El ganador de la carrera, Max Verstappen, celebra en el podio tras el Gran Premio de Brasil de Fórmula 1, celebrado en el Autódromo José Carlos Pace el 3 de noviembre de 2024 en São Paulo, Brasil.
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F1

Las mejores exhibiciones de Red Bull Racing bajo la lluvia

Cuando la lluvia pone a prueba a la Fórmula 1, Red Bull Racing siempre encuentra la forma de brillar. Estas son siete de sus actuaciones más memorables bajo el agua.
Por Paul Keith
11 minutos de lecturaPublished on
Hay pilotos rápidos. Y luego están los especialistas en lluvia. Aquellos que encuentran agarre donde los demás solo ven agua, que mantienen el control cuando la visibilidad desaparece y convierten cada vuelta en una demostración de talento. Porque cuando el cielo se desploma sobre un circuito de Fórmula 1, la diferencia entre ganar y abandonar suele medirse en milímetros.
Jim Clark, Ayrton Senna y Michael Schumacher forman parte de ese selecto club. En este siglo, los pilotos de Red Bull Racing también han firmado algunas de las mejores actuaciones bajo el agua que se recuerdan. Así que abre el paraguas y acompáñanos a revivir siete carreras que ayudaron a construir la historia del equipo en la Fórmula 1.
Sebastian Vettel celebra con sus compañeros de Toro Rosso en el Gran Premio de Italia de 2008

Sebastian Vettel celebra su victoria en el Gran Premio de Italia de 2008

© GEPA pictures/Red Bull Content Pool

01

Gran Premio de Italia de 2008

No deja de ser simbólico que la primera gran victoria de un piloto del programa Red Bull llegara en uno de los Grandes Premios de Italia más lluviosos que se recuerdan. Aquellas condiciones transformaron Monza en el escenario perfecto para que Sebastian Vettel desafiara todos los pronósticos y comenzara a escribir una nueva página en la historia de la Fórmula 1.
Por entonces, Toro Rosso era mucho más que un segundo equipo. Representaba el último paso antes de llegar a Red Bull Racing, el lugar donde los jóvenes del Red Bull Junior Team terminaban de moldear su talento antes de aspirar a un monoplaza capaz de luchar por campeonatos. Sus coches estaban preparados para ser competitivos, aunque no para pelear habitualmente por las victorias.

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Pero la lluvia cambió las reglas. Con el rendimiento de los monoplazas mucho más igualado, Vettel encontró la oportunidad que llevaba esperando. A sus 21 años llevó al equipo de Faenza hasta una victoria inolvidable delante de su afición. "Es el mejor día de mi vida. Nunca olvidaré estas sensaciones. Es algo increíble, mucho mejor de lo que jamás habría imaginado. Quiero dar las gracias a todo el equipo por el enorme trabajo que ha hecho", declaró tras cruzar la meta.
Sebastian Vettel se convirtió en el primer piloto de Red Bull en ganar en la F1 cuando se alzó con la victoria en el Gran Premio de Italia de 2008, disputado sobre pista mojada.

Vettel se convirtió en el primer piloto de Red Bull en ganar en la F1

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La lluvia acompañó durante todo el fin de semana e incluso llegó a inundar parte del Parque de Monza, pero Vettel ya había dejado claro el sábado de lo que era capaz al colocar su STR3 en la pole. Veinticuatro horas después lideró la carrera de principio a fin con una serenidad impropia de un piloto de su edad. Mientras rivales mucho más experimentados cometían errores o perdían posiciones, el alemán no dio una sola oportunidad a sus perseguidores y se convirtió en el ganador más joven de la historia de la Fórmula 1, un récord que Max Verstappen rompería ocho años después en el Gran Premio de España de 2016.
El ganador de la carrera, Sebastian Vettel, celebra junto al segundo clasificado, Mark Webber, y al tercero, Jenson Button, tras el GP de China, el 19 de abril de 2009.

