Hard Gz, retratado por Dolly Noire.
© Dolly Noire
Música

Hard GZ: "Abrir mentes cierra puertas"

Entrevistamos al rapero gallego, que acaba de publicar su esperado tercer álbum, 'Siempre'.
Por David Saavedra
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Pedro Ruibal nació en Vigo en el verano de 1995. A los 17 años comenzó a publicar sus primera maquetas como Hard GZ y, poco a poco, se ha ido consolidando como una de las grandes realidades de nuestra escena urbana. El primer puñetazo en la mesa lo dio, ya afincado en Barcelona, con su debut oficial como álbum, ‘Kaos Nomada’. Le siguió ‘Versus’ y, ahora, su consolidación con ‘Siempre’, una colección de 16 canciones de las cuales 6 ya habían sido entregadas como adelanto, lo cual contribuyó a crear una inusitada expectación ante su lanzamiento. Al tiempo, desarrolla una carrera paralela con su alias Lil GZ como prueba de lo prolífico que es como creador. Rimador ágil y de gusto ecléctico, habla sobre su vida y pensamientos a tumba abierta y cada vez más libre de prejuicios, aunque sin salirse nunca demasiado de los cánones del rap clásico. Hablamos con él sobre todo esto y más cosas.
Comenzaste a rapear en un barrio de A Coruña. ¿Podrías contarme cómo era aquel ambiente y qué te aportó?
“Sí, en Matogrande, junto a unas vías del tren que eran el punto oficial para latar (hacer pellas). Entre porrillos, pintura y música nació un pequeño movimiento entre los menores que íbamos por ahí. Me aportó, sobre todo, mucha curiosidad y ganas de destacar en ese círculo, por lo que me puse a improvisar y pintar para encajar como todos, supongo”.
¿Cuándo te diste cuenta de que podías vivir del rap, y qué decisiones tomaste?
“Pues después de varios intentos fallidos en diferentes institutos dejé de ir, por lo que pude centrarme en la música, y empecé a ganar lo suficiente para irme de casa de mi madre. Desde hace tres años, vivo en Barcelona”.
En tus canciones hay varias referencias a la familia. ¿Tuviste muchos conflictos con ellos, supongo que porque preferían que hubieses ido a la Universidad? ¿Cómo vives eso ahora?
“Hay algo en mí que no puedo cambiar, y no sé si es por lo que mis padres me insistieron en lo importante que era estudiar o si realmente ya he interiorizado lo que todo el mundo me decía: que ser un fracasado es sinónimo de fracaso escolar. Siempre he tenido ese aura negativa durante mi adolescencia. Lo que tengo claro es que si yo he sido ese fracaso escolar y ahora se supone que soy una persona productiva a la que le va bien, igual el que lo hacía mal no era yo. Creo que es la forma de educar en los colegios e institutos lo que hace que haya chavales que fracasen, hay que seguir unas normas y adaptarte. Si por lo que sea no encajas, o eres demasiado nervioso como era yo, te quedas fuera".
¿Cuál es tu relación con Galicia actualmente?
“Allí tengo a mi familia, quiero morir en mi tierra, conseguir hacerme una casita cerca de Liméns con lo que haya generado durante mi juventud, formar una familia ahí y pudrirme de felicidad, pero tengo que trabajar todavía mucho para llegar al punto en el que quiera volver a vivir allí. Ahora mismo, cada vez que voy es una forma de desconectar”.
¿Qué sabes de los colegas que empezaron contigo en las vías, cómo les fue?
“Que yo sepa, yo soy el único que se está dedicando únicamente a la música, pero no estoy seguro. Piensa que teníamos 13 años y hemos perdido mucho el contacto, pero había gente que dibujaba muy bien, así que no me extrañaría que muchos de ellos sean profesionales del sector”.
¿Cuándo saldrá ‘Harakiri’, el álbum de Lil GZ, y qué nos puedes contar de él?
“Aún no he puesto fecha final, estoy publicando las canciones una a una de momento. Con la salida de ‘Siempre’, han sido muchas las canciones de Hard GZ que la gente tiene que digerir aún”.
