La última vez que la F1 visitó suelo francés fue en 2008 y ahora, tras 10 años de larga espera, la flor y nata del automovilismo regresa al legendario Paul Ricard con los pilotos franceses Romain Grosjean, Esteban Ocon y Pierre Gasly deseosos de hacer un buen papel en el Gran Premio de casa.
El legendario Alain Prost es el piloto francés de Fórmula 1 más laureado de todos los tiempos, con cuatro títulos mundiales, y sigue siendo el único francés que ha ganado el Campenato del Mundo de Fórmula 1.
A pesar de ello, ha habido un buen puñado de leyendas galas muy rápidas, gallardas e intrépidas que han escrito sus hazañas en los libros de historia de la Fórmula 1.
Aquí están seis de los mejores...
1. François Cevert
- Victorias: Una
- Equipos: Tyrrell
"François Cevert, que vivía tan rápido como conducía, murió hoy en el circuito donde consiguió su primera gran victoria de automovilismo", así es como The New York Times informó de su prematura muerte durante la clasificación del Gran Premio de Estados Unidos de 1973 en Watkins Glen.
Su control sobre el monoplaza, su aspecto de estrella de cine y su paciencia con su adorable público, Cevert, el hijo de un joyero parisino, fue elegido para ser el relevo de su compañero y mentor Jackie Stewart en el equipo Tyrrell con el fin de convertirse en el siguiente campeón del mundo en 1974. Sin embargo, su violenta muerte en las tandas clasificatorias de Watkins Glen nos privó de un icono de este deporte.
Solo ganó un Gran Premio, pero dejó un colorido legado y una rápida búsqueda en Internet revelará un sinfín de fotos que muestran el buen aspecto y estilo de Cervert, preservando su legado como la encarnación del glamour de las carreras de la vieja escuela.
2. Didier Pironi
- Victorias: Tres
- Equipos: Tyrrell, Ligier, Ferrari
A finales de la década de 1970, el joven Didier Pironi salió de un grupo de talentosos pilotos franceses para convertirse en piloto de Ferrari y tener la oportunidad de ganar el campeonato del mundo.
Pironi había demostrado su valía al vencer las 24 Horas de Le Mans en 1978, en un coche francés, y después de conseguir su primera victoria con el Ligier en 1980, Enzo Ferrari vino a pedir su firma.
La temporada 1982 debería haber sido el año de Pironi. Después de que su mayor rival y compañero de equipo, Gilles Villeneuve, muriera en circunstancias que muchos siguen creyendo que fueron provocadas por el desconocimiento de Pironi sobre las órdenes del equipo, todo lo que el francés tenía que hacer era ganar puntos en su Ferrari 126C y sería el primer campeón del mundo de Francia.
No iba a ser así. Un inexplicable accidente en la clasificación del Gran Premio de Alemania, en Hockenheim, casi le costó las piernas, y en muchos sentidos este accidente terminó con la rápida, intrépida y maldita carrera de Pironi.
3. Jean Behra
- Victorias: Cero
- Equipos: Gordini, Maserati, BRM, Porsche y Ferrari
Nunca ganó una carrera, pero los pilotos y aficionados de una determinada generación siempre mencionan su nombre cuando se trata de los mejores.
Jean Behra nació en Niza en 1921 y el estallido de la Segunda Guerra Mundial le privó de sus mejores años, pero pronto se forjó una llamativa carrera con el valiente y modesto fabricante francés Gordini, antes de conducir para la realeza de la especialidad como Maserati, BRM, Porsche y Ferrari.
Una serie de accidentes en la década de 1950, mientras competía con Stirling Moss y Juan Manual Fangio, le provocaron varias fracturas, la pérdida de una oreja y una nariz parcialmente cortada. Esta actitud de "hazlo o muere", combinada con la valentía y la capacidad de tirarlo todo por la borda cuando era necesario, allanó el camino para una leyenda muy francesa.
4. Alain Prost
- Victorias: 51
- Equipos: McLaren, Ferrari, Renault, Williams
Con más victorias que todos los pilotos franceses de F1 juntos, Alain Prost alias 'The Professor' es el piloto galo más laureado.
Detrás de las cegadoras estadísticas de 51 victorias y cuatro títulos mundiales, el diminuto Prost corrió en un período bendecido con algunos de los mejores pilotos que el deporte ha visto jamás, como Ayrton Senna, Nelson Piquet y Nigel Mansell.
Los venció a todos, y con Renault a principios de los 80 domó mortíferos coches de efecto suelo (coches con una aerodinámica específica para crear downforce) y más tarde, con McLaren y Williams, dominó las nuevas ayudas al conductor computarizadas de alta tecnología para dar el visto bueno en 1993 como campeón. Esto le selló el puesto como el piloto francés de Fórmula 1 más laureado, con un récord que probablemente no será batido por ningún compatriota.
5. René Arnoux
- Victorias: Siete
- Equipos: Martini, Surtees, Renault, Ferrari, Ligier
René Arnoux formó parte de la generación de oro de Francia, llegando a la Fórmula 1 junto a Patrick Depailler, Jacques Lafitte, Didier Pironi, Alain Prost y Patrick Tambay con el apoyo de combustibles Elf, financiador de muchos de los sueños del automovilismo francés.
Después de un comienzo poco propicio en la Fórmula 1, Arnoux llamó la atención del mundo del motor en 1979 cuando protagonizó uno de los duelos más emblemáticos de la historia de este deporte con el Ferrari de Gilles Villeneuve en Paul Ricard, donde las ruedas de ambos monoplazas se tocaron en varias ocasiones a más de 280 km/h, y sin que ninguno de los dos pilotos se sintiera afectado por ello.
Siempre allí o cerca cuando el coche lo permitía, su primera temporada con Ferrari en 1983 fue la más exitosa, con tres victorias y cuatro podios, resultando en un sólido tercer lugar en la clasificación.
6. Jean Alesi
- Victorias: One
- Equipos: Tyrrell, Ferrari, Benetton, Sauber, Prost, Jordan
Jean Alesi se convertiría en uno de los pilotos favoritos de los Tifosi de todos los tiempos y ciertamente merecía algo más que la solitaria victoria de Gran Premio.
Alesi cautivó al mundo de la Fórmula 1 en 1990 en Phoenix, donde lideró la carrera durante 25 vueltas al volante de su Tyrrell de poca potencia, aguantando tenazmente al McLaren de Ayrton Senna. Sus peripecias llamaron la atención de Ferrari y Alesi firmó para la temporada 1991 y, con el icónico número 27 pegado a su máquina escarlata, emergería como uno de los pilotos más excitantes de su época.
Impresionante en mojado e intocable en su día, Alesi se vio asolado por la falta de fiabilidad mecánica y a veces por su buen juicio en las carreras.
Su única victoria en Canadá en 1995 fue el breve retorno de un gran piloto, pero con 32 podios sigue siendo uno de los mejores talentos para competir bajo el tricolor de Francia.
