Laura Revuelta, con su Yater en 1972
© Archivo Zalo Campa
Surf

Conoce a la primera mujer surfista

"Si subirse a una tabla de surf no es fácil, menos aún siendo mujer y en los años 70".
Por Jeremías San Martín
6 minutos de lecturaPublished on
Se llama Laura Revuelta y nació en Santander en 1956. Descubrió el surf por casualidad allá por el año 1968, aunque no la pasión por el deporte y el mar que heredó de su padre (atleta y jugador de fútbol profesional). El destino quiso que su afición por el surf terminara transformándose en su particular modo de vida, algo nada fácil en los años 70.
Pionera en su práctica en España y precursora de la industria (como cofundadora de una de las primeras tiendas y marcas de surf: Xpeedin Surfshop), Laura Revuelta forma parte en primera persona de la historia del surf femenino nacional. Es difícil establecer si fue la primera en subirse a una tabla de surf, lo que sí está claro es que fue la primera mujer que vivió el surf como surfista.
¡Charlamos con Laura para conocerla un poco mejor!
Laura Revuelta en Xpeedin (2018)

Laura Revuelta en Xpeedin (2018)

© Carmen Revuelta

¿Cómo era surfear en los años 60?
Mi primer contacto con las olas fue en 1968. Dos años más tarde (1971), con quince años, conseguí ahorrar para poder comprarme mi primera tabla. Me costó 3.500 pesetas. A partir de ahí empecé a tener cierta autonomía, con mi tabla y el material que en ese momento se podía conseguir, todo muy precario... Fue una época que yo viví con mucha naturalidad, hice lo que me apetecía hacer en aquel momento.
Si es cierto que no era fácil surfear entonces por la estricta moral de la época. Salía de casa vestida de señorita y tenía que cumplir horarios. Surfeaba a escondidas, dejaba la tabla guardada en la taquilla de Los Reginas, el servicio de lanchas que cruzaban de Santander hasta Somo, que así era cómo al principio me movía.
No era fácil surfear entonces por la estricta moral de la época. Salía de casa vestida de señorita y tenía que cumplir horarios.
¿Cómo era ser la única mujer en el agua? ¿Qué tal te trataban los chicos?
Yo realmente surfeaba porque me gustaba. No había chicas pero tampoco me importaba. Yo siempre me he considerado una igual en cuanto a todo. Si me gustaba hacer una cosa la hacía. Nunca sentí discriminación ni nada por ser mujer. Yo aprendí por mis propios medios con el mismo material que el resto de los que se metían al agua.
Cuando empezaron los campeonatos, no había categoría de mujeres así que, al principio, tenía que competir con los chicos. Poco a poco, fue habiendo más chicas y empezó a haber campeonatos femeninos. Aunque la competición nunca fue lo mío. Realmente competía nada más que para estar con mis amigas.
Laura Revuelta en Canarias (1986)

Laura Revuelta en Canarias (1986)

© Archivo Zalo Campa

¿Cómo has visto la evolución del deporte femenino en general y el surf en particular?
Estoy orgullosa de la evolución que ha tenido el surf y el deporte femenino en general, pero sé que queda mucho camino por recorrer y que vamos muy pasito a pasito. Me sorprende mucho como ha evolucionado la técnica del surf de las chicas. ¡Es alucinante el nivel que tienen!
Me sorprende mucho como ha evolucionado la técnica del surf de las chicas. ¡Es alucinante el nivel que tienen!
Está claro que ni las tablas ni los trajes de surf tienen nada que ver con los de ahora. ¡Háblanos del material de la época!
La evolución del material me parece alucinante. Mis inicios fueron un cordón rígido atado a un calcetín y ese cordón iba atado a un agujerito que iba en el timón. Claro, cada vez que había un poco de tamaño y venía una serie, se te daba de sí la pierna a la que iba atado 2 o 3 centímetros más que la otra (risas). La evolución, por ejemplo, en los inventos fue espectacular. El no tener que salir a la orilla a buscar la tabla cada vez que cogías una ola...
Y lo mismo en lo que respecta a los trajes. La primera vez que me metí a surfear en invierno me metí con una camiseta azul marino de poliéster que parecía un traje pero que en realidad era de calle. Tampoco pasaba nada porque, como no había trajes, tampoco conocíamos lo que era estar caliente en el agua (risas). Después de hora y media en el agua con el bikini y la camiseta, cuando salía del agua en invierno, salía morada. Pero como era lo que me gustaba, pues no pasaba frío.
Laura Revuelta, con su Yater en 1972

Laura Revuelta, con su Yater en 1972

© Archivo Zalo Campa

Alucinarás entonces con el tema de las modas, ¿no?
Un poco, sí. A veces alucino con la gente que no se lleva un traje o una tabla porque no les gusta el color. Yo pienso: "pero si es un traje increíble que te va a hacer estar en el agua encantado". Hay un concepto de colores, de modas, que a mí me siguen sorprendiendo... El caso es que hemos pasado de las necesidades a las modas. Con eso lo digo todo.
Creo que hemos pasado de las necesidades a las modas.
En 1978 fundaste junto a  Zalo Campa Xpeedin Surfshop (1978), la primera marca y tienda de surf de Cantabria y una de las primeras de España. ¿Cómo viviste formar parte de los inicios de la industria?
Al no estar desarrollada la industria del surfing estaba todo por hacer. No había inventos, no había fundas, ni bikinis, ni bañadores, ni mochilas. No había nada, con lo cual no había que pensar mucho para que nos arrancáramos a hacerlo nosotros para poder vivir de ello, así que empezamos con los talleres de tablas con Marian (Azpiroz) y con Iñigo (Letamendía) y, posteriormente, en la tienda de Xpeedin en donde fabricábamos las camisetas con la serigrafía, los bikinis... ¡En realidad, fabricábamos todo! Aparte de los horarios de tienda, luego por la noche o al mediodía, teníamos que dedicarle tiempo a la serigrafía de camisetas, al taller de tablas, a surfear y, por supuesto, a divertirnos. ¡Que nos divertíamos mucho (risas)!
Xpeedin' Surf Shop (1978)

Xpeedin' Surf Shop (1978)

© Archivo Zalo Campa

Me gustaría compartir este homenaje con todas las mujeres que han sido pioneras en sus campos y que no han tenido la oportunidad de recibir un reconocimiento como yo.
El próximo 21 de junio recibirás un homenaje en la playa de Somo. ¿Qué significa para ti este reconocimiento y el hecho de que tu nombre pase a formar parte del Paseo de las Estrellas del Surf de Ribamontán al Mar?
Me siento abrumada porque yo, realmente, todo lo que he hecho ha sido vivir mi vida y hacer mi trabajo, todo de la forma que he querido y siempre en colaboración con Zalo (Campa). Toda esta popularidad entre comillas para mí es muy sorprendente. Me gustaría recalcar que, cuando se habla de la primera mujer surfera de España, no es la primera que se ha puesto de pie sobre una tabla ni la primera que tuvo contactos con el surfing, el reconocimiento va enfocado más bien a la trayectoria como surfista. Desde mi más humilde sentir, me siento muy agradecida por ello.
Por último, me gustaría compartir este homenaje con todas las mujeres que han sido pioneras en sus campos y que no han tenido la oportunidad de recibir un reconocimiento como yo. Y por supuesto, con Zalo Campa, que siempre hemos sido un equipo y del que partieron muchas de las iniciativas, animándome siempre a no tirar la toalla.
Bonitas palabras, Laura. Muchas gracias por atendernos y mucha suerte para el futuro.
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