Aczino
Batallas de rap

Aczino: "No puedes parar a descansar porque te rebasan"

© Gary Go
Conversamos con el bicampeón internacional una semana después de hacer historia.
Por @nacholaflamePublicado el
¿Qué más puedes desear cuando lo has ganado todo? ¿Qué viene después de consagrarte como el mejor en lo que haces? ¿Qué sigue cuando ya eres el campeón de los campeones? El mexicano Mauricio “Mau” Hernández, el Aczino, hace una analogía entre el freestyle y el fútbol para esbozar una respuesta: “Seguir subiendo tus récords”.
El mejor maldito freestylero que se ha parido, primer Bicampeón Internacional en los 15 años de historia de Red Bull Batalla, en esta conversación analiza los puntos clave de las cuatro contiendas que lo llevaron a conseguir su segundo cinturón en Viña del Mar. Desde el momento en que construyó una rima cuando le arrojaron un sombrero desde el público a las barras con contenido sociopolítico y cultural relacionadas con Chile y la Quinta Vergara.
Aczino
Aczino
¿Cuál es la historia detrás de punchlines coherentes y cohesionados, anclados en un contexto sociocultural, casi incontestables? El primer y hasta ahora único tetracampeón nacional de México, el freestylero que más participaciones ha tenido en ediciones internacionales, revela eso y también su próxima meta en la Red Bull.
Has tenido tiempo de asimilar tu hazaña. Cuéntame qué has hecho esta semana, como Mau, no como Aczino. ¿Celebraciones, actividades de relajo, paseos?
Pues, la verdad que cuando llegué [a México] me fue a recibir mi familia al aeropuerto. Sentí muy bien, porque era bien temprano. Yo, de hecho les había dicho que iban a ir por mí, que iba a ir por mí la persona que siempre va por mí al aeropuerto. Y me dijo mi papá: “No, yo voy a recibirte con tu mamá, con tus hermanas. Vamos por ti para recibirte”. Y sentí muy bien, muy padre, muy chido como decimos aquí. Llegamos aquí [Ciudad Neza] a la casa con mi esposa, con mis hijos. Compramos un desayuno muy mexicano, para celebrar.
¿Unos tacos?
Unos tacos de carnitas. Con eso celebramos aquí toda la familia. Y nada, como tenemos unas vacaciones programadas para esta siguiente semana, pues estuvimos saliendo de compras por todo lo que hacía falta. Estuve ahí yendo al supermercado. Y así con alguna gente que me topé en la calle, me tomé fotos y me felicitaban. Me decían: “Felicidades por ese bicampeonato”. “Me emocioné un montón cuando lo estaba viendo. Ni vine a trabajar”, me decían muchos. La verdad que muy contento; de hecho, desde que iba saliendo de Chile, ahí la gente que iba en la fila de migración me iba diciendo “Felicidades”. Ha sido muy positiva toda la opinión.
Qué bonito sentir ese cariño. Me imagino, por lo que cuentas, que tu familia ha sido importante en tu éxito.
Sí, claro. Totalmente. Es la columna vertebral de que yo haga las cosas bien, porque antes de tener familia… bueno, no es que haya sido abandonado por mis padres, ¿no?, pero me refiero a esposa y tener hijos. La verdad que yo era muy desordenado para hacer mi trabajo. Si me pagaban, bien; si no me pagaban, bien; si tenía show, bien; si grababa, bien, sino también. Y ya cuando empezamos a formar una familia, si fue como ponerse en el camino correcto.
Quisiera saber tus impresiones del público que llegó a la Quinta Vergara.
