A todos nos ha pasado. Estás sentado en clase o en una reunión y, antes de que te des cuenta, tu mente despega y pones el bolígrafo sobre el papel para hacer un garabato. Pero lo que quizá no sepas es que los garabatos son una forma de expresión perdurable que documenta nuestro pasado y nuestro presente, y a veces insinúa el futuro. Nuestros antepasados garabateaban en las paredes de las cavernas y nosotros seguimos haciéndolo hoy, con muchas más oportunidades de sacar a la luz nuestros garabatos.
Mentes creativas de todo el mundo están invitadas a plasmar sus garabatos en papel y presentarse a la última edición del Red Bull Doodle Art, donde su arte podría llevarlos hasta la Final Mundial de Ámsterdam.
He aquí algunos de los momentos históricos de la siempre cambiante historia de los garabatos:
Pleistoceno medio: el garabato se estrella contra el muro
Hace 500.000 años, nuestros antepasados no tenían papel. Sin embargo, sí tenían paredes en las cuevas, y en ese lejano periodo es cuando algunos creen que se creó el primer garabato: una línea en zigzag. Un cerdo dibujado hace casi 50.000 años podría ser el primer garabato de un animal.
Década de 1400-1500: el renacimiento del garabato
Puede que no haya mejor ejemplo de cómo los garabatos fomentan la innovación que los cuadernos que dejó el gran genio Leonardo da Vinci. En los márgenes, el italiano garabateó creaciones fantásticas que se adelantaron siglos a su tiempo, como un coche, un robot y un helicóptero.
1900: el garabato se vuelve surrealista
En el siglo XX, los garabatos fueron adquiriendo un reconocimiento cada vez mayor por su arte y por su capacidad para llegar al subconsciente. Artistas famosos, desde el surrealista Salvador Dalí hasta el expresionista abstracto Jackson Pollock, experimentaron con un tipo de garabato, el dibujo automático, como ejercicio para crear arte sin pensamiento consciente.
2012: el garabato toma protagonismo
En el evento inaugural del Red Bull Doodle Art, estudiantes universitarios de todo el mundo dieron rienda suelta a sus mentes y dibujaron garabatos en sencillas tarjetas de papel en eventos del campus. Las mejores obras se colgaron en una exposición, donde se eligieron los ganadores. El concepto inclusivo de lápiz sobre papel fue un éxito y continuó incluso cuando se introdujo la tecnología para ampliar los horizontes de los participantes en las futuras Finales Mundiales.
2014: los garabatos se digitalizan
En la segunda edición del Red Bull Doodle Art, 32.551 participantes de todo el mundo mostraron sus dotes artísticas y, aunque el lápiz sobre el papel seguía siendo la base del evento, la innovación tecnológica entró en juego por primera vez. En la Final Mundial de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), los espectadores de la Global Gallery se maravillaron al ver cómo las creaciones cobraban vida a través de llamativas animaciones en una plataforma digital.
2017: el garabateo alcanza una nueva dimensión
En el siguiente giro tecnológico, la tercera edición de Red Bull Doodle Art ofreció a los ganadores de 27 regiones del mundo la oportunidad de formarse en pintura VR utilizando la aplicación Tilt de Google para 3D. Luego, en la Final Mundial en el centro tecnológico de San Francisco, esos talentosos finalistas presentaron sus garabatos en realidad virtual, deslumbrando a los jueces.
2023: un nuevo eslabón en la cadena del garabato
Para 2023, Red Bull Doodle Art incorpora la siguiente ola de arte y tecnología con la introducción de Web3 y NFTs. Cada participante calificado que envíe un garabato -ya sea online o en papel en un evento local- tendrá la oportunidad de acceder a un coleccionable digital personalizado y los ganadores nacionales recibirán su obra de arte como un NFT (un activo digital en un blockchain).
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