Doble victoria de Red Bull Racing en el Gran Premio de China de 2009

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02

Gran Premio de China de 2009

Solo tres carreras después de debutar con Red Bull Racing, Vettel regaló al equipo su primera victoria. De nuevo bajo la lluvia y, esta vez, liderando un histórico doblete junto a Mark Webber en Shanghái. No fue simplemente un triunfo condicionado por la meteorología. Fue la primera demostración de que Red Bull Racing estaba preparado para luchar entre los grandes. El sábado, además, los mecánicos tuvieron que reconstruir el coche de Vettel durante la clasificación, lo que le dejó una única oportunidad para marcar tiempo en la Q3.
Y no necesitó más. El alemán firmó la pole y, al día siguiente, dominó con autoridad una carrera marcada por el constante cambio entre asfalto mojado y seco. Gestionó el desgaste físico, mantuvo la concentración durante toda la prueba y nunca perdió el control de la situación. "Intentaba tenerlo todo bajo control, pero no era fácil", explicó al terminar. "En algunos momentos solo pensaba en llevar el coche hasta la meta y eso me hacía perder la concentración. Al final opté por afrontar cada curva como si fuera la única."
Aquella victoria cambió para siempre la historia de Red Bull Racing. El campeonato de 2009 acabaría en manos de Brawn GP, el equipo que poco después daría paso a Mercedes, pero el triunfo de Shanghái dejó un mensaje imposible de ignorar: la escudería de Milton Keynes ya estaba preparada para pelear por el título. Los cuatro campeonatos consecutivos de pilotos y constructores conquistados en los años siguientes no hicieron más que confirmar aquella primera gran declaración de intenciones.
Daniel Ricciardo celebra la victoria en el podio tras el Gran Premio de Fórmula 1 de Hungría, celebrado en el circuito de Hungaroring el 27 de julio de 2014 en Budapest, Hungría.

Ricciardo disfruta de la victoria en el Gran Premio de Hungría de 2014

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03

Gran Premio de Hungría de 2014

La temporada 2014 comenzó cuesta arriba para Red Bull Racing. El cambio de reglamento había reducido la ventaja que el equipo había construido gracias a su revolucionaria aerodinámica y el protagonismo pasó a recaer en unas unidades de potencia mucho más determinantes. Pero antes de la salida del Gran Premio de Hungría apareció un viejo aliado de las sorpresas: la lluvia.
Esta vez no fue Sebastian Vettel quien aprovechó la ocasión, sino Daniel Ricciardo, que afrontaba su primer año con Red Bull Racing. El australiano partía desde la cuarta posición, justo por detrás de su compañero de equipo. Las condiciones cambiantes provocaron accidentes, trompos y abandonos, mientras el muro reaccionó con rapidez para apostar por una estrategia de tres paradas que situó a Ricciardo al frente de la carrera antes de la décima vuelta.
Daniel Ricciardo compite durante el Gran Premio de Fórmula 1 de Hungría, celebrado en el circuito de Hungaroring el 27 de julio de 2014 en Budapest, Hungría.

Daniel Ricciardo gana bajo la lluvia en Hungría

© Getty Image/Red Bull Content Pool

La ventaja desapareció entre coches de seguridad y visitas a boxes, pero Ricciardo nunca dejó de acechar a los líderes. Frenaba más tarde que nadie, encontraba huecos donde parecía imposible adelantar y, con el asfalto secándose vuelta tras vuelta, acabó metiéndose de lleno en la pelea por la victoria junto a dos campeones del mundo: Fernando Alonso, con Ferrari, y Lewis Hamilton, con Mercedes.
A cuatro vueltas del final aprovechó un bloqueo de Hamilton para superarlo y, apenas un giro después, hizo lo propio con Alonso para completar una remontada memorable. "Tener que volver a adelantar para ganar la carrera... hace que el triunfo sea todavía más satisfactorio", confesó un Ricciardo exultante tras bajarse del coche.
Max Verstappen celebra la tercera posición en el Gran Premio de Fórmula 1 de Brasil, celebrado en el Autódromo José Carlos Pace el 13 de noviembre de 2016 en São Paulo, Brasil.