La verdad es que un público increíble. Conmigo se entregaron de principio a fin y festejaron mi campeonato como si hubiera sido para Chile. La verdad que hay veces que no se puede conquistar al público. Me pasó por ejemplo en España, en la Red Bull de Madrid [2019]. Yo no estaba tan consciente porque traía puestos los in-ears a máximo volumen para pronunciar bien y todo eso. Pero no me di cuenta que estaba medio apagado el público conmigo, que no estaba como del todo de mi parte, digamos. No me di cuenta, entonces no me afectó. Pero hay veces que es muy complicado lograr tomar a “El Monstruo” [así le dicen al público del Festival de Viña]; y en esta ocasión como que sentí luego esa energía de cuando sabes lo que tienes que hacer. Me acuerdo que cuando entré el primer round [contra el costarricense Pocho] empecé a hacer juegos de palabras y empecé a hacer barras, dobles sentidos, y dije: “Aquí todas las barras las puntúe arriba del promedio o al menos en un promedio constante”. Dije: “Este round, me lo hice perfecto”. “Muy bien, estoy hecho”. Entonces dije: “Al segundo round me puedo ir un poquito más a jugar, a moverme en el beat”.
Exacto…
Entonces, yo cuando escuché que era doble tempo, no estaba consciente que iban a ser todas las segundas rondas doble tempo. De hecho ni siquiera practiqué tanto doble tempo así tú digas: “Uy, qué bruto, cómo practicó doble tempo”. No. Estuve practicando el no pronunciar mal, el no trabarme, que era lo que me estaba costando mucho, hilar las ideas [hace el gesto de “barras”] sin tropezarme en el enunciado; entonces cuando yo sentí el doble tempo y vi que la gente no estaba del todo viva, a pesar de que estaba la pista y se prestaba la primer batalla, yo dije: “Voy a entrar luego-luego. Voy a entrar sin esperar a que me marquen el tiempo” [se refiere al “Se lo damos en 3, 2, 1…”]. Entonces yo me acerqué y le dije al Seo2: “Voy a entrar luego-luego”. Le dije: “Voy a entrar al tiro”, como dicen allá en Chile [al tiro: de inmediato]. Y me volvió a mirar así como: “¿Qué?”, y se quedó así como viéndome, como que no me entendió. Yo creo que pensó que iba a entrar en ese momento, que lo iba a interrumpir. Entonces cuando vi el cronómetro que faltaban diez segundos dije: “Bueno, aquí entro”. Y fue como que de ahí entendí que es lo que tenía que hacer todas las batallas, y ya no bajé el ritmo.
Aczino levanta el cinturón de Campeón Internacional
Aczino levanta el cinturón de Campeón Internacional
En esa batalla contra Pocho entraste con mucha fuerza, sobre todo, como señalas, en el beat de doble tempo. Y arrasaste con Pocho, que debutaba, pero él no se achicó y mostró actitud y te dio cara con lo que tenía. ¿Cómo recuerdas esa primera batalla de la Internacional?
Bien, bien. Fíjate que la batalla empieza desde eso de la selección [sorteo de emparejamientos], el hecho de yo ponerme en primera batalla. Yo casi siempre me pongo en la última, porque me gusta más ver cómo está la cosa y así, en la Red Bull, ¿no? En otras batallas sí me trato de poner en la primera para imponer autoridad. Y ahorita que alguien ya estaba en la última batalla, dije. “¿Y ahora dónde me pongo”. Dije: “Pues ahí donde encuentre un espacio”. Y ya de repente vi que el número uno nadie lo estaba agarrando. Y dije: “Nadie quiere abrir, entonces me voy a poner porque aparte de que nadie quera abrir, nadie va a querer abrir conmigo”. Y dije: “Eso es buena señal, que no quieran abrir, pues están nerviosos”. Y pues ya, me puse en el número uno dije: “Pues ya, yo estoy acostumbrado a abrir batallas. No me pesa. Hasta al contrario: me siente más cómodo abrir yo así totalmente”. Y pues nada, el ver que nadie me escogiera fue como una batalla ya mental, a pesar de que fueron varios para escogerme: Basek, Gazir, que eran rivales muy complicados de una primera ronda. Creo que ellos también consideraron eso y dijeron: “Bueno, tengo posibilidades de ganarle, pero también posibilidades de que me gane, entonces mejor lo enfrentamos en otra ronda, ¿no?”. Entonces desde ahí ya tomé un poquito de autoridad, de ventaja, aunque sea sicológica. Y pues nada, Pocho la verdad que lo hizo muy bien, pero sí siento que mi energía si absorbió bien todo lo que él había realizado.
