En ocasiones puede ser el golpe de gracia. Un mate bien ejecutado con efecto que, después de dar en el cristal, salta por encima de la valla lateral incluso fuerza a tu oponente a salir de la pista para devolverla es un punto casi seguro, salvo catástrofe. Y la mejor manera de incorporarlo a tu juego reside en estos tres consejos que puedes implementar desde ya.
Consejo número 1: Golpea con efecto
Para darle con efecto tienes que “peinar” la parte superior de la pelota para que ruede de manera que coja rotación y que, cuando bote, suba hacia arriba. Si le golpeas por el lado o cortada no va a subir, así que puedes practicar lanzando algunos mates desde mitad de la cancha y entrenar el giro para que la pelota salga fuera de la pista, por la valla lateral, después de hacer el mate. Sigamos pues con el
Cuando vaya a preparar un smash piensa en darle efecto a la bola
© Óscar Carrascosa / Red Bull Content Pool
Consejo número 2: ¿Dónde quieres que bote?
En este consejo se trata de apuntar la bola al lugar correcto. Lo mejor es que la pelota bote más o menos a medio camino entre la línea de saque y la red para, después de botar, tocar el cristal y rebotar hacia arriba y salir por la valla lateral. Si el bote va más cerca de la pared, llegará muy rápido al cristal y no tendrá la altura suficiente para salir por encima de la verja. Si el bote va muy lejos, perderá inercia y no podrá seguir elevándose. Resumiendo: consejo número 2, apunta más o menos al punto intermedio entre la línea de saque y la red. ¿Te ha quedado claro? Pues vamos con el
Consejo número 3: ¿En qué parte del cristal tiene que golpear?
El último consejo para hacer un mate que se salga por la valla lateral tiene que ver con la zona en la que golpeas en el cristal. Hay dos maneras de calcularlo:
- Puedes intentar golpear en el cristal que separa los cristales.
- Puedes contar un par de metros desde el lateral.
¿Por qué? Porque si golpea muy cerca del cristal lateral es muy probable que al rebotar toque en la pared lateral o en la verja, sin llegar a subir. Por el contrario, si golpeas muy centrado, no tendrá ni el ángulo ni la velocidad suficiente como para superar la valla y probablemente rebote en el cuadro de saque, lo que supone que tu rival podrá hacer un ataque fácil.
¿Lo tenemos? Pues ya sabes, resumimos los 3 puntos para hacer un smash que se salga de la pista:
- Golpea con efecto “peinando” la bola.
- Que bote a medio camino entre la línea de saque y la red.
- Que golpee la pared a unos 2 metros del lateral.
Si dominas la técnica, ganarás un montón de puntos. ¿De eso se trata, no?