¿Cuáles son las diferencias entre Hard GZ y Lil GZ? ¿Necesitas dos personajes distintos para expresar diferentes facetas creativas, diferentes mensajes, tonos…?
“Ni yo mismo te sabría decir qué diferencias hay. Creo que tiene que ver con el procesamiento de la voz y, sobre todo, el mood en el que me encuentro. Tener estos dos alteregos es una forma rápida también de que mi público entienda que hago lo que quiero cuando me da la gana, que no todo tiene una evolución lineal, que puedo sacar este año 10 canciones súper modernas y el año que viene volver al sonido más clásico. Es muy divertido, porque me permite desarrollar dos carreras a la vez”.
Hasta ahora, te lo habías autogestionado todo. ‘Siempre’, sin embargo, está publicado por la multinacional BMG. ¿Qué tipo de trato tienes con ellos y qué razones te han llevado a aceptarlo?
“Yo les he cedido un porcentaje de la explotación de los derechos de autor y los royalties a cambio de que me consigan financiación y sincronicaciones que me interesen. Quiero dejar claro que nada es propiedad de ellos: lo que yo cedo es menos de la mitad de los derechos. No es un contrato de venta de disco como tal, para eso tendrían que ofrecerme una cantidad de dinero muy alta. Ni ellos lo pagarían ni creo que me interese perder el control de mis obras por mucho dinero que me ofrezcan. Al final no es diferente a lo que ya hacía con otras plataformas, solo que esta vez es una de las grandes”.
Eres una persona que no se corta a la hora de expresar sus ideas políticas y sociales. ¿Crees que eso te ha abierto más puertas o te las ha cerrado? ¿Por qué dices lo de “me odia la derecha/ me odia más la izquierda” en 'Entre las luces'?
“Abrir mentes cierra puertas, esto es así. Odio los dogmas establecidos. De adolescente yo era un dogmático de la izquierda, y eso ha provocado que muchos de mis fans ahora lo sean y me critiquen por decir algo en Twitter o en una entrevista como esta misma. Eso me da mucha rabia, pues hablaba de políticas sobre el papel, como la mayoría de la gente, de países que más tarde conocí en propia carne y, joder, la teoría es una cosa muy bonita y con la que todos estamos de acuerdo, pero la práctica te aseguro que es otra, no es todo tan sencillo como parece, las personas no son robots que actúan según su ideología y esto es lo que no se acaba de entender. Ahora lucho contra eso a pesar de simpatizar abiertamente con la izquierda, intento concienciar de que hay que cuestionarlo todo, venga de quien venga, hasta cuando sabes que tienes razón. Creo que esa es la forma de avanzar”.
Frente a otros artistas urbanos, en lugar de apostar por un elenco diverso de productores, casi todas tus bases las hacen Lupita’s Friends. Háblame de ellos, ¿quién son y qué te aportan creativamente?
“Ellos son Marcelus Fela y Kidd Pasto, los conocí en Barcelona y con ellos he montado un estudio de grabación y diseño aquí en Barcelona. Me gusta trabajar con diferentes productores, pero hemos pasado tantas horas juntos durante estos años y son tan jodidamente versátiles que trabajar con Lupita’s Friends para mí es como trabajar con un productor distinto en cada canción”.
Antes hablabas de que no crees en las evoluciones lineales, pero ¿cómo dirías que ha crecido tu música, tus letras, desde que empezaste siendo un adolescente?
“Ha evolucionado con mi forma de vivir, y eso me enorgullece. Creo que es importante ser consecuente con tu realidad, no atascarse en la realidad que más le interese a tu crecimiento”.
Me llamó la atención la selección que nos hiciste para Los 5 favoritos. ¿El rock alternativo te sigue influyendo tanto como el rap a la hora de hacer tu música o es más un influjo de juventud?
“Ahora más que nunca, no paro de escuchar grupos como Alice In Chains o Pearl Jam. No sé si es la edad o que no haya un estilo musical que no me llame la atención, pero sí, cada vez escucho menos rap porque es lo que más conozco”.