En todas tus batallas destacaste por el delivery, la construcción de las rimas y los punchlines, que es algo que te caracteriza. ¿Te sentiste local? ¿Jugando en casa? Se te veía muy suelto, muy tranquilo. Cuando te bajaste de la van en la Quinta Vergara, lo hiciste bailando, con una vibra especial. ¿Sentías -más que una localidad- un cariño del público en especial cuando empezó el evento?
Pues fíjate no tan directamente así que yo sintiera que me estuvieran recibiendo fuera o en el hotel, ¿no?, que estuviera mucha gente buscándome o así. Pero sí sentía como esa onda de que ya tenía tiempo que no rapeaba en Chile; y en Chile han pasado muchas cosas históricas del freestyle, no sólo mías, sino de todos. Y sentía como que la gente me extrañaba, ahí en Chile; entonces pues yo también como que extrañaba rapear allá. No sé, lo comparo mucho con el deporte, cuando dicen que les gusta jugar en un estadio, ¿no?, que se sienten cómodos jugando en ciertos países o en ciertos recintos; así igual acá en el freestyle, creo que nos pasa a muchos que nos sentimos cómodos en ciertos países, en ciertos escenarios. Yo en el [Teatro] Caupolicán, por ejemplo, me siento súper cómodo. En España también en la sala Soho, y han hecho varias batallas ahí en Madrid y también ahí me siento súper bien de batallar. No sé, hay como lugares que te prenden y Chile en general es uno de ellos, sin albur.
Partiste metiendo muchas referencias. Puente Alto [comuna de Santiago vinculada a la cultura hip-hop], el Sur es Hardcore [clásico evento de rap chileno], también sobre el Festival de Viña, su público y algunas de sus anécdotas históricas. Se notaba un conocimiento acerca del escenario en donde estabas parado. ¿Cómo te preparaste culturalmente para esta Final Internacional? ¿Conversaste con Basek, con freestylers chilenos, viste videos en YouTube?
Pues más que nada me empapé de todo eso, ¿sabes? Me empapé de todo ese conocimiento. No es que lo supiera ya de cultura general todo lo de la Quinta Vergara. Sabía algunas cosas. Sabía lo de la gaviotas [el premio que reciben los artistas y que entrega el público], sabía que es uno de los festivales más grandes. Pero, pues sí, tengo amigos de Chile, como por ejemplo Kaiser, que me estuvieron también platicando la historia de la Quinta Vergara. Yo cuando sé que es en un lugar trato de empaparme de ese conocimiento para también hacer como un fan service, ¿sabes? Decir rimas que se entiendan en el lugar, porque estás en ese lugar y no las puedes tirar en ningún otro lado. Eso es parte del freestyle, el aprovechar el entorno. Y no se trata de prepararte como tal una rima, ¿sabes?, de lo que vas a decir, sino simplemente tener el conocimiento. Por ejemplo me dijeron: “Una vez Enrique Iglesias se ganó una Gaviota [y la lanzó]”, o sea, me empezaron a hablar de los premios. Y me dijeron: “A Miguel Bosé una vez le dieron uno todo feo”, “A Luis Miguel le han dado uno de los máximos, que es la Gaviota de Platino”. “El público es ‘El Monstruo’ y ha hecho llorar a mucha gente, ha habido mucha gente que ha fracasado, como Meruane”…
Jajaja… Lo de Meruane fue muy específico [Ricardo Meruane es un humorista chileno que en 2011 y 2016 fue estrepitosamente abucheado por “El Monstruo”].
Y yo por ejemplo dije algo así, pero no lo conecté bien. O sea, si yo preparara esas rimas créeme que sonarían mucho mejor y mucho más complejas de lo que fueron.
