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Riding Thrones
Senad Grosic y Lorenz Holder siguen los pasos de Jon Nieve y los demás personajes de Juego de Tronos en este proyecto realizado en Irlanda del Norte.
Cuando Lorenz Holder, un fotógrafo muy premiado que ha ganado en varias ocasiones el Red Bull Illume, vio el primer episodio de la serie Juego de Tronos de HBO, no daba crédito a sus ojos.
“Me quedé impactado. El paisaje y las imágenes del mundo de Poniente eran impresionantes. Enseguida supe que tenía que hacer fotos allí”, recuerda.
Solo había un pequeño problema, Poniente es un lugar imaginario que no existe. Después de mucho investigar descubrió que una buena parte de las escenas habían sido filmadas en una zona relativamente pequeña de Irlanda del Norte. El deseo de encontrar estos lugares se hizo casi irresistible.
“No sé por qué pero desde el principio supe que a Poniente tendría que ir con un rider de BMX. Le pregunté a mi amigo Senad Grosic, la estrella austriaca del BMX, si quería apuntarse al proyecto. Me dijo que sí de forma inmediata y así fue como empezó nuestro viaje”, dice Holder.
Holder se puso a estudiar qué lugar se adaptaría mejor a la idea que tenía en mente. Aunque no fue hasta que llegó a Irlanda del Norte cuando todo el proyecto empezó a tomar forma.
La idea era fotografiar a Grosic haciendo diferentes trucos en lugares donde se hubiesen filmado escenas de Juego de Tronos y para ello tenían 10 días.
Holder eligió dos lugares. El primero estaba cerca de Bushmills, un pueblecito no lejos de la costa norte, donde se recrearían imágenes de las Islas del Hierro, Dorne, Invernalia, el Camino Real y Rocadragón.
El segundo emplazamiento era el Tollymore Forest Park en la zona sur de Irlanda del Norte. Holder quería captar el ambiente más oscuro de la famosa serie de TV. Piensa en sitios como el Bosque Encantado y Wolf’s Creek, donde los niños de Stark encuentran los cachorros de lobo.
Al ser una serie tan famosa, los lugares donde se ha rodado Juego de Tronos suelen estar llenos de turistas. Así que fue difícil conseguir fotografiar solo a Grosic, su bici y el paisaje. Holder y todo el equipo tuvieron que madrugar para empezar a trabajar al amanecer. Además fue necesario volver a la carga al atardecer.
Irlanda del Norte tiene muchos atractivos pero todo el mundo que haya estado allí sabe que la climatología es un quebradero de cabeza. La lluvia fue una constante compañera pero cuando salía el sol su luz producía unas imágenes realmente místicas.
Tanto Holder como Grosic tienen sus imágenes favoritas, pero lo que más recuerdan fue todo el esfuerzo que hubo que hacer para llevar a cabo el proyecto. Para Holder la foto más especial la hicieron al anochecer mientras llovía en Kingsroad. Grosic destaca el Backflip sobre el puente, pues era tan estrecho que apenas había espacio.
El esfuerzo para sacar adelante el proyecto fue enorme. Holder, Grosic y todo el equipo tuvieron que darlo todo. Por ejemplo, fue necesario bajar el material fotográfico por un acantilado de 100 metros de altura.
“Cada uno de esos 10 días fue completamente diferente. Sin duda ha sido uno de los mejores proyectos de mi vida. A pesar de algunos problemas al final todo salió bien. Las imágenes quedaron como yo las había concebido en mi cabeza”, dice Holder.
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