Nightlife

Descubre las subastas de objetos de músicos más sorprendentes del mundo

© Jeff Koons
Objetos que abarcan desde una vertiente tradicional como los instrumentos y la ropa hasta otros que rayan lo cuestionable como las partes del cuerpo o incluso la basura.
Por Fran Domingo y Tracy ArijónPublicado el
Las subastas de objetos de famosos, especialmente de músicos y cantantes y más aún de aquellos que ya no están entre nosotros, siempre despiertan fascinación. Puede que sea consecuencia de nuestra particular relación de amor-odio con la cultura pop. O quizás se deba a la satisfacción, y por qué no decirlo morbo, que nos provoca ver como nuestros más íntimos deseos se hacen realidad para otros.
Lo cierto es que a la cultura pop y a la industria musical les debemos mucho, probablemente más de lo que nos gustaría admitir. Entre ello están las demostraciones de que absolutamente nadie está libre de fetichismos y de que absolutamente todo tiene un precio. Un aprendizaje forzoso al que aún hoy nos resistimos.
Tú, que te llevas las manos a la cabeza al saber lo que cuesta asistir a un Meet & Greet de BTS, te hiciste una foto en el paso de cebra de Abbey Road. Y ambas acciones se explican con la misma lógica, quieres estar lo más cerca posible de tus ídolos, física y metafóricamente.
Se podría llegar entonces a la conclusión de que la única diferencia, o mejor dicho el único límite, es el que marca tu bolsillo. Sin embargo, aquí es donde entra en juego la primera demostración, las filias como motor impulsor. Y déjanos adelantarte que hay muchas y muy variadas.
Sin más preámbulos, porque sabemos exactamente por qué estás aquí, descubre los objetos subastados más caros, chocantes y controvertidos de las últimas décadas.

Instrumentos:

Comencemos por lo más sencillo. Querer poseer un instrumento con el que se ha compuesto una de las canciones más famosas de la historia no parece tan raro. Apréciese la utilización de tan. Y es que si eres músico, esperar que por algún acto de magia simpática ese objeto te lleve a crear algo similar es raro. Y si no tocas el instrumento y lo vas a meter en una vitrina ni que decir tiene. Pero vayamos al turrón.
Batería Ludwing Oyster Black Pearl de Ringo Starr (2.000.000$). El integrante de los Beatles la utilizó durante más de doscientos conciertos y Jim Irsay, dueño de los Colts de Indianápolis, se quiso hacer con ella.
Guitarra Fender Stratocaster de Jimi Hendrix (1.670.000€). El influyente guitarrista fue su propietario original y Paul Allen, uno de los fundadores de Microsoft, el último, por ahora.
Guitarra VOX de John Lennon y George Harrison (408.000$). En realidad ninguno de los Beatles era su propietario pero ambos la utilizaron en alguna ocasión. Lennon para “Hello, Goodbye” y Harrison para “I Am the Walrus”. Su comprador fue anónimo
Guitarra Fender Mustang de Kurt Cobain (100.000$). Un ciudadano anónimo desembolsó esta escasa, por comparación, cifra para hacerse con la guitarra del líder de Nirvana. Cierto es que estaba rota pero igualmente cierto es que estaba pegada con cinta aislante y tenía grabadas frases, presumiblemente, de la mano del propio cantante.
Piano de cola de Elvis Presley (685.000$). eBay se encargó de vender este instrumento, el cual tampoco era propiedad de El Rey pero lo tocó en una ocasión como también lo hizo otro icono de la música: Jerry Lee Lewis. El comprador fue Michael Muzio, gerente de Blue Moon Group Inc.

Ropa:

De tocar el instrumento que toca tu ídolo a vestirte como él o ella hay un paso muy pequeño y como sociedad no hemos dudado en darlo. Lo que no se entiende entonces es porque sigue habiendo tantos remilgos a la hora de comprar ropa de segunda mano...
Gafas de John Lennon (2.000.000$). Un británico anónimo no dudó en desembolsar esta cantidad para hacerse con las gafas de sol del cantante, en realidad con la montura metálica.
Chaqueta de cuero roja de Michael Jackson (1.800.000$). Una de las chaquetas más famosas de la historia ya que el cantante la vistió para el icónico videoclip de Thriller.
Guante de Michael Jackson (350.000$). El rey del pop lo llevaba puesto cuando mostró el moonwalk por primera vez al mundo.
Rebeca gris de acrílico y mohair de Kurt Cobain (66.670€). El cantante la llevaba puesta durante la última sesión de fotos de Nirvana con el fotógrafo Jesse Frohman. Con total seguridad la cifra superó por unos cuantos ceros lo que Cobain debió pagar originalmente por ella.
Camisa negra de Fredie Mercury (48.447€). Puede que no sea tan famosa como la de Juanes pero era de seda y estaba firmada del puño y letra del líder de Queen.
Kimono naranja de Amy Winehouse (34.375$). Esta prenda aparece en la grabación del videoclip de uno de los temas más importantes de su carrera: “Rehab”.
Traje arlequín de Fredie Mercury (31.338€). El cantante era dueño de uno de los armarios más interesantes del panorama pop hasta la llegada de Lady Gaga.