En tu segunda batalla, contra Jair Wong, dominaste el tema del mundo acuático mientras él te tiraba de libretero, de traer las rimas escritas. Le demostraste lo contrario al rapear con la temática. ¿Cómo recuerdas esa batalla?
Bien, fíjate que ahí se me ocurrió otra local, pero no la tiré pues porque estaba improvisando realmente, y cuando me dijo: “Tírate otra escrita”, empecé a rimar con la terminación ita-ita-ita. Pero se me había ocurrido una bien chida local, que era como combinar el mundo acuático con el término cuático, que se usa allá en Chile [cuático: extravagante, inusual, perturbador]. Pero se me fue, ¿sabes? Creo que en esa ronda en específico me fluyeron cosas muy profundas -haciendo una barra ahorita en la entrevista, con el mundo acuático, jajajá-. Muy profundas las rimas, esta de que “Baja el nivel, como baja el nivel del mar”, “No tires sangre en frente de un tiburón”, pues que los tiburones olfatean la sangre…
La de “La Sirenita”...
La de “La Sirenita” no la dije tan específica, pero era como “Nos quedamos sin vos”, de nos quedamos sin ti, pero le dije “te quedas sin voz”, entonces no se entiende tanto. Pero era de nos quedamos sin vos, de vos de tú, como se dice en Sudamérica, en Argentina. Y bueno, la verdad que me gustó mucho, también como mencionabas lo de Puente Alto, lo de El Sur es Hardcore, pues son cosas que a lo largo de toda esta década, pues he ido conociendo.
Sí, representan la cultura del hip-hop de Chile y eso es importante porque, como bien lo debes saber, El Sur es Hardcore era un festival donde cantaban raperos de La Florida y Puente Alto, como Chystemc, CHR; y después se transformó en un evento como God Level, que ahora es netamente de batallas de rap. Entonces, claro, eso también conectaba con los raperos que te estaban viendo, porque era un respeto de tu parte hacia la escena chilena y un conocimiento que ponías a disposición de tu freestyle.
Pues esa era la intención. Siempre mi intención es mostrar eso, que representamos más allá de sólo el entretenimiento, ¿sabes?
En la semifinal, Aczino versus Rapder, tu compatriota parte más abajo al jugar el rol de ser tu hijo desde un comienzo. Dice: “Hoy estoy matando a mi padre, el Aczino”. Y tú, en un momento, más avanzada la batalla, le dices: “Es el campeón del mundo y nunca me ha ganado a mí”, siguiendo esa misma narrativa.
Sí, sí.
Y Rapder jugó todo el rato ese role player en vez de tomar un posicionamiento de actual campeón, por ejemplo, que lo podía hacer.
Sí, creo que son de las cosas que hay que saber dirigir la batalla para poder llevarse un triunfo, sobre todo en estos casos como con Rapder, que se le cuestionaba mucho su campeonato, ¿sabes? Y yo no me le fui muy al cuello sobre eso, porque también no lo pienso, ¿sabes? No pienso que no valga su campeonato. Para mí vale mucho. Si me lo hubiera ganado, lo hubiera festejado hasta todavía, hasta ahorita. O sea, la verdad que vale mucho. Le ganó a Skone, le ganó al local, hizo mucho para ese campeonato. Entonces tampoco podía yo expresarme cosas que no pienso tan constantemente, ¿sabes? A lo mejor puedo hacer un juego de palabras, puedo hacer un guiño para mencionar cosas que la gente dice. Pero pues mejor le fui por ahí como: “Has ganado mucho, pero no has podido conmigo”. “Yo estoy encima”. “Soy del pasado, pero te atormento”. Y creo que también en cuanto a él le falló la voz, yo se lo hice notar todo el tiempo, y pues ya, como que pierde mucho poder su argumento, porque la ejecución queda mucho a deber. Y aparte pues luego yo identifico esas cosas. No me acuerdo sé si a él o a Skone, cuando se trabaron les estuve haciendo gestos con la boca como que se estaban trabando. Lo que sí, tuve unos errores yo, no me quiero justificar, pero la verdad es que no vi las palabras. Eran tres palabras y solo rapeé con una [helicóptero].
