No siempre fue fácil el camino de esta mujer hacia las grandes cimas de su deporte. Seguro que lo pensó ayer, 6 de mayo, día dedicado a las que, como ella, trajeron nuevas almas al mundo (3 veces en su caso). No fue sencillo coronarse reina europea del 1.500 ni dominar con solvencia un abanico de disciplinas que comprende desde de los 800 al campo a través. Pasados los 40 siguió cruzando metas por delante de chavalas que, literalmente, podrían ser sus hijas... Porque para conseguir lo que ha conseguido Nuria hay que saber correr, pero sobre todo hay que saber sobrevivir.