No hay duda: el Red Bull Joyride es el evento que todo el mundo quiere ganar. Se celebra en el famoso Bone Yard, el Patio de los Huesos de Whistler (Canadá), en la parte más baja del conocido bike park. Y es la joya de la corona de las competiciones de slopestyle.
Durante los últimos diez años ha sido el escenario de algunos de los momentos más tremendos del mountain bike. Sobre todo en 2013, cuando al chaval del pueblo, Brandon Semenuk, se le metió entre ceja y ceja que quería vengarse de la agonía que había sufrido el año anterior.