Rapder te hacía un gesto con las manos, que eran tres palabras, te lo apuntaba.
Sí, pero yo no entendía porque yo veía “helicóptero”, y ya decía: “Ahí está la palabra”. Y luego el Rapder como que me hacía cuentas y me decía como que hablara de las palabras, y yo decía: “Pues ahí está”, y volteaba y decía “helicóptero”, ¿no? Y pues decía: “¿Qué verga?”. Y luego ya no vi nada. Entonces dije: “¿Qué está pasando?”. Pero afortunadamente no se vio que perdiera el control del round, y al contrario, le hice rimas con lo que pude, con lo que estaba pasando. Creo que eso fue lo que me caracterizó, que nunca me caí en ningún momento a pesar de que me desconcentraba como en ese momento que no alcancé a ver las palabras, y creo que los jueces también entendieron eso porque yo me acerqué a Seo2 cuando vi que a Rapder le salieron las palabras en la pantalla, ya las tres. Le dije: “Oye, wey, yo no vi las palabras. Yo na’ más vi una”. Y me dijo como que sí, como que fueron las pantallas, como que no me preocupara. Entonces también le dije a los jueces que no vi las palabras, ¿no?, que sólo vi una, y me hicieron así como que sí, que no te preocupes, vamos a calificar lo que hiciste.
Aczino celebra su victoria
Aczino celebra su victoria
Da la impresión de que Rapder, cuando termina esa batalla, parece sorprendido con el resultado, quizás esperaba una réplica.
Rapder igual siempre es muy expresivo en los resultados, ya sea a favor o en contra, él expresa mucho su sentir inmediato, ¿sabes? No significa que él piense que el veredicto esté bien o esté mal, creo que tiene más que ver con los sentimientos en caliente. Él mismo lo dijo en una entrevista: “Mi actitud fue como: ¡Mierda, perdí!”. A lo mejor sí pudo pensar que se merecía una réplica por el error de las pantallas. Cuando pasa eso no es muy justo el jueceo, porque uno sí cumplió con las reglas, pero él otro no tuvo bien claro qué estaba pasando, entonces es difícil equiparar. Y en esos casos mucha gente lo que espera es una réplica, ¿sabes? Creo que a lo mejor, la contundencia que tuve yo fue más fuerte que la que tuvo él, y los jueces decidieron decantarse por mí. Pero yo, si hubieran dado una réplica, no me hubiera sorprendido. De hecho, me sorprendió cuando gané. Y fue chido porque me la llevé limpia todo el torneo.
Cuando ganas la Final Internacional, Rapder es de los primeros que te va a abrazar. Ese gesto, luego de haber perdido la semifinal contra ti, demuestra lo bonito que es este mundo del freestyle.
Sí, pues sí; de hecho, cuando dan el resultado yo festejo, pero inmediatamente me voy a decirle que no se rinda, ¿sabes? Le digo: “Wey, falta otra batalla, cuida la voz”. Entonces lo que me acerqué a decirle fue: “La voz, wey, la voz. Aliviánate la voz, porque falta otra batalla, falta la del tercer lugar”. Entonces yo esperaba con todo el alma que ganara el tercer lugar para que estuviéramos en la siguiente Internacional representando. Y pues sí, cuando yo gano, él la festeja. Igual el año pasado, cuando él la ganó, me tocó a mí festejarla y también la festejamos todos con todas las ganas, ¿sabes? Cada vez que gana uno de nuestro equipo, pues ganamos todos.