El brillante tercer puesto de Max Verstappen en São Paulo en 2016

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04

Gran Premio de Brasil de 2016

Max Verstappen aterrizó en la Fórmula 1 como el piloto más joven de la historia del campeonato, respaldado por una trayectoria brillante en el karting. Ganó en su debut con Red Bull Racing en el Gran Premio de España, pero fue unos meses más tarde, bajo la lluvia de Interlagos, cuando el mundo descubrió realmente de qué era capaz.
El Gran Premio de Brasil se convirtió en el escenario perfecto para anunciar la llegada de una nueva estrella. Sobre un asfalto completamente empapado, el neerlandés dejó atrás a cuatro campeones del mundo —Lewis Hamilton, Kimi Räikkönen, Sebastian Vettel y Fernando Alonso—, además del futuro campeón Nico Rosberg, en una actuación que cambió para siempre la percepción que el paddock tenía de él.
 Max Verstappen en la pista durante el Gran Premio de Fórmula 1 de Brasil, celebrado en el Autódromo José Carlos Pace el 13 de noviembre de 2016 en São Paulo, Brasil.

Max Verstappen a toda velocidad en Interlagos en 2016

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Primero superó a Räikkönen por el exterior de la curva 3. Poco después repitió exactamente la misma maniobra con Rosberg para colocarse segundo entre la cortina de agua. Mientras tanto, la lluvia seguía poniendo a prueba a toda la parrilla. Los trompos se sucedían, Räikkönen terminaba contra las protecciones en la recta principal y Vettel protagonizaba un espectacular giro de 360 grados antes de recuperar el control de su Ferrari.
Verstappen tampoco se libró del susto y llegó a hacer un trompo, aunque consiguió salvar el coche y seguir atacando. Más tarde, una parada para montar neumáticos de lluvia extrema lo relegó hasta la decimosexta posición. Lo que ocurrió después forma parte de la historia de la Fórmula 1. Adelantamiento tras adelantamiento, recuperó trece posiciones para cruzar la meta en una inolvidable tercera plaza.
Max Verstappen adelanta a Charles Leclerc en el Gran Premio de Alemania de Fórmula 1, celebrado en el Hockenheimring el 28 de julio de 2019 en Hockenheim, Alemania.

Max Verstappen adelanta al Ferrari averiado de Charles Leclerc

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05

Gran Premio de Alemania de 2019

Hockenheim amaneció bajo un diluvio. La lluvia era tan intensa que las tres primeras vueltas tuvieron que disputarse detrás del coche de seguridad para ayudar a despejar el agua acumulada sobre el asfalto. La visibilidad era mínima, el agarre casi inexistente y Verstappen incluso llegó a completar un trompo de 360 grados sin perder el control del Red Bull. Cuando la pista empezó a secarse por algunas zonas, los equipos comenzaron a arriesgar con los neumáticos lisos. El caos estaba servido.
Max Verstappen y Daniil Kvyat celebran en el podio durante el Gran Premio de Alemania de Fórmula 1, celebrado en el Hockenheimring el 28 de julio de 2019 en Hockenheim, Alemania.

Max Verstappen y Daniil Kvyat celebran en Hockenheim

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Los incidentes se multiplicaron casi de inmediato. Lando Norris y Charles Leclerc quedaron fuera de carrera, mientras Lewis Hamilton montó neumáticos lisos, sufrió una salida de pista, regresó a boxes con el alerón delantero dañado y acabó recibiendo una sanción. Todo ello dejó a Verstappen al frente de una carrera que siguió cambiando de guion con cada nueva parada para montar intermedios o volver a los neumáticos lisos.
Cuando la situación terminó por estabilizarse, el neerlandés administró la ventaja con la tranquilidad de un veterano hasta la bandera a cuadros. Detrás de él, Sebastian Vettel completó una remontada espectacular desde la vigésima posición hasta el segundo puesto, mientras Daniil Kvyat devolvió a Toro Rosso al podio por apenas segunda vez en la historia del equipo.
Max Verstappen y Lewis Hamilton en el Gran Premio de Fórmula 1 de Emilia-Romaña, celebrado en el Autódromo Enzo e Dino Ferrari el 18 de abril de 2021 en Imola, Italia.

