Correr en la playa, bien: pero al amanecer o al anochecer
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Running

3 consejos para correr por la playa este verano

Pocos lugares tan idílicos para ejercitarse como la orilla del mar… siempre y cuando sepas reconocer sus múltiples ‘trampas’.
Por Alberto Hernández
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La tentación es grande. Imitar a Mitch Buchannon y sus Vigilantes de la Playa, al alba o al crepúsculo, mientras nuestra elegante zancada nos permite avanzar con la agilidad de un gamo. La combinación perfecta entre running, vacaciones y, por qué negarlo, postureo. No seremos nosotros los que te quiten la idea de la cabeza pero, antes de aventurarte a correr por el escenario más demandado del periodo estival, tal vez debas tener en cuenta unas cuantas cosas (que le quitan cinematografía al asunto, pero le dan más solvencia en lo que a rendimiento deportivo se refiere).
Two people running on a beach near the sea and a pier.

Correr por 'lo blando' fortalece músculos y tendones... pero no te pases

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Sin bañador

Para el carro que te vemos venir. No, en pelotas no. Que aunque hablemos de una época en la que el decoro indumentario a menudo suele olvidársenos en el apartamento, hay ciertas normas de civismo que conviene mantener intactas. Si hay una ropa específica (la llamada técnica) para correr, que es la que sueles usar habitualmente, ¿por qué en la playa piensas que un bañador -bikini, trikini o cuantas más versiones te sepas (nuestro conocimiento es limitado en este mundillo)- puede darte más rendimiento?
Correr con la misma ropa que te bañas puede ser una invitación fantástica a que las rozaduras dejen un bonito recuerdo, más si el salitre sigue incrustado en ellas. Un bañador de chico o la parte de debajo de un bikini, aunque tengan muchas semejanzas con un pantalón corto o una braga de correr estéticamente, no están anatómica diseñados para correr con ellos más que la distancia entre que dista desde que coges agua hasta que te estampas contra la primera hola. Así que no seas ‘globero’ y corre con ropa de correr. Añade al conjunto gorra, gafas de sol y crema protectora. Aunque lo mejor sería prescindir de lo primero y lo último; sería sinónimo de estar corriendo a primera o última hora, lo más saludable para el organismo (las una vez que el Lorenzo a empezado a calentar… malo. Pero malo en plan ‘dicho por los médicos).
Braden runs between 70-80km per week. That’s about two marathons per week.

Noosa, Australia; lo que se dice una playa perfecta para correr

© Graeme Murray/Red Bull Content Pool

Con zapatillas

Que no te coman el tarro con lo del minimalismo. Sí, es muy sano andar y correr descalzo, pero como no lo hayas hecho nunca… Dile hola a la señora ampolla. No te dodo el mundo se adapta a correr descalzo (no solo por la playa, también sobre césped o cualquier otra superficie), así que si quieres probar hazlo de manera progresiva, lo que, malas noticias a no ser que seas un suertudo de la vida, te llevará más tiempo del que duren tus vacaciones (puedes correr unos minutos cada día, pero hacer sesiones de entreno serias en rollo barefoot precisa paciencia).
“When you’re a specialist of running or riding, you have an edge.  I know I’m different, so I train more broadly.”

¿Calzado o descalzo? No dudes: mejor con tus zapatillas

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Nuestro consejo es no hacer experimentos y calzarte unas zapatillas como las que usas normalmente en tus sesiones de carrera continua (de las llamadas ‘de rodar’ o ‘ tochas’), tras haber embutido previamente el pie en un calcetín fino (ojo a esta prenda, que le prestamos menos atención de la que merece y luego vienen los llantos).

Trata de ir en plano

La gran mayoría de las playas del mundo hacen un pequeño talud antes de besar el agua. Si no es tu caso perfecto, pues esa parte en la que la arena deja paso a un terreno mucho más prensado es la ideal para correr. Cuando no existe ese pequeño desnivel es una auténtica gozada, pues el piso es blando pero firme y se avanza fantásticamente (puedes incluso hacer series o algún trabajo específico; acuérdate de la mítica carrera de Rocky y Apolo, si es que tienes más de 30).
Triple jumper Nazim Babayev in mid-air action.

No solo correr: la playa es lugar propicio para hacer multisaltos

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Aunque lo dicho, en España abundan más las playas de orillas ‘desniveladas’. En ese caso sufrimos el riesgo de que los músculos de las piernas (y sobre todo la cadera) sufran una descompensación que puede concluir en lesión. ¿Qué hacer? Pues si no puedes resistir la tentación no entrenes mucho tiempo y cambia a menudo de sentido. Otra opción es correr justo por la zona en la que empieza el descenso al mar (habitualmente poblada de constructores de castillos, otra razón para madrugar o trasnochar), donde la arena hace que te hundas un poco más, pero sin llegar a los extremos del corazón de la playa (lo de usar esa zona, salvo que quieras hacer sesiones de fuerza muy concretas o estés preparando una prueba por el desierto, no tiene mucho sentido; rodarías incómodo, además de hacer apoyos no demasiado garantistas con tu salud, por aquello de la inestabilidad).
Sally Fitzgibbons sonríe mientras corre por la playa.

Competir en la playa es divertido... ¡Y duro!

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