En este artículo te explicamos los distintos tipos de esquí y sus características, además te ofrecemos unos cuantos consejos a la hora de escoger la medida y la construcción adecuada a tu nivel de esquí.
Esquís All-Mountain
Ideales para todos los niveles de esquiador en pistas o en una mezcla de pistas y nieve polvo. Estos esquís son aptos para todos los esquiadores de cualquier edad, a veces les llaman carvers.
Si hablamos de su anatomía, tienen un ancho de patín bastante estrecho, hasta 90 milímetros, con una línea de cotas pronunciada y con las puntas en rocker que permite que maniobrarlos sea más sencillo.
Son esquís que aguntant el canto en pistas y en nieve dura y este tipo de esquís de gama alta satisfacen también a los esquiadores expertos.
Esquís All-Mountain anchos: 'Mid-Fats' o 'Fats'
Estos esquís lo aguantan todo, tienen una ancho de patín más ancho que los all mountain tradicionales, van de 91 a 109 milímetros, lo que mejora su flotación sin sacrificar demasiado la agilidad en pistas. Son eficientes en nieve primavera y proporcionan estabilidad en nieve costra y variable.
Esquís para nieve polvo
Como su nombre indica, este tipo de esquí están especialmente diseñados para los amantes de la nieve polvo, aunque también se pueden utilizar por pista. También son conocidos como “super fats” ya que su ancho de patín suele ser superior a 109 milímetros para los esquís de hombre y 100 milímetros o más para los esquís específicos de mujer. Esto hace que floten y le den al esquiador esa sensación juguetona de estar surfeando.
La mayoría de esquís para nieve polvo son rocker también para mejorar esa flotación y facilitar su manejo y evitar las enganchadas de cantos. Estos esquís no son los más indicados para hacerte unos giros en pistas, pero son tus mejores amigos el día que hay nieve profunda.
Esquís de montaña
Estos esquís están diseñados para la montaña sin pistas, aunque también funcionan en ellas. Los esquís de montaña te abrirán puertas más allá de las áreas esquiables de las estaciones de esquí. Con la ayuda de las pieles, podrás subir por terrenos vírgenes y disfrutar de nieve virgen en las bajadas. Eso sí, esta libertad viene condicionada, y debes de adquirir el material de seguridad adecuado y saber usarlo.
Los esquís son más ligeros que el material de alpinismo, lo que facilita el ascenso. Este tipo de esquís tienen un ancho de patín de entre 80 a 120 milímetros. Los más estrechos hacen que girar en nieve dura sea más fácil y los más anchos son mejores para la nieve polvo.
Los esquís de montaña pueden ser utilizados para hacer Telemark o de travesía, todo dependerá de las fijaciones que les pongas.
Esquís específicos para mujer
Este tipo de esquí son generalmente más blandos comparados con los esquís de hombre, lo que significa que necesitan menos fuerza para flexionarlos lo que los hace más fáciles de manejar. Muchas veces también son más ligeros y más cortos que los esquís de hombre.
A menudo, las fijaciones se montan un poco más hacia delante en el esquí de lo que se haría en un esquí de hombre ya que el centro de gravedad de la mujer está un poco más atrás que el del hombre y esto permite mejorar el equilibro de la mujer, la estabilidad y la respuesta del esquí.
Esquís de freestyle
A la hora de escoger unos esquís de freestyle lo más importante es saber qué tipo de esquí te gusta más: los saltos o los módulos de jibbing, el halfpipe, o quizás un poco de todo. Una cosa que casi todos los esquís de freestyle tienen en común es su anatomía twin tip, es decir, son totalmente simétricos para que puedas ir marcha atrás, es decir de switch, si demasiados problemas. Aún y así existen muchos tipos de esquí de freestyle, pero para simplificar los clasificamos en tres categorías:
Para rails y módulos de jibbing: son más blandos, con rocker en las espátulas y las colas, suelen ser medio anchos y más cortos que la medida habitual.
Para saltar querrás escoger un esquí más duro, con construcción camber más estrecho y de la medida tradicional.
Si te gusta hacer un poco de todo puedes probar con un esquí rocker híbrido con un ancho de patín normal o medio ancho y una medida normal tornado a corta.
Esto son solo unas indicaciones, pero para gustos… ¡esquís!
Cómo escoger la medida de tus esquís
La medida que deberías elegir vendrá determinada por tu peso, tu altura, tu nivel de esquí y el tipo de terreno que te guste esquiar con más frecuencia.
Altura: Por lo general, si apoyas la cola del esquí en el suelo la espátula debería llegarte en algún punto entre tu nariz y tus cejas. Esto variará según tu nivel de esquí y el tipo de terreno que más te guste.
Peso: Los esquiadores más corpulentos suelen llevar esquís más largos o más anchos ya que su peso les ayudará a girar estos esquís más grandes y al tener más superficie la distribución del peso será más homogénea.
Nivel de esquí: Los debutantes suelen llevar esquís más cortos porque son más fáciles de manejar. Y los esquiadores expertos escogerán la medida del esquí en función que tipo de carveo les guste hacer, los esquís cortos normalmente tienen un radio de giro más corto y por lo que puedes hacer giros más rápidos. Un esquí más largo tendrá un radio de giro más amplio, por lo que los giros serán más grandes.
Terreno: Si te gustan las pistas estrechas con curvas, seguramente busques un esquí más corto. Pero como hemos visto en los tipos de esquí, cada terreno tiene sus características.
Camber o Rocker… ¿Qué?
El Camber es la construcción tradicional, los esquís cambers tienen un arco cóncavo a lo largo de prácticamente todo el esquí. Cuando el esquiador se sitúa sobre ellos este arco se aplana debido al peso. Entonces es cuando toda la base está en contacto con la nieve y proporciona estabilidad y el canto del esquí puede iniciar el giro. A medida que el esquiador cambia el peso de giro a giro, el camber le da esa fuerza al esquí para volver del giro creando una sensación de respuesta. En resumen, el camber es ese muelle que le da vida al esquí.
El Rocker es básicamente todo lo contrario al camber. A veces se le llama camber inverso o camber negative. El perfil de un esquí rocker se parece a las patas de una mecedora. En una superficie plana el patín del esquí tocará en el suelo mientras que la espátula y la cola se levantan del suelo mucho antes de lo que lo hacen en un esquí con construcción camber. Este tipo de construcción ofrece mucha flotabilidad en nieve polvo y facilita el manejo de los esquís.