Surf

Rincón del experto: cómo leer swells y olas

© Michael Kew
Guía para entender las mareas, rompientes, marejadas y las propias olas.
Por Nozal de las AlasPublicado el
Así que crees que estás preparad@ para adentrarte en el mar y pillar las mejores olas, ¿eh? El océano te hace señas y la gloria te espera. Sólo hay un problema: no tienes ni idea de cómo leer las olas.
En contra de la creencia popular, la teoría del surfing no debe iniciarse por aprender a subirse a una tabla, sino por entender cómo funcionan las mareas y las olas. De hecho, ¿sabes siquiera qué es una ola? ¿Qué es lo que las produce? La historia se complica, ¿eh?
Hoy vamos a echar un vistazo a los conceptos "de campo" básicos del surfing. Todo lo que necesitamos saber sobre las mareas, las rompientes, las olas y cómo leerlas.
Italo Ferreira surfea en Pipeline, Hawái
Italo Ferreira en Pipeline

Pillar olas vs. Surfear olas

Lo primero es lo primero. Y es que pillar una ola y surfearla son dos cosas muy distintas. "Lo que pasa en el surf es que surfear una ola es fácil. Cogerla es lo difícil", cuenta Craig Regan, surfista australiano de toda la vida.
Regan creció en la década de los 70 en Sídney, perfeccionando sus habilidades en las playas locales del norte y viajando por Europa y Estados Unidos. Para gente como Regan, el arte de coger una ola está directamente relacionado con el posicionamiento y el tiempo:
"Hay que saber dónde sentarse a esperar la ola, entender la formación de la ola y dónde va a romper. Ese es el verdadero arte. Si te fijas en profesionales como Slater o Mick Fanning, te darás cuenta de que son maestros de leer olas. Ellos tienen el don de identificar el lugar correcto para pillar cada ola. Y puedes estar seguro de que la cogerán mucho antes que cualquier otra persona".
Entonces, ¿qué ingredientes debemos tener en cuenta para ubicarnos en la posición perfecta? Comencemos repasando algunos términos clave...
Una vacía
Una vacía

Conocer el swell

Todos hemos visto una ola en acción y cómo recorre la costa hasta que rompe a medida que se acerca a la playa. Pero, ¿qué hay del swell, de la propia marejada...? ¿Qué es y cómo afecta a nuestro surfing?
"El oleaje es el pulso que se dispara a través del agua desde un sistema de baja presión", dice Regan. Baja presión significa "una tormenta" o un evento climático similar que sucede en algún lugar del océano, lo que provoca ondas que impulsan la energía hasta la costa en forma de olas.
El caso más claro (y extremo) de todo esto es cuando, por ejemplo, se produce un ciclón en las costas de Australia o Estados Unidos. A menudo vemos a muchos surfistas que vuelan a Noosa, Gold Coast, Malibú o incluso Florida para surfear las "olas del año".

Tipos de olas

Dentro de los swells, podemos distinguir dos tipos de olas: olas "de serie" y olas "random". Al menos en la clasificación específica que hace nuestro amigo australiano Craig Regan.
“Las series vienen en intervalos que varían dependiendo del swell. Si se trata de una "mar de fondo" (lo que significa que proviene de muy lejos en el océano), viaja y forma líneas muy bonitas que llegan para morir en la costa", explica Regan.
Luego, también están las "mares de viento", tan odiadas por la comunidad surfera por su mala calidad de olas. "Es una ola chatarrera y desordenada generada generalmente por la proximidad de una tormenta cercana”.
"Las series que llegan a la costa en intervalos de cinco a diez minutos (mucho período) son los sets que todos esperamos", dice Craig. "Esto significa que va a ser un buen oleaje".
Olas perfectas rompen en una playa desierta en Chile, Sudamérica.
Perfección...

El ritmo de las mareas

Por supuesto, el oleaje responde de manera diferente según el volumen de agua en la costa: si hay más o menos agua cubriendo la costa. En otras palabras, cuando la marea está alta o baja.
Las mareas están formadas por la atracción gravitacional de la luna y el sol en nuestro planeta giratorio. La luna ejerce una fuerte influencia, tirando de la Tierra, causando una protuberancia (o marea alta) en el lado de la Tierra más cercano a la Luna (perigeo). El agua de nuestro océano, por tanto, se ve atraído hacia ese bulto, un punto de marea "alta". El punto opuesto a este bulto, en el otro lado del planeta, experimenta marea "baja".
Las mareas altas y bajas forman un ritmo diario en la rotación de 24 horas de la Tierra. Hay mucho más que eso, pero esa es la esencia fundamental. El caso es comprender que, que haya más o menos agua cubriendo la orilla, todo tiene que ver con la atracción de la luna.

Entonces, ¿deberíamos aspirar a surfear con la marea alta o baja?

Según el técnico de Surfline, Jonathan Warren, todo dependerá del lugar: cuando la marea está demasiado alta, a las olas puede costarle más romper, volviéndose demasiado lentas o blandas. Si la marea está demasiado baja, podría ser lo opuesto, lo que nos llevaría a un viaje igualmente malo.
Por supuesto, hay que mencionar otras variables cruciales en esta mezcla, como si la ola rompe justo en la orilla, y si es un point break de roca o reef o un beach break de playa.
Una vez que comencemos a pasar más tiempo en el océano y terminemos de familiarizarnos con los spots que frecuentamos, entonces (y sólo entonces) comenzaremos a interpretar realmente todos estos factores que afectan al medio en el que surfeamos y qué condiciones se adaptan mejor a cada ola.
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