Max Verstappen mantiene a raya a Lewis Hamilton en Imola en 2021

© Getty Image/Red Bull Content Pool

06

Gran Premio de Emilia-Romaña de 2021

Aunque Max Verstappen ya disponía de un monoplaza capaz de ganar carreras, fue en 2021 cuando Red Bull Racing tuvo por fin un coche con el que podía discutirle el campeonato a Mercedes. Lewis Hamilton llegaba a Imola como vigente campeón del mundo, vencedor de la primera cita del año y autor de la pole. La clave era sencilla: si Verstappen conseguía ponerse delante en un circuito tan estrecho, tendría una oportunidad real de controlar la carrera.
Cuando se apagó el semáforo, el neerlandés reaccionó a la perfección. Superó tanto a su compañero Sergio Pérez como a Hamilton antes de llegar a Tamburello y tomó un liderato que ya no volvería a ceder. El británico buscó cualquier oportunidad para devolver el golpe, mientras Verstappen llegó incluso a rozar el desastre con un trompo en Rivazza del que salió con un control extraordinario. Mantuvo la calma, amplió la ventaja y cruzó la meta como vencedor. Era la primera piedra del camino que terminaría llevándolo a conquistar su primer Campeonato del Mundo de Fórmula 1.
"Las condiciones eran realmente complicadas y resultaba muy difícil mantener el coche sobre la pista, pero conseguimos evitar los problemas", explicó Verstappen tras la carrera. "Ganamos porque tomamos las decisiones correctas con los neumáticos en el momento adecuado y porque el equipo gestionó perfectamente una carrera tan complicada”.
Max Verstappen adelanta a Esteban Ocon durante el Gran Premio de Brasil de F1, celebrado en el Autódromo José Carlos Pace el 3 de noviembre de 2024 en São Paulo, Brasil.

Max Verstappen le quita el liderato a Esteban Ocon en Interlagos en 2024

© Getty Image/Red Bull Content Pool

07

Gran Premio de São Paulo de 2024

Para muchos, sigue siendo la mejor actuación bajo la lluvia que se ha visto jamás en la Fórmula 1. En Interlagos, Max Verstappen ofreció una exhibición que rozó lo imposible en uno de los momentos más delicados de la temporada. Después de arrasar en 2023, McLaren había recortado distancias durante 2024 y Oracle Red Bull Racing ya no disfrutaba de la ventaja que había dominado el campeonato un año antes.
El neerlandés aterrizó en Brasil sin ganar una carrera desde el Gran Premio de España disputado en junio. El fin de semana, además, empezó de la peor manera posible. Lando Norris se llevó la victoria en la Sprint y, poco después, también la pole, aumentando todavía más la presión en la pelea por el título.
La clasificación terminó por complicarlo todo. Una bandera roja frustró la vuelta definitiva de Verstappen en la Q2 y lo dejó eliminado. Como si no fuera suficiente, un cambio de motor lo relegó hasta la decimoséptima posición de la parrilla. Cuando se apagaron los semáforos, solo quedaba una alternativa: remontar bajo una lluvia incesante en una carrera marcada por salidas abortadas, accidentes, relanzamientos, nuevas neutralizaciones e incluso la descalificación de Nico Hülkenberg.
Verstappen comenzó a abrirse paso entre el tráfico con una naturalidad asombrosa. Mientras la lluvia volvía a intensificarse, los líderes decidieron entrar en boxes, pero tanto Esteban Ocon como el piloto de Red Bull permanecieron en pista y heredaron las dos primeras posiciones. La apuesta resultó perfecta. Un accidente obligó a detener la carrera con bandera roja y confirmó una estrategia que terminó siendo decisiva.
Con neumáticos nuevos para el último tramo, Verstappen tardó muy poco en hacerse con el liderato. A partir de ahí desapareció en el horizonte hasta cruzar la meta con casi 19 segundos de ventaja. "Ha sido una victoria muy emocionante. Estaba muy motivado y lo di absolutamente todo. Incluso yo mismo me sorprendí porque no esperaba ganar saliendo desde tan atrás", reconoció después de la carrera. Aquella remontada no solo le permitió derrotar a Norris. También supuso un golpe casi definitivo al campeonato y confirmó, una vez más, que cuando la lluvia convierte una carrera en un desafío extremo, Verstappen siempre encuentra la manera de marcar la diferencia.

Esta historia es parte de

Max Verstappen

Nacido para ser rápido, hijo del ex piloto de Fórmula 1 Jos Verstappen, Max Verstappen es el ganador de carreras más joven de la historia de la F1.

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