Skone y Aczino en la Quinta Vergara
Skone y Aczino en la Quinta Vergara
Recordemos Aczino versus Skone, la Final. Tus rimas locales, sobre todo las con contexto político, hicieron delirar al público. Armaste una fiesta. Mencionaste que la gente no quiere a Kast [candidato por la Presidencia de Chile, de ultraderecha, que resultó derrotado este domingo], el Estallido Social, el cuarto retiro [de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP)]. Sin duda jugaste de local al arrojar un montón de referencias al contexto sociopolítico actual del país. ¿Cuál crees que fue el punchline que te dio el campeonato?
Yo creo que uno a destacar pues es el del sombrero. Creo que son de esos momentos que no se pueden calcular, que no se pueden preparar, que en absoluto se pueden, digamos, prever, ¿sabes? Yo pude haberle preparado ahí a un chavo a que me aventara un sombrero y de veinte veces que me lo aventaba, a lo mejor diecinueve se iba para otro lado, ¿sabes?, o no llegaba a su destino. Y este chico que lo aventó, cayó exactamente ahí donde estaba yo, entonces creo que esos momento son los que definen cosas que no sabes cómo pasan. Puedes decir: “Este practica mucho las palabras, este practica mucho el flow”, pero con esto yo también digo: “Chales, ¿cómo lo hago?”. Na más me nació.
Lo del sombrero fue una muestra de freestyle al momento.
Estaba rapeando, me cayó el sombrero y dije la rima. Y de lo social, lo político, pues lo mismo: igual que la Quinta Vergara. Chile está viviendo un momento que todo el mundo está como en esa sintonía de luchar, de levantar la voz, todo lo que pasó antes de la pandemia, las elecciones que han venido. Ya me ha tocado ver varias elecciones en Chile. Y me ha tocado ver que gane gente que dices tú: “Pero, ¿cómo es posible? Si no tenían oportunidad, nadie los quiere”. Entonces pues sé un poquito más o menos por dónde va la cosa. Y pues asesorándome con mis compañeros, pues ya, me dicen: “Este está todo mal”, “Este por ahí va bien”, ¿sabes? Me asesoran como yo asesoraría a alguien que me preguntara temas de política aquí [en México], a lo mejor sin dar mi opinión o mi postura, pero sí le diría como lo que se opina en general.
¿Algún rival que te haya costado más vencer?
La experiencia de Skone es muy difícil. Tuve la fortuna de saber descifrarlo desde el principio de la batalla, y creo que la ventaja fue suficiente desde el principio para llevar cómodamente el resto de la batalla.
Skone vs Aczino
Skone vs Aczino
Has conseguido prácticamente todo en el freestyle, de hecho, eres el primer en obtener un bicampeonato en la Final Internacional. ¿Cómo mantienes la motivación cuando ya ganaste todo?
Pues, yo creo que hay varias cosas. Principalmente lo personal, ¿no? De decir: “Ok, ya lo hice. Ahora vamos a mantenerlo. Vamos a hacerlo mejor”. Creo que es algo de todos los que compiten. Si les preguntas a los deportistas así muy campeones, yo creo que te dirían lo mismo, ¿no?; pues superar su propia marca, sino pues todos los que son muy buenos dejarían de tener motivación. Incluso, digamos, Cristiano Ronaldo -por decir algún nombre- ya que más puede hacer, ¿no?, si ya es el campeón de todo. Pues tiene sus propias metas personales y también tiene muchos que están compitiendo que pueden romper sus récords, entonces tiene que seguirlos subiendo, ¿sabes? Es como que no puedes parar a descansar porque te rebasan; entonces creo que es como esa sed competitiva, cuando tienes ganas de competir, más que decir “Ya gané todo, ya me desmotivé”, pues para mí es una motivación mucho más grande. Hasta me siento con mucha más confianza de batallar que antes de la Red Bull.
¿Vas a ir por tu tercer cinturón internacional? Ahora sí que vas a jugar de local: la Final del 2022 será en México.
Sí, claro. Voy a practicar todo el año para llegar en el mejor momento de toda mi carrera.
Aczino, bicampeón internacional de Red Bull Batalla
Aczino, bicampeón internacional de Red Bull Batalla