Escalada épica en un lugar que no se encuentra en Google Earth

© Elias Holzknecht/Red Bull Content Pool
Por Josh Sampiero
Kilian Fischhuber y su equipo viajan al interior de Siberia, acompañados por un guía ruso, en busca de los misteriosos Pilares de Sundrun.
Si buscas en Google Maps los “Pilares de Sundrun” o incluso “Ulakhan-Sis” no encontrarás nada. Tendrás que conformarte con “Belaya Gora” una ciudad de 2.000 habitantes del norte de Siberia.
Allí empezaron su viaje Kilian Fischhuber y su equipo formado por Robert Leistner (Alemania) y Galya Terenteva (Rusia) quien iba a hacer las veces de traductora del guía también ruso.
El destino era una torres de granito que fueron vistas por primera vez desde el aire por un fotógrafo ruso en 2016. ¿Sería posible escalarlas? Lo iban a averiguar una vez que estuviesen allí.
Imagen de los Pilares de Sundrun en Rusia.
Los Pilares de Sundrun

No se encuentra en los mapas por satélite…

Fischhuber empezó a investigar sobre su objetivo pero sin tener mucha información. La mayoría de la gente no sabría precisar las coordenadas donde están las torres. “El lugar es un misterio y quizá lo mejor es que siga siéndolo”, dice el escalador austriaco, quien no está seguro de que dar más pistas sobre el sitio sea una buena idea.

Kilian estaba preocupado porque todo fuese un bulo

El mundo se enteró que esta formación rocosa existía cuando se publicaron en 2016 unas fotos en un periódico de Siberia tomadas por Sergey Karpukhin, quien con suerte se iba a convertir en el guía de esta expedición. Fischhuber estuvo un año preparando con Karpukhin la expedición, las comunicaciones siempre se hicieron con la ayuda del traductor de Google.
Kilian Fischhuber durante la expedición para escalar los Pilares Sundrun en la República de Sajá, Rusia.
Fischhuber es uno de los mejores escaladores del planeta
“Hubo un momento en el que pensé que todo podía ser un bulo. No había manera de saber si este tipo estaba diciendo la verdad. Intenté averiguar sobre él todo lo que pude porque tendríamos que confiar en él completamente”, explica Fischhuber.
Sergey Karpukhin en un lugar remoto de Siberia durante la expedición para escalar los Pilares de Sundrun.
Sergey Karpukhin ya había estado en los Pilares de Sundrun

Tenían que contar con la comida enterrada en la tundra

No era posible transportar a lo largo de un pantano de 30 km la comida de 10 días para todo el grupo. Por suerte Sergey había escondido comida en las torres en su última expedición. ¿Encontrarían comida al llegar allí? Por suerte así fue.
Kilian Fischhuber, Robert Leistner, Galya Terenteva y Sergey Karpukhin comienzan su expedición hacia los Pilares de Sundrun.
Comienza la aventura

Las botas de goma fueron vitales

30 km no es una gran distancia a menos que tengas que caminar sobre permafrost (capa de hielo) que se está derritiendo. En invierno la temperatura llega a 70 grados bajo cero, mientras que en verano se alcanzan los 30 grados. Había agua y barro por todas partes por lo que Sergey les había advertido que la pieza de equipamiento más importante iban a ser las botas de goma.
El grupo camina por el bosque en dirección a los Pilares de Sundrun.
Las botas de goma fueron vitales
“Se convirtieron en mis mejores amigas, no podías dar un paso sin las botas de goma”, dijo Fischhuber.

Cargaron con 200 kg de equipo pero nada de agua

Para escalar se necesita mucho equipamiento. Tenían tiendas de campaña, colchonetas, dos cuerdas de 60 metros, martillos, etc. Más de 200 kg de material que se dividió entre el equipo de siete personas. Y, ¿por qué no llevaron agua?

Disfrutando del sol todo el día

Estábamos tan al norte que el sol no se ponía nunca, solo durante un par de horas perdía intensidad. Ese era el mejor momento para caminar porque bajaba la temperatura”, dice Fischhuber.

Dos veces salado y una dulce

Cada seis horas el equipo paraba a comer. Tomaban dos comidas saladas y una dulce, lo que les proporcionó suficiente energía para realizar la escalada.

Bebían el agua de la tundra

“Le preguntamos a Sergey si había que llevar agua. Nos dijo que era algo de lo que no nos teníamos que preocupar porque había agua por todas partes, ¡y tenía razón! Lo único que teníamos que hacer era hervirla. Nadie se puso enfermo, así que tuvimos mucha suerte”, explica Fischhuber.
Fischhuber, Karpukhin, Terenteva y Leistnertake reponen fuerzas durante la expedición para escalar los Pilares de Sundrun en la República de Sajá, Rusia.
Parada para comer

Había insectos – y osos

Una de las primeras preguntas que Kilian le hizo a Sergey es si había osos: “Nos dijo que lo más probable es que no hubiese pero cuando llevábamos solo una hora caminando vimos la primera huella de oso, ¡y era grande! Luego durante el camino de regreso nos tuvimos que enfrentar a millones de mosquitos. No podías escapar de ellos, eran como una plaga bíblica”, dice Fischhuber.
Kilian Fischhuber se protege de los mosquitos durante la expedición para escalar los Pilares de Sundrun en Rusia.
Los mosquitos fueron una verdadera plaga

12 torres, 12 nuevas rutas…

Abordaron 12 rutas nuevas en 12 torres diferentes. “Pasamos mucho tiempo buscando la línea correcta”, dice Fischhuber. La mayoría de las rutas estaban cubiertas con líquenes y tenían rocas sueltas.

…pero había más de cien

Hay cientos o miles de estas torres y sabemos por fotografías que se han tomado desde el aire que hay todavía más”, explicó Fischhuber. El potencial es enorme pero la realidad es que va a ser difícil llegar hasta allí.
Un escalador alcanza la cima de una roca durante la expedición a los Pilares de Sundrun en la República de Sajá en Rusia.
Las torres se han creado al congelarse y derretirse el granito
Muy pronto tendrás en Red Bull TV más contenido sobre el viaje de Fischhuber a los Pilares Sundrun.