Partes del cuerpo:

Ya te lo advertimos. Los caminos del señor son inescrutables y las filias muchas y muy variadas. Si de los instrumentos a la ropa hay un pequeño paso, de ahí a la descuartización hay una fina línea, moral sí, pero fina.
Mechón de pelo de Justin Bieber (40.000$). Cuando la estrella del pop más famosa del planeta decidió llevar a cabo un cambio de look vio la oportunidad de hacer del mundo un lugar mejor y así lo hizo. Subastó con fines benéficos un mechón de su dorado flequillo en eBay y alguien pagó 40.000$ por hacerse con él.
Diente de John Lennon (30.000$). Michael Zuk, dentista canadiense, se hizo con esta pieza dental cariada del cantante pero su meta iba más allá del fetichismo. Su objetivo era, y continúa siendo, extraer el ADN y clonar al artista. Ríete tú de Parque Jurásico.
Uña de Lady Gaga (12.000$). Durante la gira de Born This Way, concretamente en Dublín, la cantante perdió una de sus uñas acrilicas negras con detalles dorados. Se cree que el vendedor era uno de los colaboradores de la artista y la compradora una de sus fans más adineradas.
Pelo de Mick Jagger (6.000$). Podríamos haber hecho una lista únicamente con las subastas de mechones de pelo de famosos, lo cual dice mucho de nuestra especie. Alguien anónimo pagó esta cifra por un sobre que contenía cabellos del cantante de The Rolling Stones tras ser lavados y cortados. Los fines de la venta eran benéficos.
Resulta extrañamente curioso que las cifras obtenidas por la venta de las partes del cuerpo de los artistas no iguale a la de su ropa o sus instrumentos. O quizás lo verdaderamente extraño y llamativo es que nos extrañe.

Basura:

Si hasta ahora hemos visto cómo se subastaban instrumentos, ropa o partes de los propios artistas, ahora ha llegado el turno de objetos difícilmente clasificables. Juzga tú mismo/a.
Bolsas con aire de Kanye West (60.000€). Y no cualquier aire, el aire de uno de los conciertos del rapero. eBay la retiró pero eso no borra el hecho de que alguien estaba dispuesto a pagar por ello.
Cintas con mensajes eróticos de Madonna (20.000€). Se los dejó a su guardaespaldas de entonces Jim Albright en su contestador (eran los ‘90). El horror de que el propietario de las mismas las pusiese a la venta y de que alguien pagase semejante suma por hacerse con ellas nos enseña que todavía nos queda mucho por avanzar en feminismo, igualdad, consentimiento y delito.
Plato de papel de Kurt Cobain (19.556€). El cantante de Nirvana comió pizza en él y además escribió un setlist, suficiente para que alguien pagase casi 20.000€.
Chicle masticado de Britney Spears (14.000€). La posibilidad de que su propietaria original fuese la cantante fue más que suficiente para que alguien anónimo decidiese desembolsar varios miles de euros. ¿Lo más curioso? No es ni de lejos el único que ha sido vendido.
Tostada a medio comer de Justin Timberlake (3.000$). Todavía no se sabe por qué el cantante dejó a medias esta tostada francesa. Teniendo en cuenta la baja cifra que alguien pagó por ella parece que en materia de subastas es a él a quien debemos cantarle Cry me a river.

Y esto a ver ahora dónde lo pongo yo:

Y terminamos con una selección de objetos cuyo único nexo en común es el hecho de no saber dónde ponerlos.
Escultura de Michael Jackson y Bubbles (6.600.000$). El siempre controvertido artista contemporáneo Jeff Koons es el autor de esta obra realizada en cerámica con profusión de dorados. Lo cierto es que si no fuese por su tamaño podría pasar fácilmente desapercibida en la vitrina que tiene tu abuela con sus adoradas figuritas de Lladró (imitaciones casi en su totalidad).
Letra manuscrita de Like a Rolling Stone (2.000.000$). El comprador fue un coleccionista anónimo.
Porsche 356C 100 Cabriolet de Janis Joplin (1.500.000€). Cifra que contrasta enormemente con el hecho de que la herencia de la cantante, tras su trágica muerte y pagar el funeral, sólo contase con unos cuantos dólares.
Cartel Bed Peace de John Lennon y Yoko Ono (154.0000$). La pareja lo exhibió durante la protesta pacífica que celebró en una habitación de hotel de Canadá en contra de la guerra de Vietnam.
Y hasta aquí ha llegado este corto pero intenso recorrido por los recovecos de la clase, los deseos, el morbo y la dignidad del ser humano.
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