9 deportes extremos para probar en 2017

¿Quieres divertirte haciendo puenting sobre cocodrilos hambrientos?

¡Agárrate fuerte!
¡Agárrate fuerte!

La moda de los deportes extremos no para de crecer. Paracaidismo, salto BASE, puenting... Todo esto ha quedado ya anticuado. El ser humano no deja de buscar situaciones en las que se sienta sobrepasado por la adrenalina.

Aquí tienes una lista de los deportes extremos más locos que se practican en la actualidad.

1. Deslizándose por un volcán

Un volcán (activo o no) es mejor admirarlo desde la lejanía. Para otros es una oportunidad perfecta para practicar el deslizamiento volcán abajo, vamos como si hiciésemos snowboard. Sí, hay gente que se tira por el interior de un volcán, incluso con este en activo. Las tablas que se emplean para ello tienen una parte de metal en la zona delantera y el aguerrido aventurero se agarra con una cuerda. Los fuertes vientos pueden suponen un problema al igual que las quemaduras producidas por las rocas. Un buen mono, gafas protectoras y guantes deberán ayudar a evitar lo peor.

Dónde practicarlo: Nicaragua.

2. Puenting sobre cocodrilos

Se trata de un deporte bastante sencillo, hacer puenting con la posibilidad de caer en un lugar infestado de cocodrilos. No solo te tendrás que preocupar de la cuerda sino de no acercarte a las fieras que te esperan abajo. Erin Langworthy en Zambezi en 2012 evitó lo peor. Una alternativa a esta actividad puede ser el Biscuit Bungee.

Donde (no) practicarlo: Río Zambezi, África.

3. Patinando a ras del suelo

A veces los deportes extremos son, además, un derroche de imaginación. Patinar a ras del suelo pone a prueba la flexibilidad del atleta, sobre todo en la zona de la entrepierna. La competición es muy dura, Gagan Satish (un niño indio de seis años) ostenta el récord del mundo después de deslizarse por debajo de 39 autos con sólo 18 cm de altura. ¡No se puede caer más bajo!

Donde practicarlo: Donde puedas patinar y usar un palo como “techo”.

4. Encima de un ala

Si tienes vértigo mejor pasa por alto (nunca mejor dicho) esta actividad. Se trata de ir atado al ala de un avión biplano cuando este surca los cielos a 300 km/h, haciendo las suficientes acrobacias como para que notes tu estómago en la boca. Superando una fuerza de 3 G esta montaña rusa pondrá a prueba tu corazón.

Donde practicarlo: Somerset, Reino Unido.

5. Catapulta

Esta actividad fue creada por el alemán Jochen Schwiezer y en vez de riesgo lo que promete es diversión a raudales. La catapulta “con tecnología hidráulica y de presión de aire” lanza al aventurero a ocho metros de altura realizando una trayectoria parabólica calculada de antemano para caer sobre agua o sobre un lecho de espuma. Una de las mejores diversiones del verano.

Donde practicarlo: Ettingen, Alemania.

6. Monociclo de montaña

¿Pensabas que era fácil rodar con un monociclo? Prueba a hacerlo por la montaña. Este deporte es como si practicases el mountain bike, solo que con la mitad de la bici. Es todo un reto tanto para la resistencia como para la capacidad de concentración. Algunos dicen que simplemente es una locura. El terreno por el que se circula no tiene nada que ver con la suave pista de un circo.

Donde practicarlo: Spanish Banks, Vancouver.

7. Botas con muelles

Estos zancos con muelles permiten correr, saltar y realizar arriesgadas cabriolas. Son diferentes a los “zapatos saltadores” que se inventaron en Rusia en los años 70. Los zancos están hechos de aluminio con un muelle en forma de hoja de fibra de vidrio. Con ellos puestos es posible dar pasos de tres metros, saltar a un metro y medio y correr a más de 30 km/h.

Donde practicarlo: Normandía, Francia.

8. Carrera extrema con botes.

Este deporte extremo es una invención australiana. Comenzó en 1981 en el río Murray como una competición entre dos paisanos para ver quién tenía el bote más rápido. Hoy en la pequeña ciudad de Renmark se celebra cada año el Red Bull Dinghy Derby, con más de 60 equipos llegados de todo el país. Los botes de aluminio tienen tres metros de largo y circulan durante 90 km a través de unas aguas infestadas de cocodrilos. Sin mencionar a las serpientes venenosas, troncos sueltos y velocidades de 80 km/h. ¡Una locura australiana!

Donde practicarlo: Renmark, sur de Australia.

9. High-lining

También es llamado slacklining. Consiste en una cuerda atada entre dos puntos, ya sea en una montaña o en un rascacielos. Un test para medir de forma extrema la agilidad, el equilibrio (¿y el grado de locura?) del atleta. Hay quien no se conforma con esto y practica el “moonwalk” a lo Michael Jackson o juega con “frisbee” mientras se balancea por encima del precipicio.

Donde practicarlo: Los Dolomitas, Italia.