Se lo habrás escuchado mil veces a los surfistas puretas de la playa. Hace algunas décadas las tiendas de surf se contaban con los dedos de una mano. Y sobraban muchos... Sí, ni el surfing ha estado ahí toda la vida, ni tampoco las surf shops. Por eso, hemos querido rendir un merecido homenaje a todxs esxs surfers que un día se liaron la manta a la cabeza para cumplir un sueño. ¡Abrir una tienda de surf!
¿Cuánta gente surfeaba en Gijón en 1979? Más de lo que te piensas, pero infinitamente menos de los que lo hacemos hoy en día. Pues bien, Jaime Fernández, un surfer gijonés de apenas 20 años, tuvo esa gran inquietud: abrir una tienda de surf en el centro de la ciudad. ¡Así nació Tablas Surf Shop!
40 años después, 'Tablas' sigue al pie del cañón con la misma inquietud de sus orígenes: que surfers, longboarders, skaters y bodyboarders puedan encontrar el mejor material para disfrutar de sus deportes favoritos.
Actualmente es la segunda generación de la familia Fernández la que lleva el negocio. Jaime, Francisco y Alejandra son los hermanos que han tomado el relevo de Jaime (padre) y se reparten las tres divisiones sobre las que se asienta el negocio: tienda de calle (surf shop), tienda online y escuela de surf.
Hemos pasado por Gijón y hemos querido pararnos a charlar con Jaime padre e hijo para conocer un poco más de cerca su historia, y la de un negocio que ya es parte de la historia de la industria del surf de nuestro país.
Jaime Farnández López: el pionero
40 años... ¡Se dice pronto! Son un montón de años dedicado en cuerpo y alma al mundo del surf, ¿no?
Sí, en cuerpo y alma. Empezó como una práctica habitual y terminó como un negocio. Y tengo clarísimo que trabajo más de lo que surfeo (risas)...
¿Cómo y cuándo empezasteis esta larga andadura? ¿Cómo fueron los comienzos?
1979 como negocio, aunque como practicante mucho antes. Vivía en frente de la playa y cerca de un club deportivo desde el que salíamos con “correolas”. En cuanto a negocio, no había nada. Nos animamos en el ’79 a comprar. Con ‘La Biblia’ en la mano (la Surfer Mag) fuimos a Estados Unidos buscando direcciones. Estuvimos en la fábrica de O’neill, dónde conocimos al fundador Jack O’neill. En el taller de Gordon Smith y Mark Richards. También conocimos la fábrica de Sex Wax, donde vimos el proceso de fabricación artesanal de la parafina.
En cuanto a ropa, los inicios fueron en una macro feria del surf en Orlando. Allí compramos marcas como Hot Tuna, Quiksilver (recién salida al mercado), Catin… También fabricamos nuestra propia ropa hasta el ’95.
¿El nombre de "Tablas", a quién se le ocurrió?
A todos. Vendíamos tablas de surf, windsurf, skate… Era la forma de aglutinarlo todo bajo el mismo paraguas.
¿Cómo has vivido la evolución del surf y la industria?
Meteórica. En los últimos años ha sido impresionante el crecimiento, así como fue lento en los primeros años.
¿Cuáles son las cosas más satisfactorias para ti de todos estos años al frente de "Tablas"? ¿Y los momentos más duros?
Pocas cosas hay que me llenen más de satisfacción que atender a los nietos de mis primeros clientes. ¡Tres generaciones de surfistas! El mismo caso se repite conmigo, en mi familia. Mis hijos en la tienda y en la escuela y pronto, mis nietos, que también están dando sus primeros pasos en el surf.
Jaime Fernández Jr: el legado
Creciste entre tablas de surf y cajas en la trastienda, ¿cómo viviste el surf en la infancia?
Siempre me sentí muy vinculado a la tienda. Desde bien pequeño andaba por aquí patinando, viviendo los inicios de las rampas del Naútico y Mercaplana, practiqué bodyboard, surf, longboard… Vivir todo esto es lo que te da el bagaje en cuanto a nivel de conocimiento del producto y materiales. Siempre he estado atento a las novedades, suscrito a las revistas americanas... ¡Estoy pendiente constantemente del sector!
Recuerdo que mi primera tabla era una Roger Cooper con trogloditas… ¡Qué recuerdos! La siguiente se la encargué personalmente a Almir Salazar, en el Pro/Am de La Roca. Era una Polen que está hoy en día colgada del techo de la tienda.
También he vivido la escuela y el equipo de competición desde pequeño. Iba con ellos a todas partes. Tengo el recuerdo del campeonato de Pantín de 1989 en el que hicieron unas mangas de bodyboard y gané yo. El premio fue una mochila de Tucán y un traje fosforito que no pude usar de lo grande que me quedaba. ¡No se me olvidará (risas)!
¿Cuáles son los valores del surf que te ha transmitido tu padre? ¿Y cuáles los que has aprendido por tu cuenta? ¿Te veías hace unos años al frente del negocio?
Viví desde pequeño el negocio. He hecho viajes por todo el mundo con mi padre y mi familia visitando tiendas, gente, comprando mercancía… Te lo llevas al terreno personal. Siendo un niño, recuerdo estando de vacaciones que vimos a un chico con una camiseta en una playa de Florida. Nos gustó tanto que le pedimos hacerse una foto y usar su camiseta como inspiración para nuestro logo.
Cuando vives así, vas cogiendo responsabilidades y poder de decisión casi sin darte cuenta. Según fui creciendo, fui involucrándome cada vez más en la tienda. Seguimos todos al frente del negocio. No sólo estoy yo, también están mis hermanos y mi padre que sigue al pie del cañón apoyándonos en todo.
Se ven un montón de surf shops echando el cierre... ¿Cómo es la situación actual de la industria? ¿Cómo crees que será el futuro?
Hoy en día es muy complicado mantener un negocio a flote, y no sólo en el sector del surf. Un cliente puede tener cualquier producto de Europa al día siguiente en su casa. Pero las tablas de surf hay que tocarlas y meterlas debajo del brazo, por eso queremos mantener la tienda de proximidad. Ahí está nuestro fuerte. ¡Tenemos más de 500 tablas en stock y un catálogo de más de 1.000 tablas online! Acompañado de todo tipo de accesorios para poner la tabla a tu gusto...
¡Háblanos de la venta online! Fuisteis pioneros de un negocio en el que, a día de hoy, está todo el mundo...
Siempre nos hemos identificado con el espíritu emprendedor. Ya en el año 85 se nos ocurrió vender a distancia a través del teléfono. ‘Surfphone’, que así lo bautizamos, realizaba envíos a toda España. Más tarde, en 2002, cuando Internet comenzaba a sonar pero no había generado la transformación actual, decidimos emprender una nueva aventura y crear la que sería la primera tienda online de toda España.
En 2019 estamos consolidados como el comercio electrónico de nuestro sector más potente de toda España y vamos afianzándonos cada vez más en Europa, teniendo la posibilidad de colocar Gijón y Asturias como foco del surfing europeo. ¡Es un honor!
¿Cuáles son las claves para sobrevivir en este negocio?
Trabajar, trabajar y trabajar para que el cliente tenga el mejor producto en el menor tiempo posible con la garantía que ofrecen 40 años de experiencia en el sector.
Con una superficie de 355m2, Tablas Surf Shop es una tienda especializada en surf, bodyboard y skate situada en el Paseo del Muro de Gijón, nº4 (frente a "La Escalerona").
Más info en: www.tablassurfshop.com
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