directa de sus enseñanzas, y creo que este dorsal encaja con esa mentalidad”.
Tim Gajser - #243
El esloveno, actual campeón de MXGP, porta en su manillar un dorsal curioso, el #243. No es algo nuevo, porque lo escogió hace una década.
“Es un homenaje a mi hermano de 3 años, Žan, fallecido durante una carrera en 1995, y que nació el 24 de marzo. Es un honor para mí lucir este dorsal. Sé que, cuando gano, lo hacemos los dos, porque sé que él sigue a mi lado, dondequiera que vaya”.
Jorge Prado - #61
Nuestro gran campeón es lo que se encontró con un dorsal que le gustó. Y ya está.
“Cuando era un crío de seis o siete años, fui a una carrera de 50 centímetros cúbicos en Bélgica. El dorsal que yo quería y había sido adjudicado a otro piloto y me dieron el 61. Recuerdo que los adhesivos me gustaron mucho y que me sentí cómodo con esa combinación. Por eso lo he llevado siempre. Tan sencillo como eso”.
Muchos se preguntan por qué no ha lucido el #1 en 2019. La respuesta, como de costumbre con Jorge, es sencilla y directa: “Pues porque no creo que haya hecho suficiente como para merecerlo. Sí, he defendido el título, pero creo que aún me falta para ser merecedor del #1”.