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Skate en la riviera rusa
Robbie Brockel, Davis Torgersen, Mathias Torres, Gosha Konyshev y Maxim Kruglov descubren Krasnodar.
Cuando pensamos en Rusia pensamos en nieve y frío, lo que no es ninguna sorpresa pues la mitad de Rusia tiene un invierno que dura seis meses. Aunque hay un pequeño de trozo de tierra junto al Mar Negro llamado el Sur Ruso, donde un clima subtropical permite hacer skate casi todo el año.
Eso ha hecho que sea el centro del skate en Rusia, por lo que skaters de San Petersburgo y Moscú van allí para escapar del invierno.
Las Olimpiadas de Sochi de 2014 sirvieron para mejorar las infraestructuras de la zona, además de hacer mundialmente famoso al Sur Ruso. Aunque Sochi es la parte más conocida de la región, hay otras ciudades interesantes.
Así que para allá fueron los estadounidenses Davis Torgerson y Robbie Brockel, junto con el chileno Mathias Torres y los rusos Gosha Konyshev y Maxim Kruglov.
Comenzamos en Krasnodar, la mayor ciudad de la región que además es la capital económica. Se trata de una de las urbes que con más rapidez está creciendo en el país, aunque continúa con la arquitectura tradicional de calles estrechas y pequeñas casas.
En Krasnodar no hay muchos edificios que tengan más de tres plantas de altura, incluso el centro está lleno de casas unifamiliares, cada una con un pequeño trozo de tierra vallado. La ciudad es bastante grande y puedes estar durante horas circulando en auto por ella.
Las provincias del sur solían ser la frontera y de alguna manera la gente que llegaba allí no podía ser perseguida por la ley estatal.
Por ello se juntaron en estas tierras muchos buscadores de fortuna, criminales y prisioneros que habían escapado de la cárcel. Una categoría social que luego fue llamada cosacos. Toda esta región tiene una gran influencia cosaca en la tradición y la cultura. Incluso hoy en día sigue habiendo un gran espíritu de aventura.
En Krasnodar cierran al tráfico la calle principal durante los fines de semana, por lo que es posible pasear de un lado para otro y hacer compras de forma relajada. La reacción del público cuando nos veía hacer skate era más bien positiva. No puedo decir que los rusos apoyen nuestro deporte pero tampoco nos causaron muchos problemas.
La segunda parada del viaje fue la ciudad de Maykop. Ninguno de nosotros había estado allí antes. Se trata de un lugar en el que el skate apenas existe. Maxim Kruglov era el único que conocían. En Maykop encontramos un monumento de un avión con un épico “quarter pipe” en la parte de abajo.
Llevo años viajando por Rusia y he visto muchos monumentos de aviones y en sólo unos cuantos se podía hacer skate. Éste, sin duda, es el mejor de todos.
Durante la segunda parte de nuestro viaje nos iremos a la costa del Mar Negro para descubrir Sochifornia.
Palmeras, playas y montañas. ¡No te lo pierdas!
#Rivierarusa